Suoem gráfico: “Córdoba va a arder” (B. Biolatto)

La titular del Suoem agitó, con esas palabras, a una muchedumbre que coreaba “(si) se meten con nosotros, les quemamos la ciudad”. Una amenaza directa a todos los cordobeses. El motivo de semejante destemplanza: ¿el modus operandi habitual del gremio, o una huida hacia delante de su conducción?

Por Felipe Osman

suoemEl sindicato de empleados municipales realizó ayer una gran movilización por el centro de la ciudad que concluyó con una concentración en Boulevard Guzmán y Sarmiento, frente a la Dirección de Especialidades Médicas. Una vez en el lugar, la secretaria general de gremio, Beatriz Biolatto, tomó la palabra y apuntó -ya no sólo contra el peronismo, sino contra todos los cordobeses- al advertir que “Córdoba va a arder”.

La amenaza, que estuvo precedida por una arenga a sus representados para sostener en el tiempo la movilización del sindicato, fue muy bien recibida por los municipales concentrados en el lugar, que coreaban “(si) se meten con nosotros, les quemamos la ciudad”.

Aunque en general la ciudadanía ha perdido la sensibilidad y demuestra altísimos niveles de tolerancia para con los municipales, las palabras de Biolatto no dejan de asombrar. Ya no sólo por representar un ataque directo hacia las personas que con sus tributos financian el fenomenal dispendio del Estado Municipal en bonificaciones injustificadas y prolongaciones de jornada y horas extra que se reparten como un botín por el sindicato, sino también porque parecen lisa y llanamente un asunto a abordar por el Ministerio Público Fiscal.

Por palabras más “suaves” que las de Biolatto, el titiritero del Suoem, Rubén Daniele, enfrentó un proceso judicial por “incitación a la violencia colectiva”, definida en el artículo 212 del Código Penal bajo la fórmula “Será reprimido con prisión de tres a seis años el que públicamente incitare a la violencia colectiva contra grupos de personas o instituciones, por la sola incitación”.

El video en el que constan las palabras de la secretaria general fue subido por el propio sindicato a sus redes sociales.

Más allá del capítulo judicial en el que pudieren derivar estas declaraciones si la Justicia interpretara que así lo ameritan, cabe también preguntarse el porqué de estas palabras en términos políticos. ¿Sirven a los propósitos del Suoem semejantes declaraciones?
Si estuvieran destinadas a amedrentar a la actual gestión para conseguir que retroceda en sus decisiones reinstalando la hora que por ordenanza restó a la jornada de los municipales, o las bonificaciones por tareas de inspectoría que dio de baja con el argumento de que los agentes perjudicados no prestaban efectivamente dichas funciones, o las prolongaciones de jornada que -por efecto del receso administrativo- no se pagan desde mediados de marzo y, probablemente, tampoco se paguen luego por la implementación de la doble jornada municipal, bien podrían haberse vertido en un ámbito más privado, o dirigido directamente a los funcionarios municipales. El efecto habría sido el mismo.

Sin embargo, el sindicato ha preferido hacerlo en el marco de una concentración, documentarlo y subirlo a sus redes sociales, exponiéndose no sólo a alimentar la antipatía de buena parte de la ciudadanía siente por el sindicato, sino también a quedar alcanzado por el accionar de un fiscal que considere oportuno tomar cartas en el asunto.
Otra explicación es que la amenaza esté orientada no ya a tensionar con la gestión sino a lucir combativos en el frente interno, convenciendo a los propios de que la conducción está fuerte y que es sólo la cuarentena el factor que le impide cosechar una nueva victoria, lo que no parece del todo cierto.

Nadie duda de que el aislamiento social es un escollo difícil de sortear para llevar adelante grandes movilizaciones, pero esto no ha sido un impedimento para el gremio, que aún ante estas dificultades a organizado multitudinarias manifestaciones. Hasta ahora, eso sí, con nulos resultados.

Tampoco debe perderse de vista el hecho de que el receso administrativo dictado por el Ejecutivo Municipal plantea otro obstáculo -quizás el mayor- para el Suoem, que no puede disponer del Palacio 6 de Julio, los CPC y las demás reparticiones municipales como campo de batalla para boicotear a la gestión desde adentro y lograr, así, que ésta le sea más concesiva.

Este impedimento tiene, sin embargo, fecha cierta de caducidad. El 28 de junio los municipales que hoy no prestan servicios volverán a poblar las oficinas del Estado Municipal y dispondrán de todas los medios para concretar sus amenazas. Queda por verse la respuesta que el Ejecutivo o, llegado el caso, la Justicia oponga a estos planes.