Schiaretti: buenas noticias a su elector medio (y vuelta de Cardozo)

El gobernador se reservó el anuncio de “mayores libertades individuales” con más autorizaciones en la fase 4. Lo acompañó el ministro de Salud, luego del protagonismo de Calvo como coordinador político del COE. Montoya, el visible.

Por Bettina Marengo

El gobernador Juan Schiaretti se reservó la vidriera de las buenas noticias e informó personalmente los nuevos permisos dispuestos por el COE en la “fase 4” del aislamiento obligatorio que transita Córdoba, como la extensión de los horarios de las caminatas recreativas y de apertura de comercios, y la habilitación para practicar deportes individuales.

Compartió escena con el ministro de Salud, Diego Cardozo, como responsable médico del COE y de la provincia, luego del protagonismo del vicegobernador Manuel Calvo, el coordinador político del organismo especial. Los anuncios se hicieron en la sede del Pizzurno y Calvo no fue parte de los expositores. En los temas deportivos, las especificaciones las dio Héctor Campana, titular de la Agencia pertinente.

En cualquier caso, Schiaretti le habló a su elector promedio, al anunciar medidas que limitan la presencia del Estado en la vida diaria para “devolverle a la gente las libertades individuales” que se vieron recortadas por la emergencia. En ese sentido, el gobernador tomó una demanda muy presente en el discurso opositor al gobierno del Frente de Todos. También apuntó a los sectores productivos al afirmar que “el 90% de la industria está trabajando” y “empieza a ponerse en marcha el aparato productivo cordobés, junto con el campo”.

Igual que el lunes, cuando Schiaretti presentó el informe epidemiológico de la Provincia ante una representante de la OMS, funcionarios nacionales y empresarios del G6, no asistió el intendente de la ciudad de Córdoba, Martin Llaroyra, conviviente de la sede del gobierno provincial.

Las relaciones entre el jefe comunal y el COE no son de las mejores, particularmente con Cardozo. Pero el telón de fondo es la tensión diplomática que quedó instalada entre el alcalde capitalino y el gobernador luego de que el primero armara la liga de intendentes del interior para reclamar a la Nación más fondos para el transporte urbano. Desde Prensa del Palacio 6 de Julio indicaron a Alfil que la ausencia del jefe comunal fue porque a la misma hora del acto oficial mantuvo “una videollamada con otros intendentes del interior por tema subsidios”.

Hasta ahora, ningún funcionario provincial salió a defender o a criticar en público la iniciativa de Llaryora. Schiaretti ayer dijo que el transporte es un tema municipal. Hace poco, el diputado Paulo Cassinerio presentó ante la cámara baja un pedido para que el estado nacional “arbitre medidas” para solucionar el conflicto del transporte en Córdoba, en un marco de “equidad” con AMBA, pero el bloque no “bancó” al intendente capitalino. Desde el Panal tampoco le respondieron al senador Carlos Caserio, quien en distintos medios de prensa rechazó en duros términos la jugada del jefe comunal.

Montoya, visible

Luego de levantar la figura del vicegobernador Calvo, decisión que para muchos en el PJ es parte del malestar de Llaryora, por lo que implica en la interna por la sucesión provincial, el gobierno volvió a “tecnificar” los anuncios vinculados a la pandemia a través del ministro Cardozo.

Ayer la Provincia mostró al jefe de la cartera de Salud y al secretario de Integración Regional, Jorge Montoya, un funcionario que es un histórico del peronismo cordobés y que cultiva el perfil bajísimo, en el arribo de una donación de insumos para el coronavirus proveniente de la ciudad china de Chongqing, “hermanada” con la ciudad de Córdoba desde 2010. Se trata de la primera donación que gobierno provincial recibe del gigante asiático, que además pagó los gastos de envío, según se informó oficialmente. El lote incluye 1.100 máscaras faciales, 1.520 barbijos N95 y 1.350 mamelucos para el personal de salud que atiende a pacientes Covid 19 positivos, por un valor de 87.256 dólares. Se destinarán a toda la provincia.

La gestión de la donación fue del propio Montoya y de la Secretaría que encabeza, que reporta directamente a Schiaretti. En el trámite hubo intervención de distintas áreas del gobierno provincial y del gobierno nacional, donde el funcionario tiene vínculos que fueron los que primero se activaron para acercar al gobernador cordobés al presidente Alberto Fernández. En la gacetilla donde el Centro Cívico informó la llegada de los insumos, se destacó la “profundización de las relaciones internacionales” del gobierno provincial a través de la secretaría cuyo objeto habitual es la Región Centro. Aunque ahora las relaciones entre Schiaretti y la Casa Rosada transitan por aguas tranquilas y entre ellos fueron apareciendo otros interlocutores, el puente del ex diputado nacional sigue funcionando, y no faltan quienes lo ven incrementando presencia en un gobierno donde no sobran las espadas políticas.