Córdoba autorizada a reperfilar deuda y presionada por caída de ingresos

La Unicameral aprobó que se inicien las gestiones de renegociación, no la toma de nuevos recursos. La tasa y los plazos se definirán con los acreedores. Los compromisos más importantes son en 2021; los de este año estaban previsionados. La recesión ahondada por el coronavirus no da respiro con los recursos propios ni con la coparticipación. Esta semana se cerraría el crédito de $5000 millones con Nación.

Por Gabriela Origlia

Los números de las finanzas cordobesas, como los de todo el país, aprietan. La administración de Juan Schiaretti logró la autorización de la Unicameral para iniciar el proceso de renegociación de deuda por US$1023 millones y $11.000 millones. Una parte de la oposición acompañó devolviendo reprocicidades: lo que hizo un sector del peronismo en el Congreso con el reperfilamiento propuesto por Juntos por el Cambio. No hay autorización de nueva deuda, sino la habilitación para acordar con los bonistas nuevas condiciones de pago.

En paralelo esta semana podría firmarse el acuerdo entre Nación y Provincia para acceder a un crédito de $5000 millones del fondo fiduciario de $60.000 millones que administra la cartera de Martín Guzmán. Los préstamos son en 36 cuotas a una tasa de 0,1% y empiezan a pagarse en enero próximo. Ya firmaron Juan Manzur, de Tucumán, por $6000 millones; Gustavo Bordet, de Entre Ríos por $3500 millones; Mario Arcioni, de Chubut, por $5000 millones y por la misma cifra, el neuquino Omar Gutiérrez. A la espera están Santa Fe, Santa Cruz, Misiones, Salta, Jujuy y Catamarca.

Los reperfilamientos de deudas de las provincias están atados, en buena medida, a cómo terminen las negociaciones de Guzmán con los bonistas. En el caso de Córdoba los cuatro títulos en dólares que entran en el canje tienen tasas anuales que van entre el 7,12 por ciento y el 7,45 por ciento. Ni la nueva tasa ni los plazos quedaron definidos en la ley porque dependen del avance de las conversaciones con los acreedores.

La necesidad de refinanciamiento se profundizó con la pandemia del coronavirus, pero desde antes se preveía que se iba a tener que usar la alternativa porque el ahondamiento de la recesión y la caída de los ingresos ya ponían en riesgo el cumplimiento de los compromisos asumidos. Para este año los montos están previsionados, pero en 2021 aumenta el volumen y la presión sobre las finanzas.

En mayo la caída real de los ingresos de Córdoba fue del 21% en mayo, comparado con igual mes del año anterior, y del 25% si el contraste se hace con ese período de 2018. La recaudación total del mes pasado fue de $ 22.702 millones, lo que significa un crecimiento nominal del 13% respecto al mismo mes del año 2019.  Si se descuenta la inflación estimada, la recaudación experimentó una caída interanual del orden del 21% en términos reales respecto al 2019 y un 25% respecto al 2018.

Durante los tres meses de la pandemia las caídas fueron similares en la recaudación de Córdoba ya que con 10 días de cuarentena en marzo, los ingresos retrocedieron 26% y en abril, otro 27%, siempre en términos interanuales. Si bien en mayo del 2018 la crisis nacional ya se hacía sentir en los niveles de actividad (el Estimador Mensual de la Actividad -Emae- informado por el Indec indicó una caída interanual del 4,7% en mayo de 2018), las finanzas provinciales muestran la primera caída en el mes de julio 2018, dado el retardo que tienen sobre los recursos tributarios los impuestos relacionados con el nivel de actividad.

Con todo, los recursos provinciales tuvieron un mejor desempeño que los nacionales. Del análisis por tipo de impuesto aparece que el Impuesto sobre los Ingresos Brutos presenta una caída real del 17% y el Impuesto a los Sellos del 46%. Tomando como periodo base de comparación al año 2018, la caída es aún más pronunciada: -28% y -62% respectivamente. Esto se debe a la alta dependencia de estos tributos al ciclo económico.

“Los impuestos patrimoniales ayudaron a que la caída en la recaudación no sea tan pronunciada. El Inmobiliario registró un importante incremento interanual nominal del 61% (12% real), explicado básicamente por una importante mejora del Inmobiliario Rural (101% nominal). Fue significativo el hecho de que en mayo del 2020 hubo una mayor proporción de contribuyentes que optaron por cancelar todo el año respecto a lo ocurrido en 2019 (15% en el 2019, mientras que en el 2020 la proporción ascendió al 39%). El Automotor, por su parte, cayó a un ritmo del 0,8% nominal y -31% real”, detallaron desde el Ministerio de Hacienda.