Briner reabre carrera en UCR por la presidencia del Comité

El intendente de Bell Ville sostuvo que se debe reestructurar el partido

Por Alejandro Moreno

El intendente de Bell Ville, Carlos Briner, ratificó ayer que está dispuesto a ir por la presidencia del Comité Central de la Unión Cívica Radical, una vez que culmine la pausa establecida por el aislamiento obligatorio.
“Estoy tras la renovación del partido, y por eso me interesa ser presidente”, dijo ayer Briner en una entrevista con FM La Paloma, de Laborde. En las últimas semanas, el tema de las postulaciones había entrado en un freezer producto de la cuarentena, pero ahora podría reavivarse.
Briner defendió su condición de independiente en la Unión Cívica Radical de Córdoba, y aunque en varias ocasiones puntualizó su buena relación personal con Ramón Mestre, a quien acompañó en la fórmula gubernamental del año pasado, insistió con que no pertenece a ninguno de los grupos establecidos.
“Soy radical puro, no me pinto de ningún otro color”, sostuvo el bellvillense.
Briner declaró que es necesario “mejorar la estructura interna, recomponer el partido”, para tener oportunidades de recuperar el poder en la provincia de Córdoba, perdido hace ya más de veinte años a manos del peronismo.
El intendente de Bell Ville trazó una comparación entre la política y el fútbol, al afirmar que así como la UCR lleva muchos años en el llano, “el hincha de Boca estuvo dieciocho años sin salir campeón y eso no lo invalida”. La comparación fue desafortunada porque en realidad fue River el que estuvo ese tiempo sin salir campeón, racha que cortó en 1975.
“Necesitamos el radicalismo como una oposición fuerte, y hago mal en criticar a Hacemos por Córdoba si no mejoramos adentro”, consideró.
Cuando compitió como candidato a vicegobernador de Mestre, una parte del radicalismo fue detrás de Mario Negri en la alianza Juntos por Córdoba (PRO, Frente Cívico y Coalición Cívica-ARI). En ese sentido, y por lo que sucedió a nivel nacional, donde Mauricio Macri llevó adelante su presidencia sin consultar a la UCR, opinó que los radicales “fuimos los más perjudicados con la alianza”.
“El radicalismo se tiene que recuperar por sí solo, con buenas propuestas para el 2021, cuando se elegirán senadores nacionales y diputados nacionales, y para el 2023, con una buena plataforma y buenos candidatos para dar pelea”, manifestó en la entrevista radial.
Preguntado sobre la estrategia del partido dentro de cuatro años, expresó: “iremos solos o con otros partidos. Hay dos corrientes: una nos quiere vender, y otra que quiere hacernos fuerte y después asociarnos”.
Respecto de los radicales disidentes, o sea los que se fueron del partido para formar la alianza Juntos por el Cambio, Briner recordó que “hay un sector del radicalismo que tiene bloque por fuera del partido y tiene cargos en el partido; es un contrasentido que tendrán que hacerse cargo”. Tal cosa sucede en la Legislatura de Córdoba y en el Concejo Deliberante capitalino, por lo que esos dardos apuntan al negrismo y al deloredismo, fundamentalmente.

¿2023?
Briner admitió que aspira a la candidatura a gobernador para dentro de tres años, aunque le bajó la intensidad en relación a declaraciones anteriores a la pandemia. “A quien le gusta la política vocacionalmente, como a mí… sí, me gustaría, pero de ahí a decir ‘voy a ser’ hay un trecho largo”, recalcó.
Pero, enfatizó, “primero quiero ser presidente del partido, por consenso o con una elección de los afiliados”. “Vamos a luchar para levantar el partido”, aseguró.
Las elecciones internas de la UCR fueron prorrogadas hasta el 6 de diciembre, cuando se espera que no existan las restricciones ambulatorias que rigen hoy.

Gobierno PJ
Briner opinó que el gobierno de Juan Schiaretti “tiene méritos propios”, pero señaló que “los viene dilapidando”. Puntualmente cuestionó la reforma previsional. “El decreto 1777 de Mestre es lo mismo que se hizo ahora, así que no aprendimos nada veinte años después”, dijo.
De todos modos, aclaró que como intendente mantiene una relación “excelente” con el gobierno provincial, y que no se les niegan recursos pese a las diferencias partidarias.