Regresarán los aportes patronales diferenciados por regiones

Es un reclamo de hace tiempo de las economías regionales porque permite salvar algunas asimetrías en la producción. El ministro Kulfas anunció que volverán con cambios. También adelantó que promocionarán los parques industriales y tecnológicos en las provincias con recursos no reembolsables

Por Gabriela Origlia 

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, mencionó varias veces a Córdoba en su teleconferencia con empresarios organizada por la Fundación Mediterránea; lo hizo para elogiar la capacidad productiva de la provincia. Anunció que volverán los aportes patronales diferenciados por región para paliar las asimetrías regionales y las diferencias de costos entre distintos puntos del país. También la Nación promoverá parques industriales federales a través de recursos no reembolsables.

Anunció que, una vez superada la pandemia, avanzarán para un acuerdo en el Consejo Económico Social sobre diez consensos claves. Los puntos que integran el decálogo son: exportar más; armar planes productivos para todos los sectores (“ninguno sobra”); salir de la “falsa antinomia” que es mercado interno versus externo y poner en marcha “políticas productivas”.

También que las políticas productivas sean sustentables ambientalmente; apuntó que la macro estable es crucial; que se debe mejorar la productividad; reducir las brechas de género; entender que la apertura comercial “no es un fin en sí mismo sino una herramienta” y comprender que “toda política productiva es también una política de desarrollo regional”.

Como ya lo vienen haciendo otros funcionarios nacionales para desalentar los argumentos que cuestionan la cuarentena, señaló que la actividad económica “se va lentamente reactivando calibrando las medidas sanitarias” por región y por sector, que 65,3% de los trabajadores registrados ya volvió a sus tareas y que 19 provincias ya están con 80% de su economía funcionando.

Agregó: “No estamos igual al 20 de marzo. Se observa que hay una paulatina y gradual recuperación de la normalidad en consonancia con la prevención sanitaria”. Mostró datos de recuperación de la demanda eléctrica en minerales no metálicos, metales comunes y papel aunque todavía están por debajo a los niveles previos del aislamiento. También apeló a gráficos para indicar que se viene recuperando la venta de combustibles, que ahora es el doble del inicio de la cuarentena.

Kulfas abordó una “agenda productiva” que incluyó cadenas agroindustriales, economía del conocimiento, hidrocarburos, minería (con respecto al medio ambiente), industrias de la salud (biofarma y cannabis medicinal) y un sistema de banca de desarrollo. También explicó el “Green new deal” en el que las energías renovables estén “fuertemente asociadas” a la producción de bienes de capital.  A la producción de vehículos eléctricos también la mencionó en este segmento y allí, puntualmente se refirió al empresario cordobés que tiene un desarrollo.

Aunque no dio detalles la referencia, obviamente, fue al Volt, el primer auto eléctrico argentino desarrollado por Volt Motors en 2018; un citycar monovolumen producido por la empresa cordobesa, que tuvo una inversión inicial de 200 millones de pesos y que prometió generar unos 100 puestos de trabajo directo.

NUEVAS AYUDAS

Kulfas repasó las medidas que el Gobierno fue instrumentando para ayudar a las familias, empresas y provincias; explicó que el 89% de los argentinos hoy reciben un aporte del Estado (incluyendo el ATP para el pago de los sueldos privados). Respecto de ese programa, subrayó que no hay cambios en las reglas de juego de abril, pero que en mayo los requisitos para las grandes empresas sí se extenderán a dos años y pasan a regir un año para las chicas.

Ayer el Gobierno confirmó un nuevo pago del bono del IFE de 10.000 pesos para asistir a los sectores más vulnerables que vieron afectados sus ingresos por el impacto de la pandemia del Covid-19.

Guzmán dijo en las redes sociales que frente a la extensión del aislamiento preventivo, social y obligatorio y  frente al impacto que ello genera sobre los ingresos de los hogares, “decidimos volver a pagar el IFE por un valor de $10.000. Esta medida alcanzará a 9 millones de personas”.

Mencionó que fue una herramienta fundamental para llegar a quienes no podíamos alcanzar con otras medidas, como los trabajadores informales, y ha logrado evitar que entre 2,7 y 4,5 millones de personas caigan transitoriamente en la pobreza.