Maternidad: El despido que rompió el estilo de Llamosas

Daniel Grippo relacionó los embarazos con el cobro de planes sociales y activo una sucesión de reproches. Las activistas de la igualdad de género y sectores internos del peronismo alentaron la renuncia del médico. La primera dama provincial inició la cuenta regresiva de la salida del Director de la Maternidad. El Intendente obligado a pedirle la renuncia.

Por Guillermo Geremía

Alcanzaron 212 caracteres para terminar con 16 años a cargo de la dirección de la Maternidad Kowalt. “Repudio las declaraciones estigmatizantes del Director de la Maternidad municipal de Río IV que vinculan el embarazo a recibir una ayuda económica. Tenemos que cuidar a las mujeres más vulnerables, si este sr. no cumple esa función debe dejar su cargo”, escribió en su twitter la Diputada Nacional Alejandra Vigo. El mensaje de la primera dama cordobesa fue escrito pasadas las 9 de la mañana y fue lapidario para el Dr. Daniel Grippo. A las 12 hs. el intendente ya le había pedido la renuncia al médico.

La matris de las decisiones de Llamosas, que generalmente son maceradas en el tiempo, esta vez se rompió. La secuencia de una situación que derivó en una renuncia obligada empezó el jueves de la semana anterior. El sitio web La Marea Noticias lo consultó sobre la entrega de métodos anticonceptivos durante la pandemia y le preguntaron sobre los embarazos de mujeres en sectores de bajos ingresos. En muchos casos, uno ve que sacan la cuenta de lo que cobran con tal y cual cosa, ojo que es una percepción personal, no hay estudios o encuestas que lo demuestren, es una opinión personal mía”, aseguró Grippo.

Al médico se lo consultó en carácter de director de la Maternidad Municipal y respondió desde su mirada personal. Fue el primer error que cometió. Las declaraciones  publicadas en el sitio de noticias de “información y formación con visión de género”, rápidamente comenzaron a viralizarse no solamente entre las militantes de la causa feminista sino también entre sectores del peronismo gobernante que siempre miraron con desconfianza a Grippo por sus afinidades con la Unión Cívica Radical. Fueron esos sectores medios del staff político de Llamosas los que hicieron llegar a la esposa del obernador los dichos del facultativo.

El intendente Llamosas había inaugurado junto al renunciado funcionario, en diciembre de 2018, las obras de remodelación en el histórico centro de asistencia a las parturientas. No hubo durante los cuatro años de gestión ningún episodio que pusiese a Grippo en tela de juicio en sus funciones al frente de la Maternidad. El conflicto más grave fue el paro de los anestesistas disconformes con los ingresos que percibían. El Director de la Maternidad apelando a las relaciones con sus pares pudo atravesar el conflicto recurriendo a asistencias de emergencia.

Los desafortunados dichos del médico son la excepción en su discurso público durante más de tres lustros al frente de la Maternidad. Siempre se caracterizó por el equilibrio y la mesura en aspectos aún tan sensibles como el abordado. En su momento debió responder sobre el comportamiento de quienes lo antecedieron en los años setenta ante graves denuncias judicializadas por el robo de niños nacidos en la Maternidad y salió airoso. No fueron aquellos recién llegados al mundo que siguen buscando a sus verdaderos padres  sino esta mirada impregnada de cierto prejuicio sobre embarazos deliberados la que terminó con sus días como autoridad de la institución pública.

No hay dudas que muchos estaban esperando un traspié de Grippo para terminar de hacerlo caer. Si bien fue mantenido en el cargo durante la gestión del intendente que lo acaba de echar, su recorrido en la Maternidad empezó como subdirector en el año 2004 cuando Benigno Antonio Rins volvió a ser intendente. Durante casi tres años acompañó en la conducción al Dr. Eduardo Carpintero y después asumió como máximo responsable. Atravesó las dos gestiones de Juan Jure y fue mantenido en la función por el actual intendente.

Hermano de otra médica que tuvo protagonismo en el Centro de Salud, el otro enclave público de importancia de la medicina local, su proximidad al radicalismo y en particular al candidato Gabriel Abrile se registró en el año 2015 cuando participó activamente en la interna que Abrile perdió en manos de Eduardo Yuni. Nunca asumió un protagonismo político aunque alguna vez se lo mencionó como posible secretario de Salud si Abrile, que ocupaba ese cargo en el último radicalismo gobernante,  asumía otras responsabilidades. Paradójicamente no fueron defecciones en su comportamiento  profesional sino sus dichos los que lo eyectaron como un cohete de su cargo.

Llamosas siempre supo esperar los tiempos. Primero para que renunciara Emilio Simón que era el Presidente del Tribunal de Cuentas y a la vez le vendía el catering a la Municipalidad desde su emprendimiento gastronómico privado. Luego tolerando inapropiadas expresiones del por entonces Secretario de Gobierno Mauricio Dova. Tras el escándalo de los cheques en EDECOM lo reubicó en la Secretaria de Políticas Sociales hasta que volvió a hacer de las suyas y lo terminó echando. También tardó semanas en pedirle la renuncia a Víctor Núñez. Quien era Director del Ente Municipal de Obras sanitarias había cobrado viáticos de viajes no realizados. A Grippo lo echó en pocas horas y sin ni siquiera escuchar explicaciones públicas ni privadas de los inapropiados dichos del profesional de la medicina.

El mensaje en las redes de la primera dama provincial no le dejó margen de maniobra. La dependencia política y económica del gobierno de Río Cuarto con el Panal quedó explícitamente desnudada. Quienes internamente movieron sus fichas y activaron los grupos de whatsapp para esmerilar a Grippo no midieron las consecuencias de una reacción a la acción. El intendente se vio obligado a abandonar sus pausados tiempos de decisiones al verse forzado por un mensaje sin aviso de retorno enviado por Alejandra Vigo, la esposa de Juan Schiaretti. ParTe Río Cuarto, el partido del Presidente Fernández, apoyó la decisión de solicitarle la renuncia al Director de la Maternidad Kowalt. “Entendemos que sus manifestaciones públicas son discriminatorias hacia mujeres con el agravante de que quien lo dice, ocupa un cargo de una institución que atiende a la mayoría de las beneficiarias de la AUH”, dice el comunicado. El elogio a Llamosas es una moneda que tiene como otra cara la aceptación de la dependencia política de Río Cuarto con el gobierno de Córdoba.

La renuncia de Grippo debiera ser una oportunidad para que el cargo de Director de la Maternidad Municipal no sea producto de un nombramiento político sino de un concurso público. El actual Director ocupó ese cargo durante más de 15 años siendo un médico que le facturaba a la Municipalidad como un profesional. En tiempos en donde el valor de la salud pública ha cobrado una dimensión única e indispensable producto de la pandemia, es de un despropósito mayúsculo que el Estado local tenga precarizado y/o politizado un cargo de tanto valor real y simbólico.

Grippo, abocado a asuntos familiares durante el fin de semana, no tomó referencia del ir y venir de los dientes que serruchaban su piso. Descansó en la idea que buena parte de los medios de Río Cuarto no se ocupó del caso durante el fin de semana, salvo el programa Poster Central de FM Gospel. Ni el médico, ni el intendente tuvieron en cuenta lo sensible que es para el colectivo de mujeres que lucha contra la desigualdad de género cargar las tintas sobre situaciones estigmatizantes que las propias estadísticas oficiales han demostrado que no tienen sustento. En la vuelta previa de la segunda largada de la carrera por la Intendencia, Llamosas sabe que no puede mirar para otro lado si la esposa del dueño de la escudería levanta una bandera. En las semanas que vendrán seguramente tendrá que entrar varias veces a boxes. Así son las cosas.