Córdoba celebró el suplicio de Túpac Amaru (Segunda Parte)

La ciudad de Córdoba obedeció con celo y con entusiasmo a las cartas del Obispo de Tucumán, Fray José Antonio de San Alberto, quien mandaba manifestar con campanas, luces y cantos el regocijo por el prendimiento y muerte del líder de la sublevación inca en el Perú.

Por Víctor Ramés
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Continuaba y concluía como sigue la respuesta dada por el Cabildo de Córdoba a la carta recibida del Obispo de Tucumán que disponía la celebración de la derrota y muerte de Túpac Amaru, expresándose en un todo de acuerdo con el pedido de Fray José Antonio de San Alberto:

«Conociendo el Cabildo ser este un pensamiento tan lleno de piedad y devoción, como inspirado del Padre de las luces, que con tanta abundancia ha derramado sus consuelos en esta Ciudad, que desde el principio de la rebelión ha estado afligida, y llena de amargura aun con la misma paz de que ha gozado, porque impaciente deseaba ya se le presentasen las ocasiones de tomar las armas contra aquel Apostata para doblarle la cerviz, y acreditar su fidelidad, y subordinación al Soberano; después de rendirle a V. S. Illma. repetidas gracias por lo mucho que se particulariza en celebrar tan plausibles noticias, se ofrece el Cabildo no solo a concurrir a la Misa de acción de gracias, para que V. S. Illma. le convida, sino también mandar iluminar todas las calles, y dar las correspondientes órdenes a toda la Jurisdicción, para que por todas partes se publique la consecución de tan importantes triunfos, y se celebren con quantas demonstraciones de regocijo sean posibles.

Con este motivo se repite de nuevo el Cabildo a los órdenes de V. S. Illma. cuya importante vida Ntro. Señor guarde muchos años.

6 de Julio de 1781.
Illmo. Señor
B. L. M. de V. S. Illma.
Su mas afecto Servidor
Antonio de la Quintana.
»

Se mostraban así las autoridades civiles y religiosas dispuestas a acatar la exhortación del Obispo a que la ciudad toda diese muestras de júbilo por el triunfo de la corona española sobre los rebeldes peruanos, cuando habían transcurrido algunas semanas desde la ejecución del líder en la plaza de Cuzco, junto a los miembros de su familia.

Fray José Antonio de San Alberto era una figura notable para la iglesia hispanoamericana. Nacido en Zaragoza, fue un carmelita distinguido por su celo apostólico y su temple, llegando a ser predicador de Carlos III, hasta que éste decidió proponerlo para el Obispado del Tucumán. La resolución le fue comunicada al sacerdote con la fórmula: «El Rey manda que sin réplica vaya usted a América». Tenía cincuenta y tres años cuando llegó a Buenos Aires en 1780, donde fue consagrado obispo. Ejerció su cargo en Córdoba hasta que en 1789 fue promovido a Arzobispo de La Plata (actual ciudad de Sucre, Bolivia) en Charcas, provincia que desde 1776 pertenecía a la jurisdicción del Virreinato del Río de la Plata. Allí falleció en 1804, sin haber regresado a Europa.

En Córdoba recuerda su nombre el Museo de Arte Religioso Obispo Fray José Antonio de San Alberto, ubicado en la calle Obispo Trejo, frente a la Compañía de Jesús, otrora residencia de Duarte y Quirós y luego primera sede del Real Convictorio de Nuestra Señora de Montserrat. Allí, más tarde, en 1782, el Obispo San Alberto fundó el Real Hogar de Niñas Huérfanas Nobles y Casa de Niñas Educandas.

Además de haberles enviado una carta a las autoridades civiles y religiosas para que se hiciera sentir en Córdoba la alegría por la derrota y muerte de Túpac Amaru, el Obispo San Alberto se dirigió asimismo a la autoridad militar para reforzar el compromiso de todos los poderes de la ciudad en dicha manifestación:

«Carta del Ilustrisimo Señor Obispo del Tucuman al Gobernador de Armas de Cordova.
Muy Señor mio: acabo de pasar un oficio a los dos Illtres. Cabildos, Eclesiastico y Secular anunciándoles la plausible noticia recibida en este mismo día por el Correo, de la derrota y prision del traidor, infiel, y sacrílego Tupac-maro , y haciéndoles presente, como en justo y debido agradecimiento al Dios de los Exercitos, que se ha dignado ser nuestra protección, y consuelo, hemos determinado por ahora, que en nuestra Iglesia Catedral empezando desde esta noche, haya por tres días repique de Campanas, y luminarias, á lo que acompañarán todas las demas Iglesias, y que el Domingo se cante o con asistencia de todo el Clero, un solemne
Te Deum laudamus, y Misa que celebraremos de Pontifical: ello mismo participamos á V. S. para que por su parte, y la de la Tropa , que ella á su mando, se sirva concurrir, y llenar una función únicamente dirigida á dar las pruebas mas sinceras de nuestra religiosa gratitud á Dios, y á Ntro. Soberano de la lealtad con que esta Ciudad, y su jurisdiccion le ha mantenido en medio de las presentes turbaciones, del amor, y fidelidad que le profesa, y de las continuas oraciones con que clama, y clamará al Altisimo por su importante vida, y por sus mayores prosperidades. Mande V. S.
En esta nuestra Casa de Cordova á 6 de Julio de 1781.
Fray Josef Antonio de S. Alberto Obispo del Tucuman = Señor D. Félix Mestre.
»

No se hizo esperar la respuesta del Gobernador de Armas de Córdoba, don Félix Mestre, quien firmaba su misiva al Obispo el mismo día de recibida la comunicación de este. La autoridad militar comprometía la presencia en la iglesia de la oficialidad en pleno, apoyando el festejo del final de la amenaza que había sido comunicado desde el Perú.

«Respuesta del Gobernador de Armas a S. Illma.
Ilustrisimo Señor.

El oficio de V. S. Illma. que acabo de recibir con fecha de este día, es nuevo estimulo á mi fidelidad para concurrir á dar gracias á Dios por Ja plausibJe noticia de Ja prision del Indio rebelde, en que tanto interesan el mejor servicio del Rey Ntro. Sr. y la pública tranquilidad del Reyno: en su conseqüencia he determinado concurra á Ja Misa de acción de gracias todo el cuerpo de Oficiales de Milicias, y promover quanto me sea posible, la celebridad de este triunfo: yo por mi parte rindo á V. S. I. las debidas gracias por el esmero y zelo con que se dedica a solemnizarlo, rogando á Dios guarde, y prospere su vida los muchos años que deseo. De ella su Casa á 6 de Julio de 1781. B.L.M. de V.S.I. su mas atento deseoso servidor = Félix Mestre. = lllmo. Sr. Dr. D. Fr. Josef Antonio de S. Alberto.»