Su pasado la trasciende

La cantante Stevie Nicks aprovechó la cuarentena para avanzar en el proyecto de una película sobre la historia de Rhiannon, la diosa de la mitología galesa que, sin que la artista lo supiera en ese momento, le inspiró una de las composiciones más exitosas que aportó a Fleetwood Mac.

Por J.C. Maraddón

Entre 1971 y 1974, el grupo de blues rock inglés Fleetwood Mac hizo su primer intento de acceder al mercado estadounidense al incorporar a un músico oriundo de ese país, Bob Welch, como cantante y guitarrista rítmico. Y si bien la jugada surtió efecto y la banda consiguió escalar posiciones en los rankings de ventas durante ese periodo, hubo problemas adicionales que terminaron situándolos al borde de la disolución. A los inconvenientes privados de algunos de sus miembros fundadores, se sumaron disputas por la posesión del nombre del grupo, que llevaron a un parate de un año, lo que derivó en el alejamiento de Welch.

Aunque había logrado su objetivo de hacerse escuchar en el continente americano, Fleetwood Mac debía empezar otra vez de cero con los castings para encontrar nuevos integrantes. Ya instalados en California, se deslumbran ante el guitarrista de un dúo folk de Los Angeles, Lindsey Buckingham, a quien le ofrecieron integrarse a la banda. Él les respondió que sí, pero les puso una condición: que incorporasen como vocalista a su novia y compañera sobre el escenario, Stevie Nicks. Así, en los estudios Sound City, se formalizaba una de las alianzas musicales más poderosas de la década del setenta.

Allí mismo, entre enero y febrero de 1975, Fleetwood Mac grabó el álbum homónimo, donde se incluyen dos composiciones de Stevie Nicks, “Landslide” y “Rhiannon”, esta última lanzada como single a comienzos de 1976. Podría decirse que esta canción, que llegó al puesto número 11 del Billboard Hot 100, marca el nacimiento del romance de la banda con el público de Estados Unidos. Un vínculo que se transformaría en un boom comercial en 1977, cuando el grupo publicase el disco “Rumours”, que los consagraría no sólo en el mercado norteamericano, sino que los recompensaría con el suceso universal.

Pero en el momento de entrar a estudios, en su debut dentro de una formación tan conocida como Fleetwood Mac, la talentosa Stevie Nicks, de apenas 25 años de edad, no dudó en recurrir a una historia que había leído en el libro “Triad” de la escritora Mary Leader, donde una mujer es poseída por una bruja de nombre Rhiannon. Sobre esa base, construyó el personaje de una heroína oscura que es “llevada por el viento”, que encara su vida “como un pájaro en vuelo” y que “suena como una campana en la noche”. Y hasta se vistió sobre el escenario de acuerdo con su propia descripción.

Recién unos años después, Nicks descubrió que Rhiannon era una deidad de la mitología galesa, a la que Dios había castigado por enamorarse de un mortal. Desde entonces, cada vez que interpreta ese tema en vivo lo presenta como referido a una “bruja de Gales”, pero su interés por esa leyenda no se detuvo hasta la actualidad. Aunque la amalgama de la dupla estadounidense con los bluseros británicos alumbró muchos otros hits, ella quedó prendada de ese primer gran acierto y, aunque han pasado 45 años desde que se grabó la canción, parece que todavía tiene algo más para decir al respecto.

Por eso, nadie se ha sorprendido demasiado con el anuncio que hizo Stevie Nicks hace unos días, cuando aseguró que ha aprovechado las semanas de cuarentena para avanzar en su proyecto de filmar una película sobre “Rhiannon”. Lo que ya tiene, según afirmó en una entrevista, es el libro que servirá de argumento al filme. Y sostuvo que el relato está inspirado en el mito galés y no en la adaptación literaria que hizo de él Mary Leader. Con flamantes 72 años (los cumplió el martes), Nicks posee la voluntad de ajustar cuentas con un pasado artístico que la trasciende.