Fassi, la AFA y… Zurich

El presidente de Talleres no disfrazó su voluntad de poder participar en FIFA en un futuro. Menospreciado en las estructuras sólidas y vetustas del fútbol argentino, sacó chapa de su efectiva diplomacia y coquetea con la posibilidad de figurar en la agenda de Infantino, merced de su meritocracia como dirigente. Profeta en otras tierras.

Por Federico Jelic

FassiPeriodista: -Andrés Fassi, AFA no… ¿FIFA, al lado de Infantino, sí?

Andrés Fassi: -Hace 50 minutos que hablamos y me quedé sin voz.

P: -FIFA… ¿sí o no?”

A.F.: -Si te digo sí, imagínate el escándalo que hacemos. Sí, a Talleres y al fútbol argentino.

P.: ¿No descarta?

A.F.: (Silencio largo) -Después veremos. El tiempo dirá.

El diálogo se desarrolló a modo de intercambio en el programa “Tercer Tiempo” de Radio Mitre Córdoba. Pareció confuso o al menos sin tanta cohesión si uno no está empapado en el tema, como dejando algunas zonas grises al entendimiento común, pero que en parte encierran un gran contenido de fondo. Las ingentes gestiones de parte del presidente de Talleres en pos de quedar dentro del círculo íntimo y privilegiado en la toma de decisiones de AFA no parece haber llegado al mejor puerto, aunque hay trascendidos que indican una mejor recepción de sus propuestas desde el otro lado del océano Atlántico.

Mientras en la calle Viamonte le vedan el acceso, no le permiten opinión, le cercenan los caminos por temor al ingreso de las Sociedades Anónimas al fútbol argentino aunque de fondo hay algunas cuestiones de poder y celos políticos, desde Zurich lo miran con menos recelos. Todo lo contrario. No tanto por su acción al frente de Talleres, aunque sin desmerecerlo, sino por el respeto que supo construir en Pachuca de México, obra que lleva en sus credenciales.

¿Llegará Fassi a algún cargo en FIFA? ¿Fue sondeado o seguido de cerca dentro de los planes de su titular, Gianni Infantino? Merced de su gran habilidad discursiva, esquivó las preguntas de rigor, aunque lo mismo impostó sorpresa, sabiendo que sin dudas el rumor puede servirle de gran propaganda dentro de un fútbol vernáculo, donde no encuentra eco político en cada intento de acción.

Igual, fue diplomático ante las autoridades de AFA, con Claudio Tapia a la cabeza, aunque lo mismo sacó pecho del protocolo sanitario presentado por Talleres, desacreditado por todos los dirigentes metropolitanos, el mismo que será implementado en Uruguay para retomar la actividad a partir de agosto. Es decir, el respeto y la consideración que no consigue en Argentina los tiene garantizados fuera de los límites territoriales y cruzando el charco. Evidentemente, no es profeta en su tierra.

 

Fassi e Infantino, de la mano

La relación de Fassi con FIFA tiene su génesis desde el comando total del club Pachuca. En la CONCACAF es muy respetado y escuchado, en México además de conducir al club de Hidalgo es vice de la Federación Mexicana de Fútbol. El nexo y pretexto de la relación con FIFA fue la Universidad del Fútbol, uno de los orgullos de su gestión, que supo construir con resultados y obras. En su momento contó Pachuca y dicha Universidad con la visita estelar del ex líder del ente rector mundial Josep Blatter, quien tuvo palabras elogiosas hacia dicha estructura, aunque su sucesor Infantino tampoco esquivó valoraciones positivas. Con este último, el contacto fue en marco de una reunión protocolar, donde en vez de Fassi el enviado de Pachuca fue su presidente, Jesús Martínez. Infantino ponderó el modelo de gestión, quedando gratamente sorprendido del trabajo realizado en la institución mexicana, según trascendió.

Pero está claro que si Fassi llega a FIFA en carácter de dirigente o miembro asociado será por su labor y trayectoria en México y no en Talleres, donde apenas tiene seis años de proceso. De todas maneras, cuenta con buena imagen y no hay muchos elementos para desacreditar su obra en barrio Jardín, no obstante el legado y la huella de Fassi en el fútbol “Azteca” tuvo mayúscula preponderancia. Años atrás mantuvo una breve reunión con Infantino en Dubai durante el Mundial de Clubes, allá por 2017, cuando Pachuca obtuvo su participación tras campeonar en la Liga de Campeones de Conmebol.

Sin embargo, suena un poco irrisorio un cambio de mando de 180 grados de Fassi desembarcando en FIFA a corto plazo, aunque si Tapia lo reconsidera, podría ser la pieza clave en rigor de recuperar un lugar en el Comité Ejecutivo de representantes de Conmebol en el organismo mundial de la pelota. Después de los reclamos por los arbitrajes en el partido ante Brasil por la Copa América pasada, el presidente de Talleres es una de las llaves diplomáticas si pretende restaurar las relaciones con FIFA.

“Es valorable cómo Fassi tiene a Talleres. No creo que esté en la vereda de enfrente. Simplemente, en algunas cosas pensamos distinto”, fue la sutil lisonja de Tapia en medio del debate mediático. Fassi recogió el guante y mostró gratitud: “No he venido para pelearme con nadie. Ojalá que todos podamos hacerlo en un tenor de madurez. Esto no es de rivalidades ni nada. Si Tapia hoy habló bien, qué bueno; significa que vamos en un segmento de unidad, que es lo que necesita el fútbol argentino. Ojalá, podamos debatir qué es lo mejor para que, económicamente, los clubes crezcan”.

Mientras tanto, a lo lejos, Fassi orienta la mira con destino a Zurich. Si por la calle Viamonte continúan reticentes a sus formas de gobierno, el hombre fuerte de Talleres sabe que tiene caudal político de sobra como para impresionar en FIFA y ser tenido en cuenta. “El tiempo lo dirá”, es la mejor frase para cerrar la historia, de la misma manera que le respondió cordialmente al periodista en la entrevista radial.