Liga opositora (Sumar) acusó a Mestre de autoritarismo en UCR

Acuerdo de los grupos Marea Radical (De Loredo), Morena (negrismo), Línea Córdoba (angelocismo) y Consenso (ex mestristas)

Por Alejandro Moreno

La oposición a Ramón Mestre en la Unión Cívica Radical dio ayer un paso para clarificar el lugar de cada cual en la geografía interna. Antimestristas, ex mestristas, nunca mestristas y ex aliados part time del mestrismo formaron una Liga que llamaron Sumar, y que debutó con un comunicado muy crítico hacia el presidente del Comité Central.
A Sumar la integran los núcleos Marea Radical, Morena, Línea Córdoba y Consenso, cuyos principales referentes son, respectivamente, Rodrigo de Loredo, Mario Negri, Javier Fabre y Javier Bee Sellares.
De Loredo fue casi siempre un opositor de Mestre, situación que solo suspendió mientras ambos compartieron las candidaturas por la UCR en la última elección; el primero a intendente, el segundo a gobernador. De todos modos, incluso en ese par de meses de campaña la tregua era solo pública y para las fotos.
Negri no aparece abiertamente en este movimiento. No debe sorprender, porque el diputado es siempre muy cauteloso en el juego y ha de preferir ocuparse más que nada de la agenda nacional y de las ilusiones 2023. En cambio, en Sumar juega su hijo Juan, el concejal, al que es difícil imputarle una autonomía contradictoria con la voluntad del padre.
Fabre, el presidente de la Línea Córdoba, es un duro crítico de Mestre, incluso llegando a límites borrascosos. El angelocista suele cuestionar también a Oscar Aguad y a Mario Negri, por formar junto a Mestre el trío de eternos candidatos en las últimas dos décadas. Por ello, para él, el protagonismo de De Loredo por sobre el de Aguad en Marea y, para decirlo en lenguaje de Mayo, la máscara de Juan sobre la de Mario en el negrismo, ayuda a galvanizarlo en esta alianza.
También en Sumar aparece Bee Sellares junto a otros dirigentes que en los últimos años fueron distanciándose de Mestre.
Y, finalmente, se agregan intendentes y concejales de los grupos alineados, más algunos independientes. Los sumandos (por llamarse de alguna manera a los socios en Sumar), aseguran que con ellos participan Marcos Ferrer (Río Tercero), Luis Picat (Jesús María), Gustavo Botasso (Hernando), Marcos Carasso (General Cabrera) y José Bría (Morteros), entre muchos otros.

Críticas a Mestre

Sumar debutó con un comunicado titulado “racionalidad política por la vida”, que objeta la convocatoria a elecciones internas realizada por el Comité Central para el 9 de agosto (fecha ya reemplazada por el 6 de diciembre por la Mesa del Congreso).
“La convocatoria a internas evidenció una desconexión enorme con la incertidumbre social que todos sufrimos. Pensar que, bajo estas condiciones de aislamiento, es posible desarrollar un proceso electoral interno, es no querer reconocer la realidad que vivimos o querer imponer de forma soberbia un voluntarismo que viene demostrando fracaso tras fracaso”, afirmó.
“La realidad -agregó- sólo puede ser transformada con más realidad, no con caprichos que pretenden reproducir una estructura autoritaria”.
Los sumandos se preguntaron: “¿qué mensaje le hubiésemos dado a la sociedad de Córdoba, y mediante los ecos que nuestra importancia territorial nos da, al país? Le estamos diciendo que vivimos en un termo, aislados, que solo interesan las mezquindades que tienen por objetivo garantizar la biografía política de algunos dirigentes que ya fueron superados por la sociedad”.
Objetaron al mestrismo por “creer que estás definiciones más o menos autoritarias pueden enmarcar alguna posibilidad de resurrección política”,
Además, expresaron que “los fines del radicalismo no están enmarcados en garantizarle la carrera política a ningún dirigente que lo integra. Los dirigentes pasan, la institución sigue. Y la finalidad de la institución es gobernar la provincia para compartir nuestra visión de la sociedad con el resto de los cordobeses”.
En ese sentido, enfatizaron su coincidencia con las decisiones de la Mesa Ejecutiva del Congreso (que preside De Loredo) y de la Junta Electoral en contra de las resoluciones del Comité Central (o sea de Mestre). La Mesa y la Junta aprobaron que las internas sean el 6 de diciembre y que los mandatos se prorroguen hasta el 20 de ese mes.

Autodefinición

Luego, los aliados en Sumar describen lo que aparece como el borrador de los propósitos que enunciarán en el partido, primero, y luego hacia afuera de la Casa Radical.
“La renovación de ideas, métodos, prácticas y visiones del mundo en pugna, necesitan con urgencia de mujeres y hombres que entiendan que la gente vive y quiere progresar en la época que le toca, y no en los desvaríos de adicción al poder de ningún dirigente ocasional. El partido radical tiene como objetivo que la gente esté mejor, que viva mejor, que tengamos más democracia, más instituciones, mejor salud, mejor educación, más economía y un mejor Estado. Para todo eso necesitamos justamente más y mejor radicalismo”, manifestaron.
“Si luego de la pandemia seguimos siendo el mismo partido, habremos demostrado que a pesar de que somos la fuerza política con más historia, somos la que menos la entiende y la siente. Vivir se trata siempre del futuro, de lo que viene. Y hoy más que nunca la lucha por la vida nos necesita del lado del futuro que avanza, y no de las mezquindades que atrasan”, concluyeron.

Comité UCR comparó al gobierno con los militares ‘82

El Comité Central de la UCR comparó a los militares de 1982 con el gobierno provincial, y a los soldados de Malvinas con los médicos que enfrentan el covid-19. El comunicado radical la califica de “infeliz coincidencia”.
“La comparación resulta evidente. Hace 38 años un grupo de militares trasnochados mandaban a miles de nuestros jóvenes a una guerra en condiciones lamentables, sin ropa adecuada, si la logística mínima que les permitiera comer todos los días y con pertrechos bélicos en condiciones de inferioridad y en estado deplorables. Muchos años después, la Provincia de Córdoba, frente a la crisis de salud generada por la pandemia del covid-19, puso a nuestros médicos y a todos los trabajadores del sistema de salud a luchar contra un virus que amenaza la vida de los ciudadanos, sin dotarlos de los elementos mínimos para cumplir la tarea”, fue la extrema afirmación del radicalismo que preside Ramón Mestre.
“La realidad, aunque intente ocultarse, es que todo el equipo de salud está sometido a múltiples empleos, salarios paupérrimos, falta de insumos básicos, precarización e inseguridad laboral, todo lo que atenta con eficiencia en la tarea diaria”, advirtió.
Para la UCR, “lejos de dotarlos de las herramientas para cumplir con dignidad su tarea, los acusamos con persecuciones que no hacen en otra cosa que despertar odio y discriminación. La primera actuación de la fiscalía designada en marzo por el gobernador, para actuar ad-hoc en la pandemia, es imputar a los médicos que todos los días arriesgan su vida, lo que tiene simetría con la permanente desvalorización del sistema de salud de éste gobierno”.
“Desde la Unión Cívica Radical queremos expresar nuestro enérgico pedido para que el gobierno de la provincia de Córdoba, en general, y el Ministerio de Salud, en particular, articulen las medidas y acciones necesarias tendientes a proteger a miles de profesionales y personal de la salud que diariamente arriesgan sus vidas en beneficio de todos”, concluyó.