La Junta Electoral de la UCR confirmó internas para 6/12

Se impuso la fecha fijada por la Mesa del Congreso (De Loredo) sobre la que estableció el Comité Central (Mestre)

Por Alejandro Moreno

La Junta Electoral de la Unión Cívica Radical resolvió rápidamente en la cuestión del calendario de internas y de traspaso de mando de las autoridades del partido. Sin la participación de los dos miembros mestristas, los otros tres votaron en la dirección de lo aprobado por la Mesa del Congreso sobre lo que pretendía el Comité Central.

Para la Junta, la convocatoria a elecciones dictada por el Comité Central, para el 9 de agosto, “resulta un acto inexistente, sin efecto jurídico alguno, desde el punto de vista técnico, fáctico y legal”, mientras que la resolución de la Mesa del Congreso, que estableció la fecha del 6 de diciembre, “se ajusta a derecho y corresponde su operatividad. De esta manera, el traspaso del mando no será el 10 de diciembre (calendario Comité) y sí el 20 de diciembre (calendario Congreso), al menos si el plenario del Congreso, donde el mestrismo está seguro de tener mayoría, no se convoca para cambiar las fechas.

El intríngulis radical es una consecuencia del aislamiento obligatorio dispuesto por el gobierno nacional, que volvió imposible pensar en un proceso de recambio normal. Ramón Mestre asumió la presidencia del Comité Central el 6 de septiembre y las elecciones internas debían realizarse, a más tardar, en agosto. Todo ello es impensable, ahora, y desató una pulseada por el control del proceso electoral.

La reunión de la Junta Electoral, por el sistema de videoconferencia, contó con la participación de los tres miembros no mestristas, mientras que faltaron los dos que responden al grupo Confluencia. Firmaron la resolución el negrista Horacio Santucho, el deloredista Abelardo Maliandi y el ex mestrista Adrián Casati, quien ahora juega para el grupo Consenso, que conduce Javier Bee Sellares. Los mestristas que no intervinieron son Ramón Ortega y Cecilia Aro.

Para la Junta Electoral, a la convocatoria del Comité para el 9 de agosto le faltaba, en cierta forma, realismo, porque todos sabían en la UCR que la resolución que la fijó fue solo para cumplir con los plazos mandados por la Carta Orgánica partidaria, y que era imposible su realización.

En el lenguaje de los abogados: “Ello, demuestra que la fijación de la fecha electoral, por el sólo hecho de cumplir con lo dispuesto por el art. 28 inc. g de la COP, resulta un acto inexistente, en tal sentido un acto es calificado de ineficaz, por cuanto un acto al cual le falta un elemento esencial -sin el cual no puede concebirse su existencia- debe ser considerado como no sucedido, siendo pues sólo aparente por ausencia de su elemento primordial, su aplicación material, de manera que, tal acto sólo existe en forma aparente, pues en realidad fijar una fecha, no se condice con su ejecución y por ello de él no podrán derivar efectos de ninguna naturaleza”.

Luego, agrega que “la Carta Orgánica Partidaria, si bien en el art. art. 28 inc. g) establece un plazo, para que el Comité Provincia convoque, no hay sanción para su incumplimiento, por la sencilla razón que el legislador entendió que podían existir situaciones que le impidieron hacerlo y que las mismas no les fueran imputables, como ocurre con la situación que nos toca vivir en este momento”.

Y concluye: “Con la misma inteligencia y no menos cierto que lo dispuesto en el art. 28 inc. g), el mismo cuerpo normativo establece el remedio, facultando al Congreso Provincial a que vencido el plazo para que el Comité Provincia convoque a elecciones, dicha facultad pase a ese cuerpo (Art. 18 inc K COP). Que sumado al hecho de que los mandatos finalizan en el mes de setiembre, resta un tiempo más que prudencial para poder zanjar los inconvenientes en tiempo y forma, que no son los tiempos y formas del Comité Provincia, sino los de Congreso Provincial, pero que todos son tiempos y formas previstas por nuestra Carta Orgánica Partidaria”.