El ajuste en la Caja, aire financiero y político para Schiaretti

Para El Panal, el costo político con gremios y oposición local era mucho menor que el costo y el desgaste de tener que peregrinar por los pasillos de la Rosada en busca de fondos, que además no tiene. El miércoles llegaría ayuda de la Nación coparticipable a los municipios.

Por Bettina Marengo

En plena pandemia, mientras sanitaristas y biologicistas debaten en redes sociales si cuarentena o apertura para enfrentar el Covid 19, el gobernador Juan Schiaretti sacó en la Legislatura una reforma previsional que le dará no solamente oxígeno para pagar los haberes jubilatorios a futuro sino también aire político frente a la Nación. Y espalda para llegar a las elecciones del 2021 con un acuerdo con Alberto Fernández y la coalición Frente de Todos que le permita negociar listas legislativas en mejores condiciones.

En cualquier caso, la lógica del gobierno provincial fue que el costo de los conflictos con los gremios estatales y los reproches opositores es menor al costo y desgaste político que traería la peregrinación por los pasillos de la Rosada para conseguir fondos, que Anses tampoco tiene.

En el plano interno, Schiaretti también salió todo lo airoso que se podía. Los legisladores cercanos a Alberto Fernández votaron el recorte y diluyeron los peligros de secesión. El propio Frente de Todos cordobés, que combina cristinismo filoPJ y cristinismo antischiarettista, apenas si emitió algunos comunicados. Mientras en la coalición nacional, AF y Cristina mantengan la misma línea, el manto de la sintonía cubrirá a todos. Igual, los funcionarios amigos que trabajan en Olivos dejaron en claro que el tema era netamente cordobés y el mal trago, de Schiaretti.

Mientras tanto, en El Panal esperan algo de plata de la Nación el miércoles que viene, según adelantaron a los intendentes sedientos de recursos para pagar sueldos y otros gastos. Se trata la fracción cordobesa de los 60 mil millones de pesos del Fondo Fiduciario de Desarrollo de las Provincias, cuyo veinte por ciento se coparticipa a los municipios. Todavía no hay información de cuanto llegará.

El paso siguiente es la reprogramación de la deuda provincial con los bonistas extranjeros, que está vinculada, pero es independiente, a la negociación que está llevando el ministro de Finanzas de la Nación, Martin Guzmán. Según las últimas novedades, hay optimismo en Olivos por la respuesta de los acreedores considerados “más duros” a la oferta de canje.

Desde la cartera económica provincial, donde ayer se respiraban aires de tranquilidad, aseguraron que “aún no está definida” la propuesta que se elevará a la Unidad de Apoyo de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Provincial creada por Guzmán, y que luego se presentará a los tenedores de bonos. La semana pasada la Provincia envió una previsión de gastos, egresos y ahorro, es decir, de capacidad de pago a futuro, a la unidad asesora.

Osvaldo Giordano, el ministro, habló en la Legislatura de “atenuar” la curva de la deuda a pagar en 2021, cuando los vencimientos llegan a 715 millones de dólares. Los críticos a Hacemos por Córdoba aseguran que a Schiaretti lo desvela la posibilidad de un default el año próximo, que lo dejaría en deje en el peor de los mundos. Un cierre a ese tema es la otra gran bocanada de oxígeno que espera El Panal.

Más temprano que tarde, Alberto y Schiaretti sellarán con una foto a solas el acercamiento del segundo al primero. El presidente iba a venir ayer a esta ciudad, es su primera visita como jefe de Estado: además de la vuelta atrás de la Provincia con las flexibilizaciones de la cuarentena y el mal clima social que se instaló en Córdoba por conflictos varios, ahora se sabe que la suspensión fue para no coincidir con el día después del ajuste jubilatorio. En reemplazo, AF estuvo en las provincias de Santiago del Estero y Tucumán, con dos gobernadores aliados de la primera hora como son Gerardo Zamora y Juan Manzur, en lo que fue su primera salida del AMBA luego del inicio de la pandemia del Covid-19 y un airearse, en territorio amigo, de los conflictivos pasillos del poder nacional.

Ayer Schiaretti tomó nota de las críticas por su falta de presencia personal en la pandemia y tuvo una jornada de actividad fuera de El Panal. A la mañana visitó “el campo”, en un tambo de la ciudad de Oliva, junto al ministro de Agricultura, Sergio Busso. Luego partió a Bouwer, donde supervisó las carpas sanitarias instaladas para internos del complejo carcelario que sufran de coronovirus, junto a los ministros de Salud, Diego Cardozo, y de Justicia, Julio López.

Más tarde, llegó el respaldo del Grupo de Entidades Empresarias de Córdoba, conocido como G6. Los empresarios, que suelen mostrarse celosos de las formas, dejaron de lado el detalle del tratamiento sumario del proyecto para concentrarse en apoyar el ajuste.

“En nuestro país y en nuestra provincia la asignación de recursos tributarios para la cobertura del déficit crónico del sistema previsional engrosa la carga tributaria al mismo tiempo que desvía la asignación de recursos a infraestructura y servicios necesarios para asistir a la comunidad en general”, indicó el texto distribuido a los medios que destaca “la protección de los segmentos más bajo de los haberes jubilatorios” el “criterio de equidad” aplicado en las jubilaciones del Poder Judicial.