Tapia 2025, con los mismos de siempre

En la Asamblea remota de AFA el “Chiqui” consiguió la reelección por un mandato más al frente del fútbol argentino, junto a personajes y mandos que se repiten en la Liga Profesional. Claroscuros del nuevo orden y novedades salientes políticas, como el regreso de River a los mandos de poder. ¿Y Talleres?

Federico Jelic

Fue con aceptación unánime y sin estridencias. La reunión de Comité Ejecutivo fue práctica, efectiva y de final cantado, con la proclamación de Claudio Tapia como presidente de AFA, reelecto sin oposición y por ser la única lista presentada, con un mandato que recién fenecerá en 2025. Es decir que el “Chiqui”, quien asumió en 2017 tras la salida de la Comisión Normalizadora de AFA también sin necesidad de elecciones, hoy garantiza su poder por cinco años más mientras continúa consolidando su gestión después de muchos vericuetos pero sin dejar de gestionar. Sin embargo, no fue en un contexto normal y no solo por su desarrollo virtual en tiempos de resguardo de cuarentena: hubo varios capítulos políticos que no pueden quedar de lado, como por ejemplo la proclamación también de la Liga Profesional de Fútbol con casi los mismos integrantes en los sectores de poder. Todo bien al estilo de AFA.

Y sobre todo partiendo desde la base, que esta Asamblea fue adelantada inexplicablemente, cuando tenía fecha legal para 2021. A groso modo, anticiparon un año las elecciones pero recién las autoridades entrarán en vigencia tras la Asamblea de octubre. Es decir, por ejemplo, que el ex presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici, todavía conserva el cargo de vicepresidente primero en AFA.

Talleres se mostró férreamente contrario a las nuevas estructuras del fútbol argentino como también a la creación de la liga Profesional en detrimento de la extinta Superliga. Terminó dando su aval en el último tramo del cónclave online, aunque lo mismo presentó su programa con base a “los mil millones de dólares” que se “perdieron” de acuerdo a las estimaciones y proyecciones propias, al aprobar el torneo de 28 equipos y la ausencia de descensos por dos años. Un capítulo que traerá polémica a colación.

Hubo muchos otros apuntes para analizar. Pero primero, los pormenores, y de fondo el análisis general es que el “Chiqui” hoy luce como único líder soberano en una AFA que quedó irredenta y acéfala, siendo el ex mandamás de Barracas Central quien mejor supo construir poder oportunamente desde el llano.

 

Ascenso presente, con River adentro

Dentro de lo político, el retorno o, mejor dicho, la nueva inclusión condicionada de River dentro de los altos mandos de influencia, es una de las certezas. Rodolfo D’Onofrio, hombre fuerte del elenco de Núñez, regresa a una de las vicepresidencias después de arduas batallas y desavenencias ideológicas con los sectores más recalcitrantes de Tapia y Angelici.

Lo acompañan los nombres de siempre en la escala jerárquica: Jorge Ameal (Boca), Hugo Moyano (Independiente), Marcelo Tinelli (San Lorenzo), Guillermo Raed (Mitre de Santiago del Estero) como representante del interior y un viejo conocido como Marcelo Achile (Defensores de Belgrano) completando en lugar como embajador del ascenso. Es el hombre que más cerca estuvo del omnipotente Julio Grondona durante el esplendor de su gobierno.

Otras consideraciones: Más clubes del ascenso que de las provincias en el Comité Ejecutivo; la disolución de la Superliga a tres años de haberse creado para ser reemplazada por la Liga Profesional (con modificaciones estatutarias, como corresponde) y un comité ejecutivo con algunos claroscuros como citar al caso de Pablo Toviggino. Ex miembro del Comité Regularizador como tesorero, cumplirá la misma función en este proceso. La integración de una mujer como la titular de Banfield, Lucía Barbuto, otro de los rasgos salientes a destacar.

Una novedad que no debe ser relativizada es la naturaleza de recinto “remoto” como adaptación ante los riesgos de contagio por coronavirus y los aislamientos correspondientes. Existieron problemas técnicos que impidieron que la Asamblea pueda verse en vivo, pero luego fue subida al canal oficial de AFA en You Tube y todo siguió su curso normal. Para el desarrollo de la Asamblea, cada dirigente habilitado a votar tuvo una tablet, mediante la cual pudo seguir el desarrollo de la misma, y a su vez, emitir su sufragio.

En la cita, hecha vía Zoom por las restricciones ya mencionadas, hubo dos directivos ausentes que sufrieron problemas de conexión: Salomón Ramírez Santacruz, de Deportivo Paraguayo, y Esteban Milcoff, de la Liga Chaqueña.

De todas formas, hay inconsistencias éticas. Es decir, Ameal y Moyano, por ejemplo, son vicepresidentes en AFA y parte del Consejo Directivo de la Liga Profesional Superliga. Poseen cargos potentes en ambos organismos. Y en el ente que tendrá a cargo la explotación y comercialización de los derechos de TV, la máxima autoridad es Tinelli, quien a la vez es vice del organismo rector del fútbol doméstico. Los mismos de siempre.

¿Cómo se acomodará Talleres en este escenario desde lo político? ¿Estará Andrés Fassi cerca de Juan Sebastián Verón, su homólogo de Estudiantes de La Plata en esta nueva contienda, en busca de sus propios intereses en AFA y de armar algún bloque disidente? Mientras tanto, Tapia reafirma y solidifica su poderosa figura en el fútbol argentino. Hoy no hay oponente que le haga sombra y eso es tan positivo como nefasto en este tablero, aunque él sigue disfrutando las mieles de una cosecha exitosa con militancia efectista en base a los clubes de ascenso.