Llamosas, sin rival en el ring electoral

La cuarentena para la acefalía obliga a las fuerzas políticas a asumir un rol protagónico en la discusión para evitar la crisis institucional. El debate retrocedió en lugar de avanzar producto de las especulaciones de un lado y otro de la vereda política. El Intendente, que desde hace 60 días tira golpes con un rival invisible que le desgastó energías, espera tener un retador subido a la pelea de las urnas frustradas.

Por Guillermo Geremía

Sergio Bevilaqua, nuevo apoderado de Juntos por el Cambio.

Como si fuera impulsado por el gran colisionador de hadrones, las partículas de la política vernácula pasaron de la exasperante morosidad pandémica a una velocidad de acontecimientos acelerados sin solución de continuidad. El viernes se reunió la Junta Electoral con los partidos, el sábado renunció el apoderado de la alianza Juntos por el Cambio, el domingo se consolidó la idea de votar en la pandemia, el lunes el Fiscal Municipal acusó a los opositores de especular con la judicialización del proceso electoral y este martes vuelve a reunirse la Junta en un clima caldeado y sin que haya un solo avance en el necesario acuerdo político para llegar a la hora señalada. El fin de mandatos del 2 de julio para el que restan exactamente 43 días.

En esa otra cuarentena regresiva deberá lograrse un acuerdo político con las fuerzas con representación parlamentaria y las restantes en competencia, en la pugna electoral pendiente. Refrendarlo en el Parlamento local sin que se dejen cabos sueltos para que su legalidad sea reprochable y cruzar los dedos para que ningún desencantado termine acudiendo al Poder Judicial para resolver en Tribunales los asuntos que la política no haya podido catalizar.

“Si se judicializa sería un fracaso como sociedad organizada, un fracaso de la autonomía, sería un fracaso de la madurez política”, dijo ayer a este diario el Fiscal Municipal Julián Oberti. Los antecedentes de la política local no hacen despejar las sospechas de que un juez termine definiendo lo que los depositarios de la delegación del poder en una democracia representativa debieran hacer.

Tras la reunión convocada por los ex magistrados que ofician de tribunal electoral, la primera consecuencia fue el alejamiento del abogado Ignacio Fernández Sardina como apoderado de la alianza “Juntos por el Cambio”. Desde el entorno del ex Secretario de Gobierno de Jure aseguran que se fue por no estar de acuerdo con la estrategia de sentarse a buscar una solución con el peronismo gobernante para prolongar los mandatos.

Al menos una reunión y contactos informales hubieron con Hugo Abraham, el verborrágico apoderado de “Hacemos por Río Cuarto” y a la vez presidente del Partido Justicialista local. Desde las cercanías del candidato Gabriel Abrile, afirman que Fernández Sardina se tuvo que ir porque lo enviaron a la reunión del JEM a escuchar las posturas de los distintos sectores y empezó a opinar en sentido diferente a la estrategia de la fuerza política. Dicho en otros términos, lo mandaron a espiar y toco timbre.

Gabriel Abrile, candidato aún a intendente de la alianza UCR-PRO.

“No existe una negociación formal de candidatos con la Junta Electoral”, aseguró Sergio Bevilacqua, el nuevo apoderado de Abrile. Para el abogado radical de paso efímero por la Secretaria de Gobierno, no existe ningún contexto negociador con los ex magistrados devenidos en árbitros electorales. “Lo único que hay son una serie de reuniones para que reflexiones, discutamos, compartamos entre todos la responsabilidad de fijar un fecha de las elecciones, en qué momento, en qué condiciones pero no está planteada como una negociación solamente como escenario para que los partidos políticos empecemos a charlar de ese tema”, dice Bevilacqua.

La primera reunión significó un claro retroceso de varios casilleros. El cambio de postura de varios de los candidatos respecto del acta firmada con el Intendente Llamosas después de la suspensión de las elecciones y la desconfianza mutua entre oficialismo y oposición en lugar de avanzar hicieron retroceder cualquier principio de acuerdo.

Para hoy a las 9: 30 está prevista una nueva reunión para verse las caras de manera semi presencial. La Junta remitió, tras el primer encuentro, un protocolo de votación en tiempos de coronavirus aportado por la Defensoría del Pueblo, esperando que tomen velocidad las partículas de la política. La idea es que en ese ámbito se decida cuanto antes la nueva fecha de votación y en otro ámbito discutir cómo se prorrogarán los mandatos. “No es la Junta Electoral donde deba debatirse esto”, reafirma Bevilacqua.

La paradoja de esta discusión es que está más avanzada en los medios que le dan trascendencia a la política que en los ámbitos naturales de debate de estos asuntos. No se trata de una ansiedad mediática sino un histeriqueo inconducente de los actores que deben asumir sus roles y responsabilidades. Los argentinos en general y la política en particular son especialistas en el arte de “querer algo pero negar que lo quiere, o querer algo y después no y mañana otra vez sí”.

Desde la vieja casona de la calle Cabrera sospechan que las posiciones públicas asumidas por el Fiscal Oberti están azuzando el capote para que el toro opositor pegue una embestida que le permita lucirse al torero que está sentado en el sillón de Mójica. Hasta ahora la lidia parece una imagen congelada por más oles que bajen de las gradas. “Yo creo que estos tipos quieren subir a alguien al ring para que pelee con Llamosas, porque me parece que no les está yendo bien”, aseguró un encumbrado dirigente de la primera fuerza opositora.

En el radicalismo creen ver las mismas especulaciones que les atribuyen pero en el Pasaje de la Concepción. Lo dijo claramente a Alfil Río Cuarto Gabriel Abrile: “que llamen a una reunión, que digan qué necesitan, qué les parece a ustedes, cómo podemos hacer, cuál es la legalidad”, asegura el candidato. A Fernández Sardina, renunciante apoderado, lo habían enviado con ese mandato “ver qué necesitan ellos” pero “habló demás” según el decir de sus mandantes.

“Si Llamosas quiere discutir la prórroga, lo que tiene que hacer es convocarnos y discutamos la prórroga, lo que no entiendo es por qué salen todos a decir una cosa o a decir otra”, desafía Abrile. Reclama una mesa formal para la discusión del vencimiento de los mandatos. El médico terapista se queja de que terminan acusándolos de cosas que no dicen, al aludir a supuestas manifestaciones del ex apoderado Fernández Sardina. “Son capaces de poner las elecciones en junio y decir que es culpa nuestra”, dice Abrile.

En el juego de legítimos intereses políticos y naturales ambiciones se pierde de vista que hay un reloj que ha acelerado el ritmo de sus agujas. El cronos electoral no da márgenes para un minué electoral con demasiados floreos. “Qué es lo que quiere Llamosas, quiere la prórroga, quiere la intervención, quiere votar antes, lo que necesite lo tenemos que saber para ver si lo podemos o no dar”, se pregunta a viva voz el candidato radical/PRO.

Difícilmente sea el ámbito de la Junta Electoral Municipal donde se resuelvan lo asuntos medulares de este proceso. A lo sumo se establecerá la fecha de la elección y el protocolo sanitario para acudir a votar sin riesgos. “Hay que lograr acuerdos políticos que garanticen la continuidad institucional de la Municipalidad en el marco de soluciones que sean jurídicamente válidas”, expresó Sergio Bevilacqua, el nuevo apoderado radical en su debut medíatico. Están en discusión dos aspectos bien distintos. Por un lado el acuerdo político y por el otro su posterior validez jurídica. Para lo segundo hay dos bibliotecas como para casi para todo en el derecho. Por eso es necesario el consenso unánime de lo primero.

Para este miércoles de manera on line está programada una charla-debate del propio Bevilacqua y de Ricardo Muñoz (h), funcionario de la administración Llamosas y especialista en derecho público, sobre la “expiración del mandato de las autoridades municipales y su marco institucional”, que será moderada por el Daniel Bonino, docente universitario. En un ámbito político dominado por la presencia de abogados es posible que de ese meeting en redes surjan ideas directrices que permitan superar esta ciénaga institucional.

Quién celebra el acuerdo y en qué contexto son los dos interrogantes siguientes. El Concejo Deliberante pareciera ser ese ámbito natural. Pero la cuarentena para la acefalía no deja márgenes para que en el ámbito natural del debate esta vez todo se desmadre por no haber sellado lo suficientemente bien ese acuerdo. Si eso ocurriese sería demasiado tarde para evitar el papelón político y sus funestas consecuencias. Así son las cosas.