Pandemia: municipio ya gastó más de $20 millones

La reapertura de las actividades comerciales pusieron en movimiento las cajas de recaudación municipal. Paralizada la obra pública, el presupuesto participativo, la cultura y el deporte, todos los recursos van a sanidad y asistencia social. La oposición quiere revisar las cuentas de los gastos. La administración Llamosas atada económicamente a la ayuda nacional y provincial.

Por Guillermo Geremía

En la página de transparencia de la Municipalidad de Río Cuarto ya está subido el primer reporte sobre la ejecución del fondo con las partidas presupuestarias que se ejecutaron en el marco de la emergencia sanitaria y social. Ese Fondo de Emergencia Municipal, creado por el decreto 3099/2020, tiene fijado un crédito presupuestario asignado al 30 de abril de $ 11: 718.820 de los cuales $9.3 millones provienen de reasignaciones del crédito por refuerzo de partidas según ordenanza 1270/19 y $2.4 millones del ahorro de sueldo de funcionarios en marzo y abril, según ordenanza 1294/2020.

De estos recursos el mes pasado ya se gastaron $5.6 millones. La mitad de los mismos fueron destinados a las actividades específicas sanitarias desplegadas durante el aislamiento preventivo y el otro 50% a bienes de consumos, servicios no personales y bienes de capital. Entre los primeros se encuentran prendas de vestir, productos químicos y de farmacia, entre otros. Respecto de los últimos, maquinaria y equipos para oficinas y muebles, etc.

Pero además el tesoro municipal giró recursos a la Fundación Social para asistir en alimentos a los sectores más necesitados. En el momento más estricto de la cuarentena la Secretaria de Políticas Sociales quintuplicó la asistencia a través de la ayuda de la Fundación. Por tener otro mecanismo administrativo descentralizado y no necesitar el visado del Tribunal de Cuentas, es difícil establecer el monto exacto ejecutado pero según fuentes del área ya se consumieron más de $15 millones en alimentos entregados. Se otorgaron 6.900 órdenes de $1.000 pesos ($6.9 millones) para compras en supermercados y se reforzó la adquisición de verduras y carnes para la entrega de bolsones y módulos alimentarios en los distintos barrios de Río Cuarto.

En el cierre de la semana anterior, el Secretario de Economía de la Municipalidad se reunió con los integrantes del Tribunal de Cuentas para informar sobre la ejecución y redireccionamiento de partidas económicas que no se están usando. Pablo Antonetti informó que hubo reasignación de recursos no ejecutados en áreas como obras públicas, presupuesto participativo, deportes y cultura que fueron aplicadas a la emergencia sanitaria y social. En ese momento no fue presentado el detalle de los montos ni tampoco el destino de esos recursos.

La tribuno de Respeto, Julia Pereira, interpeló al funcionario del DEM sobre el desglose de los gastos producidos en el Fondo de Emergencia Social y que no están subidos a la web del Estado local dado que fueron fondos transferidos a la Fundación Social. Los tribunos opositores tienen reparos legales respecto de si la ordenanza que determina la creación de los fondos especiales permite el giro de recursos sin los controles respectivos.

La mayoría de los 20 millones de pesos gastados fueron ejecutados sin que hasta ahora se visara su destino. No se tiene acceso a cómo se están utilizando los recursos aplicados a la asistencia social y alimentaria dado a que están en manos de la Fundación y por ende no pasan por el Tribunal de Cuentas. Con estos recursos también se están pagando la esterilización de espacios públicos y el montaje de los lugares de aislamiento montados en caso de aparecer muchos contagiados de coronavirus.

“Entiendo que ya tocamos fondo y empezamos a salir”, admite el Secretario de Economía, esperanzado en que la reapertura de la actividad comercial impacte de a poco en la recaudación municipal. La actividad retrocedió un 50 por ciento en promedio según el responsable del manejo de la caja del municipio. Lo recursos utilizados para asistir el despliegue de acciones en la emergencia provienen de rentas generales y en el ahorro por la reducción salarial aplicada a los funcionarios. Del gobierno nacional llegaron $15 millones girados en concepto de la primera cuota del paquete de $5.600 millones que dio de apoyo a todas las provincias el Presidente Alberto Fernández. Una parte de lo que reciben las provincias va vía coparticipación a los municipios. Río Cuarto espera la llegada de otras dos cuotas iguales.

A este ritmo el presupuesto municipal de $6.600 millones va a ser sub ejecutado. Todos los años era necesario ampliar el presupuesto, este año no se va a poder ejecutar completo porque no están los recursos. Las principales erogaciones de la Municipalidad van a parar a salarios (24%) y servicios de higiene urbana e iluminación (23%). La empresa COTRECO recibe un cheque mensual de $60 millones. Hay un acuerdo tácito para que las dos destinatarias de los principales contratos del municipio no presenten redeterminación de precios, tal como las habilitan los pliegos de adjudicación. Los contratos de obras públicas se han reducido un 75%. De los 4 equipos contratados para bacheo y mantenimiento de calles de tierra solamente uno ha quedado realizando tareas. En el cierre del según trimestre se paralizará toda la obra pública. Todavía algunos equipos se ven trabajando con certificados del primer trimestre.

Desde el Palacio de Mójica se mira con preocupación las cuentas de la Provincia. Los ingresos de Río Cuarto están calzados en un 30% con los fondos que llegan desde la capital. Por ahora están garantizados los pagos de haberes con recursos propios. Pero nada es para siempre. La Municipalidad está funcionando con lo mínimo sin posibilidad de recortes adicionales y derivando los pocos recursos excedentes a atender la emergencia sanitaria. “Estamos haciendo un análisis con el intendente de la situación y de la priorización del resto de recursos que quedan, qué es lo que vamos atendiendo. Ojalá que esto pase rápido y podamos volver a la normalidad. Nunca ví una cosa como esta, nos tenemos que hacer expertos en improvisación”, analiza el contador Antonetti.

“Ojalá venga un cisne negro y levante la economía como fueron los commodities del año 2003”, ruega el responsable de las finanzas de la Municipalidad. Esperan que el gobierno nacional garantice y prolongue la asistencia porque las arcas locales están trabajando al límite de sus posibilidades. Si la situación sanitaria y social empeora las acciones que debieran aplicarse son de cirugía mayor, según el propietario del ábaco municipal. Sin dar pistas donde se producirían esas amputaciones presupuestarias. Así son las cosas.