Llaryora piensa en Trabajo para mediar con Suoem (¿ya vacila?)

El intendente ya movió sus contactos para lograr la intervención del Panal si el conflicto con el gremio estatal se descontrola. La posibilidad de un arbitraje de la cartera laboral provincial supone una mesa de negociación y la voluntad de hacer algunas concesiones.

Por Yanina Passero
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LlaryoraEl Ejecutivo municipal envió un proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante para proceder a la reducción de la jornada laboral de los empleados municipales y recalcular los salarios conforme a la nueva carga horaria que pasará de siete a seis horas, mientras dure la emergencia económica y sanitaria.

Según varios expertos consultados por este medio, el intendente Martín Llaryora incurrió en “un razonable ejercicio del derecho laboral” en el marco de la crisis que sacude al mundo por la pandemia de Covid-19. Resaltan, por consiguiente, el perfil transitorio de las medidas aprobadas en soledad por los ediles de Hacemos por Córdoba la semana pasada, pero se detienen en un aspecto particular.

Este refiere a las características intrínsecas del empleador del trabajador estatal, cuyo objetivo máximo es garantizar y proteger los bienes públicos. La particularidad no sería una excusa para avasallar los derechos conquistados por los trabajadores públicos que, hay que decirlo, revisten beneficios ampliamente superiores a los de un agente que se desempeña en el sector privado. La aseveración aplica perfectamente al caso municipal: los representados por el Suoem no sólo tienen asegurada su estabilidad, sino que ostentan salarios que superan al de sus pares de todo el país.

El promedio asombra: 126 mil pesos mensuales para cada integrante del staff del Palacio 6 de Julio y sus dos centenas de reparticiones. El cociente también explica la urgencia del intendente peronista de reducir el gasto en un rubro que, antes de la emergencia sanitaria, ya se llevaba el 65 % de los ingresos. Caídos estos en el orden de 60 puntos en el último mes no se necesitan mayores explicaciones para comprender la profundidad de la problemática.

Cierto es que en materia de derecho laboral todo es opinable y el sindicato que lidera Beatriz Biolatto utilizará sus recursos políticos y judiciales. Los políticos incluyen la movilización de dirigentes del Frente de Todos con alguna llegada a la presidencia. Por caso, el diputado Eduardo Fernández participó de una reunión de delegados del Suoem para ofrecer ayuda y lograr la intervención del Ministerio de Trabajo de la Nación por el presunto incumplimiento de Llaryora del DNU de Alberto Fernández que prohíbe despidos y modificaciones de las condiciones laborales durante la pandemia.

Llaryora prepara su próxima jugada. Sabe que el Suoem quiere la intervención de la cartera laboral nacional, aunque todos saben (incluido el gremio) que es incompetente porque no encuadra en la ley 14 250, que establece las disposiciones colectivas para los convenios de trabajo. Se sabe que los agentes públicos de la ciudad se rigen por la ordenanza 7244, conocida como el Estatuto del Personal Municipal. Por ende, el ámbito natural para encausar cualquier negociación sería el Ministerio de Trabajo de la Provincia.

Precisamente, Llaryora ya movió sus contactos para lograr una rápida mediación del Panal si se produce una disparada del conflicto que, a esta altura, parece inminente. El arbitraje del ministro Omar Sereno puede comenzar con una conciliación obligatoria pero el protocolo promete una mesa de negociación en la que habrá que hacer concesiones.

Llaryora tiene el desafío de sostener su avanzada para cuidar la caja estatal. Como se señalaba desde estas páginas cuenta con la cobertura del Panal y el apoyo popular para resistir los embates del Suoem. La negociación se enmarcará en la crisis y, según ratifican fuentes municipales, no se retrocederá en el plan de quitar una hora de la carga laboral de los municipales, pero puede hablarse la política de reducción de horas extra y prolongaciones de jornada que sirvieron de anticipo del recorte que se venía.

Si esta maniobra se completa, quedará demostrado que las circunstancias extraordinarias empujaron a Llaryora a enfrentarse al Suoem. También, que está en su voluntad, apretar, pero no ahorcar a los siempre mimados municipales cordobeses.

Municipio diseña con el COE protocolo de movilidad urbana

La Municipalidad de Córdoba trabajará con el Comité de Emergencia Provincial (COE) en el diseño de un protocolo de movilidad para los trabajadores de industrias, comercios y empresas que retoman la producción y para los que ya lo hicieron.

La iniciativa se conoció luego de la reunión que el Intendente Martín Llaryora mantuvo ayer con representantes de la cámara de Comercio, de la Construcción, con la Unión Industrial y la Agencia para el Desarrollo Económico de la Ciudad de Córdoba (ADEC), institución con la que se acordó avanzar en la elaboración de protocolos de movilidad para la posterior apertura de cada sector.

El municipio entiende que el trabajo de un plan de movilidad junto al COE es excluyente para la posterior apertura de cada empresa, dado que es imperioso que los trabajadores de los diversos rubros que se reincorporan a la actividad laboral se trasladen desde sus hogares a sus puestos de trabajo y viceversa, evitando así el uso del transporte urbano.

El municipio busca evitar que, ante la reapertura de los sectores productivos, más usuarios se agolpen al transporte público. En este sentido, el Municipio capitalino ratifica su postura de desalentar el uso del transporte urbano ya que es un potencial foco de contagio del Covid-19, a la vez que reitera a los pasajeros la prohibición de viajar parados, el uso obligatorio del tapaboca, la apertura de las ventanillas del colectivo y respetar el no uso de los asientos bloqueados.

Participaron de la reunión con el intendente el secretario de Movilidad Urbana, Marcelo Mansilla, de Gobierno, Miguel Siciliano, de Salud, Ariel Aleksandroff y de Desarrollo Urbano, Daniel Rey.