A preparar la empresa y el ánimo: la recesión será tan o más profunda que la de 2002

El PBI no caerá menos de 10,5% y por los menores ingresos y el cierre de otros países, el rebote será lento. A precios corrientes el PBI caerá mínimo, 2,8 billones de pesos. Hay sectores que terminarán con bajas superiores a 30% este año.

Aunque se levantara hoy completamente la palanca de la economía, la crisis de este año será igual o peor a 2002. El PBI no caerá menos de 10,5% y por los menores ingresos y el cierre de otros países, el rebote será lento. A precios corrientes el PBI caerá mínimo, 2,8 billones de pesos. Hay sectores que terminarán con retracciones superiores a 30% este año.

La consultora CERX indica que evitar una crisis económica similar a la de 2002 es casi improbable y peor lo será si se extiende la cuarentena incluso en esta versión más gradualizada. ”Como economistas no siempre estamos preparados para imaginarnos los peores pronósticos y por eso solemos ir afinando el lápiz de a poco. Pero hay datos que no puede pasarse por alto para proyectar lo que nos espera: un año con una recesión tan o más fuerte que 2002”, señala la directora Victoria Giarrizzo.

Plantea un escenario base, donde no hay default de la deuda, ni segunda ola de coronavirus que nos confinen de nuevo al encierro. En ese caso espera que el PBI baje 10,5% a precios constantes, que a precios corrientes serán 2,8 billones de pesos menos.

La explicación a tanta caída:

Consumo: una economía con menores ingresos para consumo, con altos niveles de endeudamientos bancarios y no bancarios impagables en el año que corre. ¿De dónde sacaran las familias 1,7 billones de pesos para cancelar sus deudas más los costos adicionales que conllevan? Y detrás de muchas de esas deudas, hay otros individuos que no reciben ingresos (alquileres, deudas por prestaciones de servicios, colegios, etc)

Industria: empresas con menores pedidos de producción, con faltantes de insumos y bienes intermedios que impeden completar el proceso completo. Sin referencias de precios, muchas se manejan ya solo con efectivo. Hay sectores donde la demanda llevará mínimo hasta fin de año recuperar. Podría ser un aliciente el menor ingreso de importaciones, pero a este dólar oficial habrá que ver cómo se equilibrará esa dinámica. Las exportaciones no ayudan porque hay menos demanda internacional y demoras internas en la autorización de envíos. Aún así, evita una baja mayor que muchas fábricas se reconvirtieron a producir barbijos y elementos para la salud. La caída del sector será 7% anual, siempre pensando que en julio estaría operando casi plenamente.

Restaurantes y hoteles: es de los sectores más comprometidos. Para esa actividad es un año perdido y la caída anual no bajará del 30,9%, pensando en una reactivación muy gradual desde agosto en restaurantes, y en hoteles desde octubre. Lo mismo sucederá con todo el sector turismo y el transporte vinculado a esa actividad. Si bien es un sector que apenas explica el 1,5% del PBI derrama sobre muchos porque emplea más de 1,5 millones de personas en forma directa.

Construcción: la actividad ya acumula una caída de 28,1% anual en el primer trimestre del año (con baja de 46,8% anual en a marzo). Abril será peor que marzo y mayo más parecido a marzo. Aún activándose la obra privada será poca la inyección de dinero que vendrá de ese lado, por la falta de recursos de familias y empresas para continuar obras. Mucho quedará postergado. La recuperación de ese rubro será muy lenta. Aunque desde mayo sobre todo se espera que compense la obra pública y que ante la escalada del dólar blue la construcción sea un refugio para dolarizar ahorros de algunos sectores. Esta actividad que explica 6,5% del producto, enfrentará 2020 con una baja mínima de 18% anual y afecta indirectamente a muchos sectores vinclados.

Comercio: muy poco de lo que se perdió de ventas estos meses se podrá recuperar. Incluso con la apertura de la economía se mantendrá varios meses con las ventas en baja, sobre todo en indumentaria, calzados, bazares, bijouterie, muebles, artículos deportivos, electrodomésticos. Recién sobre fin de año podría esperarse una recuperación casi al 95% con las fiestas de fin de año, pero siempre por abajo del año pasado. Eso estaría dejándonos una baja anual mínima de 15,5% para un sector que explica el 13,5% del PBI. La caída no es mayor por la fuerte participación de alimentos y bebidas y farmacias.

Actividades de servicios comunitarias, sociales y empresariales: lo que más pegará será la organización de evento, que explican casi la mitad ese rubro y estará vedada hasta finalizando al año, arrastrando una caída mínima de 17,6% anual por lo menos en ese rubro.

“El daño de la economía es voraz. Cada día de actividad reducida son miles de millones de pesos que se pierden. El Estado también está asfixiado: sin capacidad de endeudamiento. Sólo le queda emisión y esperar que provincias y municipios no comiencen a lanzar sus propias monedas. Pero hay una regla básica: no se puede vivir permanentemente del Estado en un país sin producción”, evalúa Giarrizzo.

Y agrega: “El balance en estos más de 40 días estuvo muy bien en materia de salud. No lo sabremos, pero seguramente que se han salvado centenares de vidas. El costo económico, sin embargo, está mostrando el lado inviable de la cuarentena y es momento de empezar a soltar la economía porque la tensión salud-economía está en un tironeo con dos supervivencias en juego: la salud y la económica. Acá finamente será cada uno quien terminará decidiendo su prioridad”.