Córdoba apoya a AFA, Tucumán en pie de guerra

San Martín, uno de los clubes grandes de esa provincia, declaró su rebeldía contra el presidente Claudio Tapia al no respaldar el comunicado de la Primera Nacional con la idea de definir los ascensos en cancha. Pretenden avanzar en un ascenso “por escritorio”. Lejos de la diplomacia, atacó al “Chiqui” sin eufemismos.

Por Federico Jelic

En tiempos de conciliación y concordia, San Martín de Tucumán salió con los tapones de punta a criticar a los estamentos de AFA y a sus recientes determinaciones con relación al desarrollo del torneo de la Primera Nacional, momentáneamente postergados por riesgos de contagio de coronavirus. Talleres había mostrado una actitud díscola con algunos experimentos que planea el ente rector; pero desde la diplomacia, con propuestas y sin tanta pólvora. La diferencia con sus pares tucumanos es que estos mostraron los dientes con una feroz solicitada de impacto directo en el presidente del ente rector del fútbol Argentino, Claudio Tapia.

El fósforo que encendió la bomba tuvo que ver con la adhesión general que tuvo el “Chiqui” de parte de 31 clubes de la máxima categoría de ascenso, con la intención de terminar el torneo y los ascensos en la cancha y no en el escritorio. En ese sentido, la entidad tucumana entiende que debería aplicarse la misma jurisprudencia que en la Superliga de Primera División, cuya decisión fue la finalización del torneo y dar por clasificados a los campeonatos internacionales. Punto y aparte.

Por eso es que San Martín fue el único club que no firmó el respaldo a Tapia. Por el contrario, en un comunicado lo único que desarrolló fueron invectivas a su gestión, como provocando más al enjambre político que ya se sufre por AFA como un partido clasificatorio al mundial.

En la misma línea que Talleres, pero con otros mecanismos más frontales, los tucumanos se exponen a represalias, a pesar de figurar punteros en su zona. Pero la forma de reclamo dista de ser la adecuada en tiempos de parate deportivo, susceptibilidad extrema y crisis institucional.

Desde Córdoba, apoyo total

Belgrano, Instituto y Estudiantes de Río Cuarto no dudaron en unirse a la iniciativa, soñando en parte con la posibilidad de conseguir en cancha el boleto a Primera División, allá por septiembre o cuando el destino determine la reanudación.

Sergio Villella, vicepresidente de Belgrano, fue uno de los primeros en acomodarse en dicha circunstancia. “Mi apoyo como vicepresidente de la Mesa de la Primera Nacional a las decisiones tomadas por AFA y Tapia en estos momentos de pandemia buscando el bien general de todos los clubes en momentos difíciles para todos”. Alicio Dagatti, titular de Estudiantes de Río Cuarto, sumó su voto de confianza sin ningún interés personal, sobre todo después de que incluso su entidad pudiera ser beneficiada en caso de llevarse adelante el irrisorio plan de cuatro ascensos esta temporada. “Como presidente de Estudiantes de Río Cuarto, comparto el comunicado de Primera Nacional en apoyo a la decisión del Comité Ejecutivo de AFA .Confío en las decisiones tomadas por la gestión de Tapia en relación a las medidas implementadas, siempre pensado en el Fútbol Argentino”. ¿Genuflexión? ¿Actores domesticados y condescendientes? Puede ser.

Instituto, por su parte, hizo un anuncio en nombre de la institución y no de su primer mandatario Roberto Castoldi, en la misma línea que sus pares coterráneos. “Instituto acompaña el comunicado emitido por la mesa directiva de Primera Nacional apoyando las medidas tomadas por AFA y su Presidente Tapia. La salud hoy es prioridad para todos”.

San Martín, el disidente

San Martín de Tucumán no anduvo con rodeos y eligió el camino de la diatriba, con Tapia como destinatario final. “Nuestra institución no apoya al presidente de AFA, Claudio Tapia. Se funda esta posición en que no se puede avalar a un presidente de la institución madre del fútbol argentino, que cree que su escritorio es más “poderoso” que la pelota y la esencia de nuestro deporte. Beneficiando desde ahí a muchos y no aplicando el mismo criterio”. Durísimo.

“Inclusive salvando a su club del descenso de categoría y castigándonos a nosotros que obtuvimos el mérito en la cancha.”, prosiguió. “Recordemos que en la temporada anterior hizo que se aprobaran ascensos masivos para beneficiar deportivamente a su club y a él institucionalmente, para la futura votación”.

Para cerrar, con algunos errores de sintaxis y con partes coloquiales en su redacción, se explayó diciendo: “Nos hemos sentido apoyado por los distintos estamentos de nuestro deporte, jugadores, periodistas deportivos y directores técnicos, entre otros, a los cuales agradecemos infinitamente. Lo que más nos sorprende es que los demás presidentes de los clubes, sobre todo los de Primera División, ya que cada uno tiene peso propio, permitan esta discriminación, recordándoles que somos iguales y que el fútbol tiene que estar por encima de los intereses del señor Claudio Tapia, que siempre va por más”.

¿Y ahora? Guerra declarada. Los tucumanos incluso sacaron a la cancha a sus diputados nacionales y otros jueces de esa provincia para fortalecer y endurecer su postura. Si Talleres se había metido en un menjunje político con características impredecibles, San Martín no midió consecuencias y largó su armamento político-jurídico como acción primaria. ¿Los efectos? En breve tendremos noticias.