El G6 pide que AF ceda para evitar default (sin reproches a Macri)

Las principales cámaras empresariales de la provincia se expresaron sobre la negociación del gobierno nacional con los bonistas, pero a diferencia de sus pares nacionales, no emitieron señales de apoyo al proceso de canje. De la adhesión a la reivindicación a Macri.

Bettina Marengo

En una notable distancia de sus pares nacionales, que tendieron un manto de apoyo al gobierno nacional en instancias clave del canje de deuda con los bonistas, el empresariado cordobés reunido en el G6 le pidió al presidente Alberto Fernández una “negociación responsable” de la deuda para evitar que el país entre en un nuevo default.

La entidad que nuclea a las principales cámaras empresariales de la provincia sentó posición el miércoles, poco después de que se conociera el respaldo político que gobernadores e intendentes ofrecieran a Fernández y a su equipo económico. Y horas después de la reunión en Olivos donde los empresarios y los sindicalistas más importantes del país se fotografiaran escoltando al jefe de Estado.

El núcleo duro del empresariado organizado de Córdoba fue uno de los que abrazó con más convicción al gobierno de Mauricio Macri. La adhesión se mantuvo aun cuando la debacle financiera lo llevó a acudir a un endeudamiento inédito con bonistas cuyos plazos hoy se renegocian y no se cortó ni siquiera cuando la recesión minó el mercado interno del que la mayoría vive.

La adhesión a Cambiemos fue tal que, ya con las Paso ganadas por el Frente de Todos, tuvieron que intervenir empresarios cercanos al kirchnerismo y el propio gobernador Juan Schiaretti para que fuera posible un encuentro entre ellos y el entonces candidato Fernández. Fieles a ese dirigente que los enamoró, en el texto sobre los peligros del default no hubo lugar para reproches a Macri, aunque 17 de los 21 títulos a canjear por Martín Guzmán fueron emitidos durante las gestiones de Alfonso Prat Gay y de Nicolás Dujovne. En cambio, si hubo reivindicación del modelo político y económico del expresidente. “No le alcanzo el tiempo”, valoró un dirigente empresarial.

La expectativa del G6 es que el gobierno nacional “sepa ceder” y flexibilice la postura frente a los acreedores para evitar el default. “No desafiar los límites”, indicó un empresario. En resumen, el comunicado emitido dice que en default, no habrá crédito público ni privado que será imprescindible cuando pase la pandemia y que una cesación de pagos marcaría el rumbo de futuras negociaciones. “Que no jueguen a tensar”, dijo la fuente mencionada arriba.

“Apelamos al mayor compromiso de parte del Poder Ejecutivo Nacional y su cuerpo de negociadores para llevar adelante con éxito una solución sustentable que acelere la recuperación económica y social”, finalizó el texto que firmaron la Cámara de Comercio de Córdoba, Fedecom, la Unión Industrial de Córdoba, la Bolsa de Comercio, la Cámara de Comercio Exterior y la Cámara de la Construcción de Córdoba. Según se informó oficialmente, el texto fue acordado sin matices por todos los sectores.

El fantasma

Con todo, el temor al default encubre apenas el terror político al peronismo de Alberto Fernández y del Frente de Todos y, por supuesto, de Cristina Kirchner. “Hay riesgo de kirchnerismo populista y de demagogia”, sostuvo un importante hombre de negocios y luego aclaró que el aporte del 50% del salario de los trabajadores privados formales que está costeando el estado nacional a las empresas es solo una medida transitoria en la coyuntura del Covid19.

Aunque algo desilusionados con la creciente alineación de Schiaretti con el gobierno nacional, luego de haber sido el más macrista de los mandatarios del PJ, los empresarios consideran que al cordobés no le quedó otra opción, y que es natural que su prescindencia original haya mutado. Entienden dicen que Alberto Fernández no es el peronismo en el cual querría estar Schiaretti, pero que se imponen relaciones equilibradas. En cualquier caso, le reclaman un ajuste en las cuentas públicas y en la Caja de Jubilaciones. Pero no ven un problema irresoluble en la deuda de la provincia, para la que el gobierno está elaborando un plan de extensión de plazos para “aplana la curva” de los vencimientos del 2021, salvo que el país vaya al default.