Gran Córdoba insiste con salida intermedia para descomprimir

Frente a la liberación de algunas actividades en localidades de zonas rojas, intendentes del área metropolitana sin casos positivos, piden excepciones. Los perjudica su cercanía con Capital.

Por Yanina Soria
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En las últimas horas, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) Central habilitó a distintos municipios y comunas del interior cordobés que aún pertenecen a las zonas rojas, a flexibilizar la cuarentena en dos rubros: la obra privada y la actividad de profesionales.
Desde el polo que concentra todas las acciones relacionadas con el abordaje de la pandemia, explicaron que tales permisos fueron otorgados en función a una estricta evaluación epidemiológica que se realizó caso por caso.
Así otras 23 localidades que, inicialmente, habían quedado afuera de las excepciones otorgadas a las zonas blancas, desde esta semana podrán comenzar a levantar parcialmente la cuarentena en sus jurisdicciones. Incluso, los grandes conglomerados urbanos conocidos como Gran Río Cuarto y Villa María-Villa Nueva. La ciudad de San Francisco fue otra de las beneficiadas con la nueva disposición del COE.
Sin embargo, otra treintena de distritos, entre ellos lógicamente la Capital, siguen vetados para funcionar.
La mayoría pertenecen al mapa del Gran Córdoba elaborado por el COE con un criterio de continuidad urbana entre las localidades alrededor de Córdoba Capital. Es decir, se identifica un nexo geográfico, laboral, sanitario y/o comercial entre esos municipios y el principal distrito provincial lo cual disminuye drásticamente sus posibilidades de levantar el aislamiento, al menos por ahora.
Por eso, aunque no registren casos de Covid-19 o los contagiados que hayan tenido ya estén curados, muchas comunas y municipios del área metropolitana continúan en la misma condición que están desde hace 50 días.
La realidad de la ciudad capitalina donde ya hay circulación comunitaria termina complicando las chances de pasar a zona blanca.
Y si bien la mayoría de los intendentes comprende el criterio epidemiológico aplicado y acata las decisiones del COE, también reconocen que la presión que reciben por parte de sus vecinos para levantar el confinamiento, es cada vez mayor.
Por eso, tal como Alfil adelantó hace algunos días, intendentes y jefes comunales del corredor de Sierras Chicas elevaron ayer una nota al COE solicitando una salida intermedia a las zonas blancas y rojas, algo que ya habían propuesto los jefes políticos de Jesús María, Colonia Caroya y Sinsacate.
El propósito es comenzar a descomprimir la tensión social que se está generando en torno a la prolongación de la cuarentena y el agravamiento de la crisis económica.
Concretamente proponen una recategorización “amarilla” o “naranja” que les permita seguir manteniendo un estricto control sanitario en sus localidades, pero a la vez autorizar a sus vecinos una apertura en algunos rubros concretos.
“Nuestras localidades se encontrarían dentro de aquellas denominadas áreas en las que solo se han confirmado casos importados o casos de contactos locales a partir de casos importados y que están controladas, implicando en consecuencia un bajo riesgo de transmisión en la comunidad”, dice el texto firmado por los intendentes Daniel Salibi de Mendiolaza; Marcelo Bustos de Salsipuedes; Eduardo Baldassi, Río Ceballos; Jorge Frabrissin de Unquillo; y Eduardo Romero de Villa Allende.
“Cabe aclarar que si bien los comparecientes comparten el tratamiento sanitario que ha desarrollado el Gobierno mediante el COE, se torna necesario, a raíz de las sucesivas extensiones ordenadas por la Nación del aislamiento social, preventivo y obligatorio, proceder a la apertura controlada de algunas actividades comerciales y profesionales, tendientes a paliar las urgencias económicas tanto personales como de pequeñas empresas, que solicitan a diario la intervención de sus autoridades locales”, agrega el texto.
Sin embargo, en verdad, los intendentes aguardan con relativa expectativa la respuesta a sabiendas de que la cercanía con la Capital los perjudica de lleno. De allí la necesidad de plantear una zona intermedia que, hasta ahora, no ha sido contemplada por el COE.
A saber, siguen sin poder flexibilizar el confinamiento las ciudades de Alta Gracia, Villa Carlos Paz, Malvinas Argentinas, La Calera, Saldán, Malagueño, Monte Cristo, Estación Juárez Célman, Río Ceballos, Villa Allende, Mendiolaza, Unquillo, Salsipuedes. Tampoco Los Cedros, Villa Parque Santa Ana, Villa del Prado, Toledo, Mi Granja, Bouwer, Colonia Tirolesa, Falda del Carmen, Santa María de Punilla y Bialet Masse. También siguen vetadas Cosquín, La Playosa, Cerro Azul, Morrison y La Cumbre.