Se aceleró la carrera entre la economía y la cuarentena

En Córdoba la recaudación cayó 23,4% en abril y la nacional creció 11,6% quedando 38 puntos debajo de la inflación; la Provincia acentuó las comunicaciones sobre las habilitaciones a empresas para trabajar. La flexibilización de hecho ya se nota en sectores como el comercial. Las Pymes aseguran que están a punto de quebrar y que no pueden seguir paradas. El mayor problema son los empleos informales que son los primeros en cortarse.

Por Gabriela Origlia

La carrera entre la economía y la cuarentena empieza a sentirse fuerte.  Según los datos oficiales del Ministerio de Finanzas de Córdoba, la recaudación total de abril cayó 23,4% interanual. En ese marco, el Gobierno provincial viene acentuando las comunicaciones que muestran que ya habilitó a una parte del tejido productivo a volver a trabajar.

Ayer envió dos partes en esa línea, uno repitiendo que son 371 los municipios que han iniciado -con los debidos protocolos sanitarios- las actividades de comercio, obras privadas, bioseguridad para el ejercicio de profesiones liberales y control sanitario industrial y otro dando cuenta que hay 41 exportadoras habilitadas para poner en marcha su producción y otras 25 con actividades específicas. ¿En qué se fundamenta ese giro? Muy probablemente en que la presión de los sectores va in crescendo a medida que pasan las semanas y en que ya hay flexibilización de hecho, especialmente en el comercio.

Ayer un grupo de comerciantes reunidos en la Red de Comerciantes Unidos adelantó que abrirán sus puertas el lunes próximo, independientemente de si el presidente, Alberto Fernández, extiende o no la cuarentena. “El 11 todas las pymes vamos a abrir. La verdad es que no estamos en un estado de sitio. Estamos en una emergencia y viendo lo que es mejor para las familias y para cada uno. No saben cuáles son las necesidades”, dijo Tamara Sternberg quien actuó de vocera y adelantó que presentarán un amparo. La Cámara de Comercio se diferenció de esa posición.

La carrera es por no quebrar de los privados en primer lugar y de los Estados atrás porque la recaudación se derrumba, el gasto aumenta y no hay ingresos que alcancen. Los municipios –que posiblemente serán los responsables de las nuevas habilitaciones en la próxima etapa, tal como adelantó Alfil- no llegan a pagar los sueldos y llevan sus reclamos a la Provincia. La Nación reparte ATNs (habrá otros $10.000 millones para todos los gobernadores en los próximos días) pero el oxígeno es insuficiente.

Una válvula de escape es evitar confrontaciones en habilitaciones en zonas donde no hay circulación del Covid-19 o donde hace tres semanas no se registran casos. El mayor problema es en los grandes conglomerados, de más de 50.000 habitantes en especial después de que el fin de semana en la ciudad de Córdoba se confirmó la circulación comunitaria del virus. Una salida sería el trabajo por barrios con ayuda de la tecnología el que –en todo el país- debería haber comenzado bastante antes de llegar al límite de la resistencia económica.

Un mapeo es clave para organizar turnos rotativos y días de apertura de los pequeños comerciantes por zona. Seguramente hubiera sido más redituable que autorizar traslados largos –equiparables a un “paseo recreativo”- para ir a un supermercado. La planificación es la clave; imaginar que las ventas online alcanzarían es una utopía. Primero, los consumidores argentinos no tienen el hábito y, segundo, los pequeños comercios demoran en diseñar ese sistema de comercialización. El mientras tanto los costos fijos amenazan con extinguirlo.

En países europeos –más avanzados en el hábito de la compra en internet- avanzaron con la receta de una apertura de dos días en comercios que no fueran de alimentos o medicamentos para, al menos, paliar la voracidad de la recesión.

Ayer salieron los datos de recaudación a nivel nacional que marcaron la profundidad de la crisis: los ingresos aumentaron 11,6% interanual en abril contra una inflación del 48% anual.  El IVA registró en abril una variación del 8,3% frente al mismo mes del año pasado. Los ingresos provenientes del Impuesto a las Ganancias anotaron un aumento del 1% interanual.

Las herramientas de política tributaria diseñadas para amortiguar el impacto económico del aislamiento social preventivo y obligatorio sobre el empleo y los ingresos salariales condicionaron, por su parte, la recaudación de los impuestos vinculados al mercado de trabajo.

En Córdoba, en los recursos propios, Ingresos Brutos tuvo una caída real del 21%, mientras que el Impuesto a los Sellos, 49%. En el caso de los impuestos patrimoniales, el Inmobiliario registró un importante incremento nominal del 54% (5,7% real), mientras que el Automotor creció a un ritmo del 13% nominal (-22% real). Los recursos nacionales perdieron en abril 2020 un 25% en términos reales respecto a 2019.