Con Raverta en Anses, más juego para Estévez (piden jefatura Córdoba)

La nueva titular nacional declaró “esencial” la actividad del organismo previsional, lo que aceleraría la designación del jefe de la Regional Córdoba, una de las pocas que quedan sin nombramiento. Llegó plata para la Caja de Jubilaciones: un lugar clave para entender las relaciones Nación-Provincia.

Por Bettina Marengo

La flamante titular del Anses, María Fernanda Raverta declaró “servicio esencial” a la actividad del organismo previsional, que frente a la pandemia por el Covid 19 es el principal brazo del Estado para entregar plata fresca a diez millones de argentinos sin ingresos o con ingresos reducidos. Al cierre de esta nota, en las regionales y oficinas de todo el país esperaban la publicación y oficialización de la comunicación interna en el Boletín Oficial. En cualquier caso, sería una de las primeras medidas que toma la nueva jefatura para agilizar las prestaciones tradicionales y extraordinarias del organismo en el marco de la emergencia sanitaria, donde la demanda tomó niveles inusuales. En concreto, ser actividad “esencial” implicaría presencia de empleados en las sedes -a puertas cerradas- para atender las prestaciones ofrecidas en la página web del organismo o en el 130 telefónico.

Raverta es Cámpora y responde al diputado Máximo Kirchner, al igual que Gabriela Estévez, la referente de la organización cristinista en Córdoba. Se entiende que por el propio impulso que tomó su espacio político (también ascendió otro jefe, Andrés “el Cuervo” Larroque, a un ministerio con alto poder territorial en provincia de Buenos Aires), la diputada nacional ganará más aire y tendrá más juego político en Córdoba.

La Regional Córdoba es una de las pocas en el país que aún no tiene nombrado a su jefe, aunque ya estaría designado el excandidato a intendente de Bell Ville por Unión Ciudadana, Martín Gila, un dirigente que responde a Estévez.

Cuando el presidente Alberto Fernández lanzó la cuarentena por la pandemia del coronavirus, y el gobierno implementó el Ingreso Familiar Extraordinario (IFE) a pagar a través del Anses, se aceleraron las designaciones en las distintas oficinas del organismo. En Córdoba salieron Río Cuarto, Villa María, Leones, Río Tercero y, más recientemente, Villa Dolores. En esta ciudad, donde asumió Florencia Calvar, por primera vez quedó afuera de los cargos nacionales el exdiputado y exintendente Juan Pereyra, histórico caudillo de la zona.

En todos los casos, se trata de dirigentes del radar de Estévez. Si antes de Raverta ese era el acuerdo para Córdoba, ahora se profundizará. Además de la identidad política, ambas fueron compañeras de bancada y comparten el haber estado a cargo de una UDAI.

En tanto, el riocuartense Darío Peralta es producto de un acuerdo con el senador Carlos Caserio. Pese a las críticas que recibió su designación en su ciudad de origen, no habría cambios.

Se supone que, en breve, se oficializaría a Gila en la regional Córdoba, aunque el dirigente bellvillense tiene un pendiente un juicio laboral de reinstalación contra la Anses, que inició durante la gestión de Mauricio Macri.

La nueva jefa de Anses nacional tiene cosas más importantes que Córdoba en que ocuparse (hacer que lleguen los diez mil pesos del IFE al conurbano profundo, por ejemplo, uno de los grandes déficits que le adjudican a Alejandro Vanoli y que habría provocado su caída), pero con la declaración de Anses como “servicio esencial” los márgenes para dejar a la segunda regional del país sin jefatura se achican.

Fuentes gremiales que hablaron con el diario Alfil indicaron que, de los 470 empleados que tiene el organismo previsional en toda la provincia, solamente hay 185 en condiciones de trabajar en modo presencial, aun a puertas cerradas y con turnos estrictos, como sería el caso.

Por integrar grupos de riesgo o ser madres o padres a cargo de niños que no van a la escuela, el resto tendría que continuar con el teletrabajo, como hasta ahora, lo que no siempre garantiza la agilidad de la presencialidad. Según fuentes de la propia Anses, en Córdoba se quiere llegar a unos 750 mil beneficiarios de IFE, entre los titulares de AUH y quienes tienen CBU bancario y los que cobran en el Correo con el código de ocho dígitos que Anses envío al mail o al celular de los beneficiarios.

Más allá de las prestaciones, un tema que preocupa a los trabajadores es la falta de un protocolo preventivo: provisión de barbijos y mascarillas y alcohol en gel, toma de temperatura diaria, comité de crisis por si aparece un caso positivo de Covid-19. Sin estas condiciones, la esencialidad de las prestaciones seguirá rigiendo, como hasta ahora, para los trámites que habilita el número 130 de atención telefónica y el Anses Virtual.

Plata para la Caja

La Anses giró ayer 617 millones de pesos para la Caja de Jubilaciones de Córdoba, una transferencia que es la segunda del mismo monto en 15 días y que el gobierno provincial esperaba para el último día de abril. Se trata del pago del acuerdo entre autoridades nacionales y provinciales para el financiamiento del déficit de febrero del 2020. El Panal espera otra remesa esta semana o la próxima, esta vez como parte de pago de una deuda de 2019.

La Caja de Jubilaciones de Córdoba será clave para entender la temperatura de las relaciones entre Alberto Fernández y Juan Schiaretti. El tironeo político-finaciero quedó camuflado tras los acuerdos por la pandemia, pero nunca se cerraron. El organismo previsional no transferido puede acumular este año un déficit de hasta 30 mil millones, aunque los cálculos oficiales hablan de 25 mil. Para tapar semejante agujero negro, o al menos un tercio de él, según los acuerdos arribados, el mandatario provincial va a depender del gobierno nacional.