Daniele retoma el mando y promete recuperarlo todo

El histórico líder de la lista Verde, formalmente separado de la conducción, ha vuelto a ser protagonista en las reuniones del Suoem y jura que aunque en abril se pierda contra los recortes, cuando termine la cuarentena el gremio recuperará todo su poder y todos sus privilegios.

Por Felipe Osman

danieleEl incipiente avance del municipio sobre algunas de las prebendas cosechadas por el sindicato municipal durante las últimas décadas -y potenciadas particularmente durante el periplo de Luis Juez al frente del Palacio 6 de Julio- ha enervado a la conducción del gremio, que teme que la actual crisis sirva como fundamento a la nueva gestión para hacer lo que hasta ahora nadie ha logrado: redefinir la estructura de costos de la ciudad poniendo límite a la voracidad del Suoem, cuyos representados se llevan cerca del 65 por ciento de los ingresos municipales (léase impuestos) para financiar una plantilla salarial en la que más del 80 por ciento de los empleados obtiene salarios superiores a 100.000 pesos.

Tamaña afrenta, desde luego, no puede ser soportada. Pero al mismo tiempo al sindicato, por efecto -otra vez- de la pandemia, tampoco le quedan demasiadas vías de acción. Resentir los servicios esenciales resulta inviable, y llevar adelante cualquier tipo de protesta masiva o movilización choca contra un impedimento aún más categórico, el que impone el distanciamiento social.

Ante este escenario, el Suoem se ha inclinado (o ha debido inclinarse) por preparar un resistencia a los recortes en las arenas de Tribunales, tal es el caso de la oposición que ejercerá al nuevo tope impuesto por la Provincia a los haberes jubilatorios que excedan los 110.000 pesos, que deberán soportar rebajas de hasta un 10 por ciento, y tal es también la oposición que prepara el sindicato en caso de un avance del municipio sobre las bonificaciones que cobra la amplia mayoría de los municipales y que llegan a representar sobresueldos de hasta un 50 por ciento.

Sin embargo, esta contraofensiva judicial que imagina el Suoem no deja de ser un plan subsidiario, ya que el eje de su resistencia seguirá siendo -como desde antaño- la adopción de medidas de acción directa y, con ello, el entorpecimiento de los servicios municipales que le permitan seguir utilizando a la ciudadanía como elemento de presión frente al Ejecutivo Municipal.

Y en ese tenor, justamente, se habría expresado Rubén Daniele en las últimas reuniones con integrantes de la conducción del sindicato. Asumiendo un rol protagónico, el histórico líder de la lista Verde apuntó que aunque durante lo que dure la cuarentena el Ejecutivo logre ganar una batalla negando el pago de prolongaciones de jornada y horas extra a los municipales que no prestan servicios por efecto del receso administrativo, cuando toda la planta vuelva a la actividad él se encargará de que sus representados recuperen todo lo perdido.

El plan: aprovechar la gran demanda de atención que existirá de parte de los vecinos a las distintas áreas municipales al finalizar (o flexibilizarse) la cuarentena para resentir los servicios y generar entre ellos el mayor descontento posible.
Por otro lado, desde adentro del sindicato hay quienes aseguran que el conflicto con el municipio no podría sentarle mejor al sindicalista. En primer lugar, porque ante la adversidad se ha multiplicado el pedido de que sea él quien tome el timón del gremio. En segundo lugar, porque todo esto redunda en un entorpecimiento de su sucesión y licúa las internas en el sindicato y en la propia lista Verde, que debe irremediablemente cohesionarse ante la existencia de un “enemigo externo”: el Ejecutivo. Y en última instancia porque Daniele viste en estos momentos el traje de líder material sin vestir el de secretario general, con lo cual muchos apuntan que de saldarse el conflicto con el municipio de manera favorable para los municipales el triunfo será presentado como un triunfo “del Gringo”, mientras una hipotética derrota caerá de lleno sobre los hombros de Beatriz Biolatto y Daniel Fernández, secretaria general y secretario adjunto del Suoem y, por ende, líderes formales del gremio.