Tras la “crisis de los 500 metros”, en el Panal ratifican alineación a Nación

El schiarettismo da por superado el desajuste entre la Casa Rosada y las provincias por las salidas de una hora en la cuarentena. “Saludo uno, saludo dos”, es la premisa del gobierno provincial. Esta semana esperan un nuevo pago de Anses a la Caja de Jubilaciones. Por qué el COE no quiere flexibilización.

Bettina Marengo

En el gobierno provincial quieren dar por superada la tensión que se produjo el fin de semana tras los anuncios de Alberto Fernández sobre las salidas recreativas de una hora, en el marco de una nueva etapa de la cuarentena por el coronavirus.

Desde el inicio de la pandemia y concretamente desde que se implementó el aislamiento obligatorio, el gobierno de Córdoba ha funcionado en espejo con las decisiones de la Nación, sin modificar ni solicitar márgenes de acción diferentes a los establecidos por los especialistas que rodean al jefe de Estado. La alineación Provincia-Nación prácticamente no tiene antecedentes. Hasta ahora, con los permisos de una hora por día.

El domingo, luego de horas de reunión del COE, el Panal firmó un comunicado junto a los gobiernos de Buenos Aires, Santa Fe y CABA en el cual se informó que no se autorizarían en los grandes conglomerados urbanos las salidas breves a 500 metros habilitadas por la Presidencia el sábado por la noche.

Antes de que se cocinara ese texto conjunto, una fuente cercana a Juan Schiaretti recriminó en off the record Alberto Fernández la situación en que había puesto al COE y a la Provincia, que nunca estuvo de acuerdo con flexibilizar la cuarentena hogareña. El informante se quejó de que AF no hubiera aclarado a tiempo que los gobernadores tenían la potestad de negar los famosos paseos recreativos, algo que luego se hizo con una gacetilla tardía.

Según le dijo una fuente del COE al diario Alfil, una de las razones por las que Córdoba no quiere habilitar los paseos breves es que la mayoría de los niños son asintomáticos del Covid-19, pero tienen gran capacidad de contagio. Sumado a eso, la gran cantidad de población mayor a 65 años. Según pudo saber este medio, no solo los virólogos se opusieron a la flexibilización: también lo hizo la pata militar del COE, que argumentó sobre las dificultades operativas que traería aparejado el control en en los barrios y en las plazas.

Resuelto el tema, al menos hacia la opinión pública, en el Panal quieren “seguir para adelante”. “No estamos para peleas” con la Nación dicen. No todas son razones sanitarias. Esta semana el Gobierno espera que llegue un nuevo pago de la Anses para cubrir el déficit de la Caja de Jubilaciones de Córdoba. Se trata de la segunda de las dos cuotas de 620 millones de pesos comprometidas por la Casa Rosada para abril. La primera fue girada hace una semana, en el Ministerio de Finanzas de Córdoba confían en tener novedades antes del feriado del 1 de mayo.

Saludo uno, saludo dos

Con todo, en El Panal hay satisfacción por lo que consideran la admisión, por parte de Alberto Fernández, de una gaffe. Concretamente, el jefe del Ejecutivo nacional reconoció ayer que el sábado por la noche, cuando el hizo el anuncio de la extensión de la cuarentena, él “debería haber aclarado que los gobernadores tenían la posibilidad de reglamentar las salidas”. “Pero bueno, se me pasó”, se lamentó, en declaraciones que dio a medios porteños.

Pero además, y posiblemente porque se detecta un agotamiento en la población tras 45 días de encierro, Alberto salvó su posición y sostuvo que “no se puede mantener a la gente encerrada en forma eterna”. “Es el presidente, no va a decir solamente que se equivocó. Eso es obvio lo que dijo, nadie piensa hacer eterno esto”, interpretó la fuente que habló con este diario.

El objetivo de la Provincia es cerrar el capítulo. El presidente ratificó que los cuatro mandatarios le consultaron previamente antes de firmar el comunicado que de alguna manera lo desautorizó y en Córdoba rige ahora el principio disciplinario de las situaciones de emergencia como las que se vive. “Saludo uno, saludos dos”, fue la alegoría militar que utilizó un dirigente de confianza de Schiaretti para dar a entender que Córdoba volverá a mantenerse en los carriles que indique la Nación en relación a la pandemia.