Los funcionarios con mayor vidriera en la emergencia

Quiénes y cómo se posicionan dentro del tablero de Hacemos por Córdoba en el marco de la crisis por la pandemia.

Por Yanina Soria

El gobernador Juan Schiaretti fue claro cuando, frente a la declaración de la emergencia, le pidió a sus funcionarios focalizar sólo en la gestión y despolitizar las acciones de gobierno en el contexto del coronavirus.

Desde entonces la línea de trabajo impartida desde el Panal priorizó la comunicación de la información sin actores políticos (o con los justos y necesarios) apareciendo en las fotos, videos y gacetillas oficiales. De hecho, los dos nombres que mayor trascendencia pública tomaron en las últimas semanas, corresponden a funcionarios de perfil meramente técnico que integran dos áreas claves en el manejo de la crisis: Diego Cardozo, ministro de Salud de la provincia; y Juan Ledesma, director del hospital de Niños y coordinador del COE central.

La situación extrema que vive la provincia y el país, postergó sin fecha de retorno todo tipo de actividad partidaria; sin embargo, la realidad es que la extensión de la cuarentena y sus características de excepcionalidad, obligaron a una porción de la dirigencia política del oficialismo a buscar la manera de subirse a escena.

De a poco y con el correr de los días, se notó una apertura del Panal y un reparto en el juego con dirigentes que, hasta aquí, no eran parte de ninguna instancia en el abordaje de la emergencia.

Y aunque nadie quiera ir en contra de lo que indica el manual de la buena praxis política, la realidad es que, dentro del peronismo cordobés, más de uno observa esta crisis como una oportunidad en la carrera de posicionamiento interno que ya había arrancado con miras al ´21 pero con destino final en el ´23, cuando sin dudas culminará una etapa en la ex Unión por Córdoba.

El coronavirus obligó a patear los objetivos políticos que se trazaba el Centro Cívico de cara a lo que viene, pero no postergó las aspiraciones personales dentro de la fuerza que gobierna desde hace más de dos décadas la provincia.

Los funcionarios que hoy ocupan puestos claves frente a la crisis asumen (por lo bajo, claro) que, un buen desempeño en estos tiempos, podría ser redituable cuando la pandemia haya pasado y la política retome el pulso habitual.

¿Quiénes son los que hoy están en la vidriera?

En primer lugar, el vicegobernador Manuel Calvo. El presidente de la Legislatura tiene un rol muy activo frente a la pandemia y no sólo por encabezar la actividad parlamentaria naturalmente, sino por la responsabilidad otorgada frente a los COE, lo que le permite estar en el centro de la toma de decisiones y movilizarse por toro el territorio.

Seguridad es otra de las áreas fundamentales en el abordaje de la crisis en Córdoba. Por ende, su titular, Alfonso Mosquera, es otro de los hombres con mayor visibilidad del momento. A cargo de la Policía, entre otros, y de la ejecución de las estrategias de seguridad bajadas por el Centro de Operaciones de Emergencias central, el ministro crece hacia adentro de Hacemos por Córdoba.

Igual que Facundo Torres, ministro de Gobierno. El ex intendente de Alta Gracia conforma con su secretario de Gobiernos Locales, el ex jefe comunal de Laguna Larga, Federico García, el tándem que articula directamente con los 426 municipios del interior. El titular de la cartera de Gobierno es quien filtra las demandas y requerimientos que llegan a la Provincia por parte de los intendentes oficialistas y opositores.

Laura Jure, ministra de Promoción del Empleo y de la Economía Familiar, integra junto a la titular de la cartera de Coordinación, Silvina Rivero, la mesa de acción sanitaria que encabeza el propio gobernador Schiaretti. Ambas, funcionarias con poder de decisión, aunque la primera con mayor visibilidad pública.

En tanto que, por una consecuencia lateral de la cuarentena, la ministra de la Mujer, Claudia Martínez también ocupa un lugar relevante en la escena política en este momento. El crecimiento en los casos de violencia de género en el último mes, tiene a la también presidenta del PJ Capital trabajando en acciones preventivas y de atención a las víctimas, con una agenda complementaria a la sanitaria.

Por supuesto que funcionarios como Osvaldo Giordano (Finanzas) y Carlos Massei (Desarrollo Social) también aparecen en la trinchera por ocupar áreas críticas para momentos como los que se viven en Córdoba frente a la crisis económica y social. En el caso del segundo, además integra la mesa de decisiones del mandatario provincial.

Por su parte, Eduardo Accastello es otro de los que se muestra activo desde el ministerio de Industria. El villamariense con claras apetencias políticas y un alto perfil ya antes de la pandemia, se las arregla para aparecer en el escenario de gestión que muestra el Centro Cívico.

En otro orden, por el peso de su nombre dentro de la estructura del peronismo cordobés, Oscar González, actual presidente provisorio de la Legislatura no se limita a actuar sólo dentro de ese ámbito. El hombre de Traslasierra, es parte de la mesa chica del gobernador y, por ejemplo, fue el artífice de la reunión que, en las últimas horas, mantuvo Schiaretti con los dos referentes de la oposición, Mario Negri y Ramón Mestre.

Natalia de la Sota, mencionada también en el pelotón de los dirigentes que aspiran a ocupar lugares preponderantes en el recambio generacional dentro del PJ, es otra de las legisladoras con activa participación en el tablero provincial. La hija del ex gobernador José Manuel de la Sota, integra también el COE central y maneja una porción de voluntarios que colaboran en Capital.

Capital

La esposa del gobernador y diputada nacional, Alejandra Vigo, también bajó al territorio y hoy es parte del gabinete social que atiende a las zonas más desprotegidas de Córdoba. De hecho, ya se la puede ver acompañando al gobernador en distintas actividades de agenda en el marco de la crisis sanitaria. La referente del peronismo capitalino se mueve con su par parlamentario, Paulo Cassinerio, quienes junto a los legisladores de Capital como Diego Hak, Nadia Fernández y Leonardo Limia, trabajan una línea directa de acción social en los barrios de la ciudad.