Llaryora estudia recortes al Suoem y regreso escalonado al trabajo

A la espera de una profundización en la caída de la recaudación, altas fuentes municipales confirmaron a Alfil que el intendente analiza recortes en bonificaciones extraordinarias, horas extra y prolongaciones de jornada que engrosan exorbitantemente la carga salarial de municipio. También se estudia un regreso escalonado de la actividad administrativa.

Por Felipe Osman

Si la caída de la recaudación municipal fue grande en marzo, que tuvo actividad relativamente normal durante sus primeros 20 días, los pronósticos sobre lo que el municipio logrará recaudar en abril, que tuvo una actividad mucho más acotada, resultan incluso más preocupantes.
Sobre todo teniendo en cuenta que los ingresos del Palacio 6 de Julio se nutren, además, de la coparticipación de los recursos provinciales y, en última instancia, de los tributos coparticipables que la Nación gira a las provincias, y la recaudación de la Nación y de las provincias también continuará desplomándose.
En resumidas cuentas, los municipios son municipios en crisis dentro de provincias en crisis que pelean para sobrellevar una crisis nacional que, por efectos de la pandemia, se inscribe además en una crisis global. Una verdadera mamushka de descalabros económicos que vuelve muy difícil encontrar asistencia financiera en los mercados.
Ante este escenario, las circunstancias demandan que el municipio revise su estructura de costos y defina sus prioridades ante la amenaza de una crisis sanitaria en ciernes que, trascartón, trae consigo una profundización de la crisis económica que hace tiempo ya transitaba el país.
Enfrentado a este ejercicio introspectivo, el Palacio 6 de Julio ha posado su mirada -ineludiblemente- sobre el concepto que representa cerca del 65 por ciento de sus erogaciones: la cuenta salarial de los empleados municipales. Y estudia por estos días avanzar en recortes a bonificaciones extraordinarias, horas extras y ampliaciones de jornada.
Las bonificaciones extraordinarias, reguladas en el artículo 8 de la ordenanza que fija las remuneraciones del personal municipal (7974), eran en un principio beneficios especiales establecidos para  los empleados expuestos a algún tipo de riesgo en la realización de sus tareas. Pero tras el paso de Luis Juez por el Palacio 6 de Julio, esas bonificaciones -que llegan a representar extras de hasta un 40 por ciento del salario- se universalizaron con la incorporación del inciso 2, y ahora prácticamente cualquier tarea puede calificar para hacerse con estas jugosas bonificaciones, aún sin representar el más mínimo riesgo para el trabajador aludido. La clave: llevarse bien con el sindicato.
Las prolongaciones de jornada, fijadas en el artículo 15 de la ordenanza, establecen que los empleados municipales que presten servicios “en horarios extraordinarios de forma permanente o semi permanente” recibirán bonificaciones por extensión horaria de entre el 15 y el 35 por ciento de su salario. Las horas extra, por su parte, están reguladas en el artículo 16 de la norma y no requieren de mayores explicaciones; simplemente representan compensaciones para los empleados que de manera extraordinaria prestan servicios más allá de sus horarios de trabajo habituales.
En rigor, ante el receso administrativo que impera en el municipio cuesta trabajo entender cómo se opondrán los empleados municipales a estos recortes: si la gran mayoría de las áreas no presta siquiera las tareas ordinarias, parece difícil resistir el descuento de conceptos extraordinarios. Pero seguramente lo harán.
Desde luego, los recortes no alcanzarán a quienes se desempeñan al frente de servicios esenciales que, junto a los funcionarios de la planta política, representan la única actividad en la órbita municipal.

Reactivación

Por otro lado, tanto desde el Palacio Municipal como desde el Suoem están atentos a la evolución del aislamiento obligatorio decretado por el Ejecutivo Nacional y a las medidas de flexibilización de la cuarentena que puedan anunciarse durante los próximos días.
En el caso del Ejecutivo, porque el intendente analiza reactivar algunas áreas de la administración para encontrar solución a problemas que sólo así pueden ser resueltos; en el caso del sindicato, porque el regreso -al menos de algunas áreas- a la actividad podría ofrecer algún argumento para resistir descuentos. Por lo pronto, este lunes hubo una reunión de integrantes de la conducción en la que, entre otros asuntos, se debatió qué normas de seguridad se exigirían para regresar a los puestos de trabajo.