El Panal abrió el juego a sus legisladores

En plena contingencia por la pandemia, a los parlamentarios de Hacemos por Córdoba se les habilitó un radio de acción en torno a los COE.

Por Yanina Soria

Tal es el es carácter de excepcionalidad de la situación que se vive producto de la pandemia mundial que, ciertamente, el coronavirus fijó desde hace poco más de un mes, una única y excluyente prioridad en la agenda pública de todos los gobiernos: el abordaje de la emergencia.

Fuera de ello, no hay lugar para nada más. La actividad partidaria también entró en cuarentena y la oposición -en todos sus niveles- aún busca pararse desde un lugar que no le resulte tan incómodo frente a las exigencias de la sociedad en estos momentos.

Justamente es ese termómetro ciudadano el que parece marcarle la cancha a la clase dirigencial, rechazando cualquier intento de capitalización política mientras corran tiempos de extrema vulnerabilidad. Primero, la gestión.

De hecho, los sondeos así lo confirman. A nivel nacional muestran un cerrado apoyo al plan que viene desarrollando el presidente Alberto Fernández quien logró picos en su imagen positiva, mientras que, en contraposición y sin figurar demasiado, caen los índices de valoración de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri.

En Córdoba, también crece la consideración pública en torno al desempeño del gobernador Juan Schiaretti. Inevitablemente la crisis ubica a los titulares de los distintos poderes Ejecutivos en la centralidad de la escena.

Son los jefes comunales, intendentes, gobernadores y el presidente, los únicos capitanes del barco y responsables de cada maniobra. Claro que, así como muchos seguramente muchos saldrán fortalecidos de esta situación, un traspié o un error en el manejo de la crisis también puede hundir a cualquiera.

Frente a este staff de actores principales y de reparto en plena emergencia, el Panal decidió abrir el juego y repartir con sus legisladores. Muchos de ellos inquietos frente a la baja considerable de actividad política debido a la suspensión de las sesiones, recién retomadas y de manera virtual, la semana pasada.

En la fase previa al coronavirus, el peronismo cordobés estaba en plena ebullición política de cara a la interna partidaria que se venía. La escisión de un sector que abandonó las filas del schiarettismo para encolumnarse detrás del proyecto político del presidente, tuvo su réplica también en el brazo legislativo de Hacemos por Córdoba (HpC). Sin embargo, la pandemia también pausó esa grieta esa y los límites dentro del bloque oficialista quedaron borrados, al menos por ahora.

Lo cierto es que desde el Centro Cívico habilitaron a sus legisladores a participar de los Centros de Operaciones de Emergencias (COE), donde se coordinan, concentran y planifican todas las acciones frente a la contingencia por la pandemia.

Desde allí, los parlamentarios pueden moverse en sus respectivos departamentos y aparecer nuevamente en escena. Después de todo, frente a la incertidumbre en torno a los plazos del aislamiento obligatorio, la realidad es que ninguno quiere ver licuado su poder territorial. Sin embargo, también es cierto que el tamaño de la crisis demanda la presencia de todos; en este contexto, nadie sobra, dicen desde el Gobierno.

Radio de acción

Si bien en un comienzo en los COE primaban las acciones sanitarias, con la profundización de la crisis económica, esas bases operativas comenzaron a reforzar una línea de acción social, tendiente a contener y asistir a los sectores más vulnerables de la provincia. Y justamente es allí donde comienzan a tallar los representantes de HpC, aportando su territorialidad.

Los siete Centros de Operaciones que puso en funcionamiento el Gobierno en distintos puntos de la provincia, son la sede de trabajo de los legisladores del interior; Río Cuarto, San Francisco, Villa María, Jesús María, Santa María de Punilla, Villa Dolores y Alta Gracia según corresponda.

Mientras que el COE central ubicado en el complejo Pablo Pizzurno nuclea a los parlamentarios de la Capital, el distrito más grande y, por ende, de mayor complejidad frente al coronavirus. Allí, los legisladores Nadia Fernández, Leonardo Limia y Diego Hak, junto al diputado nacional Paulo Cassinerio bajo la coordinación de Alejandra Vigo, funcionan como los principales articuladores del trabajo entre el Centro y los vecinos. Junto a voluntarios se ordenan acciones como relevamientos y asistencia en los barrios más desfavorecidos; entrega de los módulos Paicor; entre otros.

Natalia de la Sota también aparece en esa escena, pero con juego autónomo.

Voluntariado

Justamente, en relación al voluntariado, el vicegobernador Manuel Calvo puso en funcionamiento ayer un nuevo espacio para el Programa de Voluntariado COE. Se trata de la refuncionalización de un edificio del Ministerio de Desarrollo Social, en el ingreso al Complejo Pablo Pizzurno. El lugar habilitado tiene 500 metros cuadrados, y allí se han dispuesto áreas de capacitación, logística, gestión de voluntarios, comedor, administrativas y depósito de insumos. Contiguo al edificio principal, funciona un playón de maniobras de 1500 metros cuadrados para los vehículos asignados a las tareas de territorio y carpas de multipropósito.

También cuenta con un “área sucia” con medidas de bio seguridad para descarte de material patógeno y se encuentra en proceso de construcción un área adicional de limpieza y desinfección de personas y elementos que regresan de las diferentes actividades, según se informó.