Giordano: “Hay que administrar la demanda; el esfuerzo debe venir por los que más tienen”

El Ministro de Hacienda de Córdoba disertó de manera virtual ante empresarios. Insistió en que todavía no hay conciencia plena de cuán profundo será el golpe a la economía por efecto de la pandemia. Sostuvo que el shock llegó en una Argentina muy vulnerable.

Osvaldo Giordano, ministro de Finanzas de Córdoba, hizo una teleconferencia con empresarios organizada por el Instituto Argentino de Finanzas (Iaef) en la que sostuvo que el shock generado por la pandemia del coronavirus sacó a la Argentina del gradualismo económico: “Aun cuando el país fuera inmune, el contexto externo nos iba a golpear. De movida ese escenario es mucho más desfavorable. A eso se le suman los problemas que arrastramos desde hace tiempo”.

Enfatizó que si la oferta es 30% o 40% menor a la que existía, hay que administrar la demanda. El esfuerzo debería venir por los que tienen más ingresos para tratar de resolver esa inconsistencia. “Me parece que no hay una conciencia plena de ese punto. Hay una pérdida enorme, un costo enorme. Hay que hacer ese esfuerzo porque la alternativa empeora el panorama”, agregó.

Giordano repasó los últimos años de la economía argentina y planteó que tanto el gobierno anterior como éste sostienen que como no pueden avanzar en reformas estructurales se pide que den tiempo para “crecer” a la Argentina para entonces poder pagar deuda o hacer modificaciones. “Está tan arraigada esta idea –dijo-, que hasta el FMI en un comunicado y hasta con cierta resignación la tomó para usarla en relación al endeudamiento. No es sólo un Presidente o un gobierno el que sostiene la imposibilidad de hacer un cambio más de fondo, sino que está arraigado en la sociedad”.

El Ministro apuntó que hay un solo acuerdo “implícito, una regla que los gobiernos han respetado, que es la tendencia a gastar más de lo que se tiene”. Desde 1961 –con un período breve entre 2003 y 2008- el Estado siempre erogó más de los recursos de los que disponía; la Argentina tiene un déficit fiscal endémico. El lapso “excepcional” coincidió con la licuación de las jubilaciones por la megadevaluación de 2001/02 y con el corte de pago de los intereses de la deuda; si esos ítems se computaran la regla no se hubiera quebrado.

Para Giordano el costo de esa organización sistémica es emitir o tomar deuda, ambas variables son insostenibles si no se limitan y se ataca el desequilibrio persistente. A ese problema, le agregó la baja calidad del funcionamiento del Estado tanto en la forma en que se administran los recursos como en el apelar a impuestos que en otras partes del mundo están descartados.

Las consecuencias son claras: PBI per cápita en baja, suba de la pobreza, pérdida de calidad educativa. La comparación de las variables la hizo con Chile, un país “donde hubo una eclosión social, lo que muestra de alguna manera cuánta paciencia hay en la Argentina”.

En su análisis sobre el impacto del Covid-19 en la situación económica local: “Lo previsible es que sea enorme y desvastadora en muchos sectores. Llevó al FMI a estimar que podría ser la peor crisis en el último siglo, lo que tendrá efectos sociales todavía más graves. Para la Argentina es todavía más desafiante porque tenemos muchas vulnerabilidades, por ejemplo la alta informalidad y el obsoleto sistema de pago que existe”.

Giordano está persuadido de que el shock llega “en el peor momento”, con dos años de caída de actividad y una inflación superior al 50%. Encuadró a esta crisis como una “crisis de oferta” por lo que las políticas tradicionales no funcionan porque no se trata de estimular la demanda. “Esto obliga a repensar mucho las herramientas a aplicar –describió-. Los problemas preexistentes se potencian.

Admitió que a su criterio “hay un cierto absolutismo” al pensar que la salud sólo se relaciona con el Covid-19 cuando hay otros riesgos a tener en cuenta. Insistió en que la estrategia sería otra si se conociera quién está enfermo y quién no: “La herramienta que ayudaría es el uso de los test; acá se hacen pocos y por eso el confinamiento extremo que ya lleva varias semanas y que requiere de una salida para flexibilizarlo”.

En la disertación aprovechó para pasar el aviso de que las tareas de modernización en el Estado que viene instrumentando Córdoba marcaron diferencias, como poder pagar 110.000 jubilaciones y pensiones sin hacinamientos en los bancos; se otorgaron 90 beneficios durante el confinamiento; se crearon empresas durante ese lapso.