Por fondos, UTA y FETAP sacan de cuarentena sociedad exitosa

Los choferes y empresarios del sistema de transporte urbano presionan por asistencia financiera, pero eligieron el paro situarse en la cima de las prioridades. El municipio afina el lápiz, pero aguarda respuestas de la Nación por un incremento de subsidios que sería “limitado”.

Por Yanina Passero
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No es la primera vez que la UTA y la cámara que nuclea a los transportistas de casi todo el país (FATAP) reflotan una alianza que ha dado buenos frutos por su capacidad de extorsión. Cualquier confederación de trabajadores sabe que si los choferes paran, la huelga será un éxito garantizado. El sentido común impera: son pocos los gobiernos que pueden resistir la paralización social que implica una acción sindical del sector.
Pero en tiempos de pandemia, se esperaba un comportamiento similar al que manifestaron diferentes sectores gremiales, algunos cerrando las dolorosas rebajas salariales, como es el caso de la UOM, a cambio de conservar los puestos de trabajo por 120 días. Incluso, hasta los más combativos desactivaron asambleas o aceptaron pasivamente la desactivación de las discusiones salariales. En Córdoba, hay un caso irrefutable, el Suoem.
Internamente argumentan que perdieron la capacidad de presión con la cuarentena y disfrazar la sensatez que alcanza hasta los secretarios generales más beligerantes. La crisis será profunda y las partidas del Estado son cada vez más escasas. Sin embargo, el paro de UTA y FATAP rompió con el molde y configuró el primer reproche público a la prioridad que el presidente Alberto Fernández le da al polo “salud” en detrimento del otro extremo, “economía”.
Si analizamos el caso cordobés, la referente de los choferes, Carla Esteban, admitió que no hay deuda salarial del mes de marzo; pero manifestó su inseguridad sobre los sueldos de abril. El titular de Fetap, Gustavo Mira, ratificó las dificultades para enfrentar los compromisos venideros con su planta de personal. Ambos, exigieron asistencia nacional y pusieron sobre la mesa una disputa histórica por las atenciones que recibe Capital Federal y el área metropolitana de Buenos Aires y la presunta “discriminación” al interior profundo.
El “paro por las dudas”, muy usual entre los choferes, se presentó con especial crudeza en momentos críticos porque es utilizado por todas aquellas personas que están excluidas de las restricciones que fijó la Casa Rosada para aplanar la curva de contagios por coronavirus. Es probable que los priorizados de siempre tengan que esperar con mayor paciencia la llegada de una respuesta positiva, si se mantiene la línea expresada por el ministro de Transporte de la Nación, Mario Meoni.
“El transporte está en una situación crítica; pero hay empresarios que pueden afrontar el pago de salarios de este mes y no poner en riesgo el servicio. Estamos en una situación muy particular y que es un momento en el que hay que afrontar las dificultas económicas y financieras de una manera diferente”, disparó categórico el funcionario nacional.
Sobre los salarios adeudados en algunos puntos del país, Meoni aclaró que “no es un problema de que la Nación no haya transferido los fondos”. Y añadió: “De hecho, esta semana se terminó de girar la totalidad de los fondos a las provincias y municipios para que puedan afrontar los subsidios”.
Para descomprimir, aseguró que seguirán analizando la posibilidad de aumentar la asistencia, “aunque advirtió que “no se puede cubrir todo desde el Estado porque los recursos no son infinitos”. Y en lista de espera están los gobernadores, el sector productivo, pymes y trabajadores privados, por citar los ejemplos más importantes.
Si bien desde el municipio capitalino analizaban las chances de utilizar recursos propios para asistir a las empresas de transporte urbano, seguían atentos las negociaciones que el gobernador Juan Schiaretti o sus adalides sostienen por más recursos.
La presunta pasividad que mostraron desde la Provincia o la Municipalidad para disipar la medida fuerza que se extenderá hasta el mediodía de hoy no puede explicarse fuera de otro marco que la de la pulseada que anoche se desarrollaba en Buenos Aires.