El coronavirus y Talleres, los desafíos de Campana

El presidente de la Agencia Córdoba Deportes ya activó su protocolo de gestión ante la amenaza de la pandemia, a la vez que conversa con Fassi la posibilidad de retorno de los entrenamientos en tiempos de cuarentena. Un perfil político y dirigencial en simultáneo.

Por Federico Jelic

A pocos meses de asumir, le tocó jugar su primera gran final del mundo, como lo hacía en tiempos de parquet, defendiendo la camiseta de Atenas y la Selección Argentina. Héctor Oscar Campana, hoy al frente como máxima autoridad de la Agencia Córdoba Deportes, nunca imaginó semejante frente de tormenta en este 2020, con la pandemia del coronavirus poniendo en riesgo todas las actividades deportivas, ni mucho menos sus consecuencias. Más inoportuno imposible, con el Rally Mundial postergado, con la chance trunca de poder disfrutar de la Copa América en el Mario Kempes, con la Selección Argentina como postre principal, más otros proyectos que hoy quedaron estériles.

Más allá de los operativos que se están llevando a cabo en relación a la amenaza de contagios masivos, con la preparación sanitaria en los recovecos del máximo coliseo principal y la creación de áreas de aislamiento y acondicionando los gimnasios por eventuales casos con más de 115 camas, existe un nuevo “expediente” para tratar sobre tablas. Y tiene que ver con la intención concreta del plantel de Talleres de poder regresar a los entrenamientos profesionales cuanto antes, poniendo a consideración su protocolo de sanidad interno a las autoridades gubernamentales competentes.

Esta novedad, sin dudas, mueve un poco el avispero de la actividad en la Agencia y Campana lo sabe, porque no son proclives ni adeptos a las excepciones cuando de asuntos públicos se trata. Consciente de este, su nuevo rol, más allá de su corazón de color azul y blanco, a la hora de declarar fue medido y mesurado, distanciado de las pasiones. Es decir, ya es dueño de expresiones con la investidura de responsable y funcionario, papel político y diplomático que por primera vez ejecuta dentro de su influencia y ascendencia en el deporte cordobés.

Diplomacia en la negativa

Campana fue receptivo y se puso a disposición ante el llamado del presidente de Talleres, Andrés Fassi, quien fiel a su estilo avasallador y con la contundencia habitual efectista de su discurso, desplegó sus argumentos en procura de poder lograr la habilitación para poder comenzar cuanto antes con las prácticas del equipo superior.

A pesar de que no tuvo una contestación institucional oficial, el “Pichi” fue cauto. Hoy Talleres es el único equipo que milita en Primera División, con posibilidades latentes de clasificar otra vez a torneos internacionales, además de ser desde hace años el “huésped o inquilino titular” en el Kempes fin de semana de por medio, con todo el movimiento que eso genera, y no solamente en lo económico. Por eso, a pesar de no compartir del todo esa propuesta y con la diplomacia política adecuada, invitó a continuar la conversación por los carriles formales, ajeno a todo juicio personal. Y sin caretas, porque como se escuchó de su boca, no lo cree conveniente en este momento.

“Hablé con Fassi la semana pasada, me manifestó su inquietud de poder regresar a los entrenamientos. Yo de mi parte me comuniqué con las personas correspondientes del área de salud del Gobierno Provincial y también con referentes de otras provincias, más la secretaría de Salud de la Nación. Descarto la buena voluntad de Talleres y valoro sus condiciones sanitarias, pero esto no se trata de una excepción: si puede Talleres entrenar, tienen que poder entonces todos los clubes y todos los deportes. Como esto implicaría el traslado y movimiento de mucha gente, hoy no lo veo viable”, se explayó Campana.

“De todas maneras, si Talleres hace una presentación formal de su protocolo, será escuchado, atendido y estudiado, solo que si a priori las medidas son de restricción de movilidad de personas hasta lo necesario y esencial, hoy tengo que decir tristemente que el deporte no es la prioridad. Es una realidad”, sentenció. Y claro, mal que le pese, incluso él siendo presidente de la dependencia pública más representativa del deporte cordobés, sabe diferenciar las circunstancias.

Talleres no se quedará de brazos cruzados y elevará su propuesta no solo en los gobiernos nacional, provincial y municipal, sino que lo hará extensivo a los clubes de AFA, imitando a lo realizado por el fútbol alemán, que en pocos días, según aseguran sus autoridades, podrán continuar con la Bundesliga con 300 personas en los estadios. Y en eso el “Pichi” debe estar atento.

Con respecto a esa situación, Campana obró políticamente, sin cerrarle la puerta a la iniciativa y, sobre todo, contemplando la posibilidad de que abarque a otros clubes e instituciones deportivas, no solo de fútbol. Subrayando en cada frase que, si Talleres obtiene el permiso para hacerlo, también deben contar con esa habilitación Belgrano, Instituto, Racing, Atenas y todos los deportistas federados. Ecuanimidad general o nada.

Con apoyo de Lammens

La buena noticia que tiene Campana para exhibir como logro de su gestión es la aprobación por parte del ex presidente de San Lorenzo, Matías Lammens, hoy Ministro de Deportes de la Nación, de la contemplación de subsidios económicos para clubes de barrio, federaciones y asociaciones deportivas de Córdoba, como paliativo a la cuarentena.

Es decir, en una misma jugada ofició Campana con perfiles de médico/ sanitario, dirigente deportivo y político a la vez. Volvió al ruedo, portando pantalones largos en vez de cortos, saco, camisa y corbata suplantando a la musculosa o sudadera y zapatos que decoran mejor que las botitas que usaba habitualmente como basquetbolista. Un desafío que arrancó con el peor rival imaginado, por lo invisible y que por su amenaza, es mucho más fuerte que el “Dream Team”. Así y todo, al ocuparse de esos los frentes exhibió su voluntad de compromiso ante la pandemia. Y a la vez, negocia con Talleres sin dejarlo de lado, a pesar de su firme convicción de preservar la cuarentena hasta nuevo aviso en el deporte cordobés.