Alberto suma cordobeses (no PJ) en cargos políticos y técnicos

El dirigente Néstor Moccia se suma a la estructura de la Secretaria General de la Presidencia, donde estuvo cuando el actual presidente era jefe de Gabinete de Néstor Kirchner. El ex secretario de Gobierno de Salsipuedes, David Strassorier, pasó al Ministerio de Salud de la Nación. Designaciones en clave de pandemia y futuros escenarios.

Por Bettina Marengo

Alberto Fernández sumó otro cordobés al gobierno nacional. Se trata de Néstor Moccia, vinculado a las organizaciones sociales e integrante de la formación Somos-Barrios de Pie, quien asumirá como asesor en la Secretaría General de la Presidencia a cargo de Julio Vitobello. El dirigente pertenece a la estructura que a nivel nacional conducen Daniel Menéndez, actual subsecretario de Promoción de la Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social, y Victoria Donda, titular del Inadi.

Moccia ya desempeñó el cargo durante el gobierno de Néstor Kirchner, cuando el secretario General era el neuquino Oscar Parrilli y el actual presidente era el jefe de Gabinete de Ministros. Según pudo saber este diario, fue el propio Fernández quien convocó al cordobés a incorporarse al que es su despacho más próximo en la Casa Rosada.

En el marco de la emergencia por el coronavirus, cuya resolución el oficialismo considera puede ser el acto “fundacional” del albertismo, la designación de Moccia se apalanca en la necesidad del gobierno de fortalecer la articulación con las organizaciones sociales desde lugares no tan visibles. Por la traza horizontal y ramificada de estas organizaciones, el vínculo con ellas implica de movida acuerdos con los gobiernos locales y con las provincias. Por lo demás, la mirada del papa Francisco sobre la política del Frente de Todos en relación a este actor no es un tema menor para AF, según se desprende de la entrevista que dio brindó al diario Perfil el domingo pasado.

Por otra parte, se entiende que el gobierno, que trae las tensiones internas en su propio ADN de coalición, espera un recrudecimiento del conflicto sectorial y social a medida que se hagan más evidentes los destrozos de todo tipo que dejará la pandemia. En ese sentido se verán designaciones de “fieles” a Alberto en puestos del Ejecutivo con función política y organizativa. La demora en la ocupación de cargos es un reproche soterrado (y no tanto) en las distintas áreas del gobierno nacional. Muchos entendieron que cuando Alberto dijo, el domingo, que “hay gente que quedó de la administración anterior y que juega en contra” en el Estado, dio la señal de que algunos lugares comenzarán a cubrirse.

Por lo demás, la designación de Moccia es para Barrios de Pie un espaldarazo frente a las otras organizaciones populares/territoriales que pujan por champas de poder en el estado.

Cordobeses con Ginés

También se incorporó en los últimos días, pero en el Ministerio de Salud, el ex secretario de Gobierno de la Municipalidad de Salsipuedes, David Strassorier, licenciado en Trabajo Social y Magister en Salud Pública. Sin designación pero ya en funciones, asumirá como Director de Redes Integradas de Servicios de Salud, un rol clave en la pandemia.

Strassorier presentó hace poco su renuncia ante el intendente Marcelo Bustos, vecinalista que conduce el Comupro (Comunas y Municipios de la Provincia de Córdoba), el ente de intendentes y jefes comunales que nació como pata territorial del macrismo cordobés y hoy viró a una relación más cercana al gobierno provincial y nacional.

En la cartera de Ginés González García también está trabajando el epidemiólogo cordobés Roberto Chuit, quien fuera ministro de Salud de José Manuel de la Sota. El médico es sobrino político del fallecido exgobernador y, según algunas versiones, la legisladora Natalia de la Sota habría facilitado su contacto personal al ministro Salud de la Provincia, Diego Cardozo.

Los “antiguos”

Los mencionados nuevos funcionarios se suman al lote de los cordobeses que con funciones más técnicas o más políticas, trabajan en el Ejecutivo Nacional con sede laboral en la Casa de Gobierno o en otras reparticiones. Entre los que tiene jerarquía más alta está el villamariense Martin Gill, a cargo de la Secretaría de Obras Públicas de la Nación. Gill juega en tándem con el senador albertista Carlos Caserio, aunque con despliegue y ambiciones provinciales propias. En la pandemia, su lugar es clave porque de él depende la construcción de los ocho hospitales móviles que el gobierno nacional dispuso para varias provincias, entre ellas Córdoba.

Otro con cargo alto es Walter Saieg, el altagracense que es mano derecha de Caserio. El ex legislador es secretario de Transporte de la Nación. Su subsecretario de Transporte Automotor es Gabriel Bermúdez, del PJ caserista de Capital y exministro del gobierno de Juan Schiaretti. De una u otra forma, los tres forman parte de la estructura del PJ albertista de Córdoba.

Por fuera del peronismo y de esquema Caserio, la exdiputada Cecilia Merchán, jefa de la organización La Colectiva, está a cargo de la secretaria de Políticas de Igualdad y Diversidad del Ministerio de las Mujeres que conduce Elizabeth Gómez Alcorta.

En tanto, Federico Nanzer, oriundo del PC cordobés, fue designado como Asesor de la Secretaria de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete que está a cargo de Santiago Cafiero, con referencia directa en Fernando “Chino” Navarro, el coordinador nacional del Movimiento Evita.