Schiaretti y AF logran armonía en la crisis (Panal espera más plata)

En el schiarettismo remarcan convivencia y acuerdos en el marco de la pandemia y dicen que el gobernador “es escuchado” en la Rosada. Sin vacío de conducción nacional en la emergencia, rige el manual de la política.

Por Bettina Marengo

Lo que no pudo la política, pudo el temor. En el Centro Cívico sostienen que las relaciones entre el gobernador Juan Schiaretti y el presidente Alberto Fernández están pasando por un muy buen momento y remarcan que el mandatario cordobés es escuchado por el jefe de Estado nacional en relación a la gestión de la pandemia del coronavirus. Y no solo sobre cuestiones de la administración sanitaria, sino también en aspectos económicos vinculados a la emergencia, afirmaron.
La ponderación corresponde a una fuente muy cercana a Schiaretti y fue aceptada como válida por un funcionario nacional ligado al kirchnerismo. “Están muy bien” y “están como chanchos”, fueron las frases, la última en clave provinciana, que graficaron el vínculo actual. Una primera prueba es la rapidez con que el titular del Ejecutivo provincial salió a apoyar en las redes sociales las medidas tomadas por AF en la conferencia de prensa del viernes, cuando anunció la extensión de la cuarentena hasta el 26 de abril.
Más acá, a Schiaretti le sonaron bien las definiciones que vertió Fernández en el extenso reportaje que brindó al diario Perfil y que salió publicado en la edición nacional de ayer, sobre todo cuando se definió como “un peronista muy institucionalista, muy democrático y muy republicano”. Son los rasgos con los que el cordobés gusta ser reconocido entre sus pares y en la escena política nacional.
En ese marco, el gobernador se moverá acompasado con la Nación en la emergencia sanitaria, incluso en relación a las exenciones a la cuarentena para algunos sectores de la economía. “Se seguirá lo que defina Nación, Córdoba no se apartará en nada y las medidas que se puedan tomar serán muy evaluadas”, sostuvo un ministro.
El apego no es tan naif. Alberto Fernández no ha dejado vacío de poder en esta emergencia (más allá de algunos traspiés comunicacionales) y el manual de manejo de una crisis indica que, si hay un conductor claro, el resto de los actores lo sigue. Es lo que está haciendo Schiaretti, que además entiende que la fuerte suba de la imagen pública del Presidente no habilita márgenes para diferenciarse y que no hay una Cristina Kirchner con presencia fuerte que lo obligue o le justifique replegarse.
En todo caso, ante los yerros, el Panal siempre podrá descansar y descargar en la Casa Rosada los costos que se medirán en muertos y en garrafales bajas económicas para la Nación y las provincias. Por los demás, el gobierno de Hacemos por Córdoba tiene un factor de riesgo en el contexto de la emergencia, que es su antigüedad de veinte años, lo que -incluso para algunos funcionarios provinciales- lo convierte en más vulnerable a eventuales desaciertos. Es como un diabético frente al coronavirus, tiene más riesgos que gobiernos nuevos por el efecto cansancio de la población, fue la metáfora de época que usó un schiarettista.
Por eso, pese a que el DNU 355 publicado el sábado le abrió la puerta a los gobernadores para que soliciten la flexibilización del aislamiento con el debido protocolo de seguridad, la Provincia no innovaría demasiado, al menos de momento, sobre la ya acordado con la Nación. En esta línea, desde el COE (Centro de Operaciones de Emergencia) cordobés se implementó el protocolo preventivo y de bioseguridad para los sectores industriales y del agro que están autorizados a trabajar a partir de hoy, previa consulta con las cámaras de los sectores, según confirmó una fuente del organismo especial.

Es la plata

Dicen allegados a Schiaretti que los tiempos de la desconfianza con Alberto quedaron atrás y que los dirigentes coinciden hasta en entender que sin emisión monetaria no se podría mantener el flujo de fondos que evite la destrucción de la cadena de pagos. También coincidirían en que, con la recesión de la actividad y sin consumo interno, no hay peligro de hiperinflación por la expansión monetaria. Según cifras oficiales, el Banco Central emitió en marzo casi 600 mil millones de pesos, en gran parte para sostener el mayor gasto del Ejecutivo para afrontar la lucha contra el coronavirus en un contexto recesivo y de caída de la recaudación. Como se dijo, la medida es vista con buenos ojos por el gobernador, que según indicaron las fuentes consultadas, admite que la escasez de recursos no se resuelve con el recorte salarial a los empleados estatales de sueldos más altos (que igual va a implementar) ni con medidas ortodoxas.
Este diario consultó a dos fuentes oficiales sobre la llegada de recursos provenientes de la Nación a la Provincia. La primera evitó precisar si, además de los 20 mil millones de pesos en concepto de ATN que giró la Rosada la semana pasada (que integran los fondos coparticipables) luego del reclamo de asistencia de los gobernadores, hubo o habrá transferencia del producto de la emisión pura.
La segunda sostuvo que los fondos de origen no tributario “va llegando” a las arcas provinciales. Lo concreto es que la segunda etapa de la ayuda vía ATN todavía no tiene fecha de transferencia. Como sea, el optimismo por la coyuntura de armonía con la Nación prima en el balance general y en las previsiones para el futuro.