Farías contra Pérez, Superliga y nuevo orden de AFA

El ahora tesorero de la Liga Cordobesa de Fútbol continúa en pie de guerra contra el ex presidente de Belgrano y los nuevos estamentos del fútbol argentino. Enemigo de Superliga y la nueva Liga profesional, aprovechó para ponderar a Grondona y a Tapia.

Por Federico Jelic

Su instinto rudo y poco diplomático (dependiendo rival y circunstancias) sigue siendo su ADN a la hora de declarar. Mantiene sus convicciones ganadas legítimamente después de casi dos décadas de poder, conduciendo los destinos de la Liga Cordobesa de Fútbol. Así es Emeterio Rufino Farías, hoy tesorero del mismo ente, aunque con la misma influencia en el poder. Y con el pasar de los años endurece su discurso contra aquellos que llama enemigos o con los que mantuvo disparidad de criterios en todos estos años de trayectoria. En este caso, no dudó en castigar verbalmente con flamígeras declaraciones a la Superliga y su entorno tóxico; y a AFA con sus ya vetustas e inveteradas estructuras, dejando un epílogo explosivo también contra Armando Pérez.

Es que el ex presidente de Belgrano, quien apunta a recuperar la administración del club en las próximas elecciones, sigue siendo una de sus sombras políticas. Mientras no escatima munición gruesa contra su persona, volvió a difamarlo o mejor dicho, criticarlo tras su paso como titular de la Comisión Normalizadora de AFA. Y de paso, hubo esquirlas colaterales para quienes lo rodean.

Pero mientras pasan los años y a pesar de que delegó poder institucional en Alejandro Fernández en el organismo madre del fútbol cordobés, sigue de cerca cada movimiento, sin perder terreno en el despacho en la toma de decisiones. Ahora cargó por otros objetivos en latitudes ajenas y privadas, pero sin dejar de ponderar al líder Julio Grondona y su obra póstuma.

Contra Superliga y Liga Profesional

“Me costó mucho haber actuado siempre frontalmente y eso me limitó en muchos aspectos de la política, pero no me pesa la consciencia de lo que hice”, reconoció Farías como prólogo de su siguiente discurso, polémico en todo sentido, en radio Impacto. A modo de mea culpa pero sin arrepentimientos.

“Lo primero en este momento es la comida y la salud, no pondría a los clubes en las mismas condiciones con las pymes”, arrancó diciendo el ex titular de Escuela Presidente Roca. “La situación de abril va a ser dramática. Los clubes amateur por lo menos tienen un empleado, por lo menos tienen uno y tienen el problema que no les entra plata ni por sponsors ni entradas. Están en una situación dramática, hemos enviado una nota a la Agencia Córdoba Deportes, la situación es grave”. Después añadió: “Los clubes chicos estamos acostumbrados a vivir en la pobreza. Vos no podes gastar más de lo que tenés y hay muchos que lo hacen”, comentó en el programa “Futbolémicos” en Radio Impacto.

Claro, es que primero la charla transitó carriles normales y diplomáticos, sobre los planes de auxilio a las entidades, en tiempos de cuarentena por riesgo de coronavirus. Según su mirada, los más afectados serán los de la Primera Nacional, con Belgrano e Instituto de embajadores. “Los clubes chicos no van a tener muchos inconvenientes, no tienen muchos empleados y a la vez aquellos que hemos administrado entidades barriales sabemos por costumbre esto de vivir en la pobreza. No se debe gastar más de lo que tenés. Eso es básico. Por eso me preocupa Belgrano e Instituto, que tienen una gran masa de empleados”, sostuvo.

“El problema más grandes lo van a tener ellos. ¿Cómo van a hacer Belgrano e Instituto? Los de primera de AFA no van a tener muchos problemas porque cuando vuelvan a jugar van a tener el pago de la televisión, ese será el respaldo de equipos como Talleres. Pero Belgrano e Instituto sin dudas dependerán de algún dinero externo, sino, sus cuentas se van a complicar demasiado”, prosiguió.

Una vez expuesto su punto de vista, cargó su escopeta para dar inicio a su diatriba contra Pérez y las nuevas generaciones de dirigentes en AFA. “Para mí fue un desastre Armando Pérez en AFA, tendría que haber buscado sumar gente. Ellos armaron la Superliga para reducir la cantidad de clubes y repartirse la planta entre menos clubes. Siempre entre los más grandes y que el resto se las arregle”, comenzó a desandar Farías.

“Vienen los porteños y que el resto se muera, así en todo orden de la vida, esto de la liga profesional es un nuevo verso. No me gustó lo de Superliga y ahora tengo sospechas con esto que están armando ahora”, graficó en referencia al torneo y a la empresa que junto a AFA comandarán los destinos del fútbol argentino, con Marcelo Tinelli a la cabeza del proyecto. “Hay muchos que llegan a Buenos Aires y se creen más porteños que los propios porteños”, continuó fustigando, con clara referencia al mismo Pérez.

Pro Tapia, Pro Grondona

De todas maneas, es inteligente a la hora de elegir sus contrincantes. Hacia la AFA no suelta elogios pero sí reconocimientos para el presidente Claudio Tapia, a quien a veces incluso le otorga papel de víctima. “Tapia es demasiado lo que ha hecho con una AFA fundida, ha manejado la economía como nadie. Me da vergüenza ajena hablar de ascensos y descensos, los clubes nuestros no van a poder. La voz de Grondona era escuchada en todas partes, el “Chiqui” levantó la voz y lo suspendieron”.

Y en sintonía con su última estrecha relación que tuvo con Grondona a pesar de que estuvieron en veredas diferentes en el pasado, remarcó que “Se extraña su legado y aporte para mejorar el fútbol argentino”.

Todo esto sin nombrar al esperpento de torneo de 30 equipos en la máxima elite nacional, como pesada herencia póstuma y a la vez ladrillo fundacional del derrumbe institucional, que hasta hoy se paga con creces. No obstante, continuó con su panegírico público hacia él. “Tanto lo criticamos a Grondona y ahora lo pedimos a gritos, lo único que nos hacen es robar chicos. Antes, con el sistema Grondona, teníamos voz y voto, antes se podía elegir un presidente. Hoy al interior le sacaron todo”.

Con ese panorama todavía sobrevive discursivamente Farías, quien no tuvo filtros para criticar el nuevo orden de AFA ni en subrayar una vez más su distanciamiento ideológico con Armando Pérez, con quien tendría que volver a cruzarse si aquel es ungido otra vez presidente de Belgrano. Mientras tanto, como los fieles militantes de antaño, sigue defendiendo a capa y espada a Grondona, como si fuera un héroe generacional en el fútbol argentino, a pesar de que alguna vez fueron adversarios. En la política cotidiana, Farías da muestras no solo de poder sino también de convicciones e ideales que incluso lo enfrentaron con sectores del Gobierno de Córdoba después de su paso como titular de la Agencia Córdoba Deportes. Sin tregua ni pactos políticos.