El COE se prepara para la flexibilización de la cuarentena

Aunque el debate por el uso del barbijo generalizado está instalado, en el organismo creen que es para otra etapa de la pandemia, aunque no descartan nada. Califican de “política” la propuesta del legislador radical Orlando Arduh. Reforzará controles en industrias y en comercios habilitados para trabajar.

Por Bettina Marengo

Mientras se espera que en quince días inicie la parte más dura de la pandemia, donde la estrategia de abordaje pasará del actual control de la expansión del virus a una etapa de mitigación del contagio, el debate por el uso del barbijo obligatorio para salir a la calle se instaló en los corrillos sanitarios de la provincia. El Centro de Operaciones de Emergencia (COE) que creó el gobierno de Córdoba para enfrentar la enfermedad viene debatiendo el tema desde hace varios días, pero espera una disposición de las autoridades sanitarias nacionales y, sobre todo, de la Organización Mundial de la Salud al respecto. Hasta ahora, prima la posición de que en Córdoba no se generalizará su uso mientras no se agoten otras medidas preventivas, y mientras no se extienda la circulación comunitaria del Covid-19, que hoy está limitada a algunas áreas, según afirman los especialistas.

La legisladora provincial Elisa Caffaratti, de Juntos el Cambio, presentó ayer ante el COE la propuesta del presidente del bloque, Orlando Arduh, de uso callejero obligatorio del barbijo. Caffaratti es la representante de la oposición ante el organismo especial que funciona en el edificio Pizzurno, un lugar que hace apenas algunos días el Gobierno de Córdoba abrió a otras fuerzas políticas.

Este diario habló con tres integrantes del COE, quienes en términos generales y sin mencionar a Arduh, calificaron la iniciativa de “política” y de “peligrosa” si no antes no se brinda una capacitación sobre el uso correcto del tapaboca y la forma segura de desecharlo o lavarlo. “Lo vemos en la calle. La gente obviamente no sabe usar, porque es de uso profesional. Hay que enseñar. Se levantan el barbijo y se tocan la cara”, ejemplificó un especialista. Y remarcó: “Puede dar una falsa sensación de seguridad”. “Lo que funciona es lavarse las manos, mantener la distancia y quedarse en casa”, dijo. Sin embargo, hay temor de que, por efecto contagio, surja un reclamo social de la medida que obligue a apurar los tiempos.



El radical dio por sentado que la provincia no se dejará “primerear” por un dirigente de la oposición en una decisión como la “universalización” del uso del barbijo, y admitió que su iniciativa es un espejo de la propuesta del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien pide taparse la boca al salir a la calle. Además, mencionó el antecedente de seis provincias argentinas y de varios países europeos.

En cualquier caso, el tema barbijo no será prioritario hoy en el COE, a menos que cambien las condiciones o lo impulse la OMS. Lo que pretenden es no sobreutilizar un recurso que puede ser vital en otra instancia de la pandemia.

Lo que sí es prioridad para el COE es el ajuste de la estrategia de control y prevención por la flexibilización segmentada de la cuarentena obligatoria que se anunciaba al cierre de esta nota.

En el caso de las industrias y establecimientos productivos que serían autorizados a trabajar con asistencia a fábricas y plantas, se implementará un monitorio continuo de la situación sanitaria de los operarios y del personal, se reforzarán medidas de prevención y se implementará el testeo de síntomas y condiciones de riesgo para evitar contagios, según comentó una fuente segura del organismo. Lo mismo aplica para comercios y bancos que podrían empezar a funcionar con mayor amplitud la semana próxima.

“La posición de Córdoba es prepararse para la flexibilización de la cuarentena y la toma de acciones de refuerzo de controles”, indicó.

La misma modalidad se aplicará a todas las otras actividades que se vayan “liberando” de la cuarentena dura. Aunque la provincia está dispuesta a seguir los lineamientos de la Nación y atender la posición de los representantes del empresariado y de los gremios que reclaman una salida al aislamiento obligatorio, para los infectólogos y epidemiólogos la situación “ideal” sería continuar con la “cuarentena dura”, medida que probó ser muy eficiente para aplanar la curva de contagios.