Llaryora suma secretarías al abordaje de la crisis

El intendente se puso al frente de distintas iniciativas que buscan contener el avance del Covid-19 y activó secretarías que hasta el momento no habían tenido protagonismo en los preparativos para lidiar con la situación. Además designó al sub secretario de Gobierno municipal, Abraham Galo.

Por Felipe Osman

Si tras la conformación del Comité de Emergencia Municipal, integrado por las secretarías de Salud, Gobierno y Políticas Sociales hubo en el gabinete quienes interpretaron que su participación frente a la crisis sanitaria en ciernes sería secundaría, ese fantasma empezó a ser desterrado por el intendente durante la última semana.
El avance de la enfermedad resultó tan trepidante que generó estupor, y esa es precisamente la causa de que la opinión pública haya reverenciado -al menos, en un primer momento- la agilidad con que el Gobierno Nacional tomó cartas en el asunto disponiendo las medidas de aislamiento social primero y cuarentena obligatoria después para contener la pandemia.
En ese momento inicial, todos los gobiernos de provincia miraron hacia la Casa Rosada en busca de un punto de referencia para lo que se venía, y pronto empezaron a tomar las medidas necesarias para contener el avance de la epidemia y prepararse para el inexorable agravamiento de la situación.
Los gobiernos municipales, aún más alejados del epicentro de la toma de decisiones, también hicieron lo propio, y en Córdoba Martín Llaryora dispuso la creación del Comité de Emergencias, para que los responsables de Gobierno (Miguel Siciliano), Salud (Ariel Aleksandroff) y Políticas Sociales, Inclusión y Convivencia (Raúl La Cava) coordinaran, junto al Ministerio de Salud de la Provincia y las fuerzas de seguridad, las acciones necesarias para lidiar la llegada del Covid-19.
Esto, al parecer, generó la equívoca impresión en muchas de las otras áreas de gobierno de que su rol quedaría reducido a un papel de reparto. Por lo bajo cundieron versiones de que el descontento con varios directores de CPC crecía, porque en lugar de poner manos a la obra para acercarse a las necesidades de los vecinos, realizar campañas de concientización o, de una u otra manear, articular los recursos de los que disponen para colaborar ante la emergencia, eligieron recluirse. Algo parecido sucedió con los concejales. Y hubo secretarías que tampoco se mostraron desde un primer momento proactivas frente a la situación. Todo esto empezó a cambiar la semana pasada.
Desde entonces el intendente se puso al frente de distintas iniciativas que buscan contener el avance del virus y, principalmente, preparar la ciudad disponiendo los recursos necesarios para controlar la situación cuando la curva de contagios ascienda a un nivel capaz de jaquear el sistema sanitario de Córdoba.
El miércoles conformó el Consejo Social Municipal, un órgano integrado por distintos actores sociales, entre los que se cuenta la Iglesia, fundaciones de beneficencia, movimientos sociales y dirigentes sindicales de diversos espacios, cuyo propósito será generar un mapeo de la situación social en la ciudad y realizar un seguimiento constante de ella.
El mismo día designó, además, al flamante sub secretario de Gobierno Abraham Gallo, un dirigente oriundo de Bell Ville al que une con el intendente una relación de amistad. Hay quienes ven en esta designación una limitación al poder del actual secretario de Gobierno, Miguel Siciliano. Sin embargo el ex secretario de Asuntos Institucionales de la Provincia ha sido y seguramente seguirá siendo uno de los funcionarios más activos del gabinete municipal.
El jueves último extendió a la gratuidad del transporte urbano, que ya regía para trabajadores de la Salud y quienes se desempeñan en el Comité de Emergencia, a todos los trabajadores que prestan funciones en actividades relacionadas con la prestación de servicios esenciales encuadrados dentro de las excepciones dispuestas por el Ejecutivo Nacional.
En esta iniciativa estuvo aludida la secretaría de Transporte, encabezada por Marcelo Mansilla, que logró coordinar con agilidad la entrega de credenciales a los trabajadores alcanzados por la medida a través de los sindicatos de Comercio (Agec), Limpieza (Soelsac), Alimentación (Stia) y Seguridad (Suvico).
Durante el fin de semana el intendente supervisó tareas de desinfección, fumigación y erradicación de micro basurales en los que estuvieron aludidas las secretarías de Gestión Ambiental y Sostenibilidad y de Participación Ciudadana y, particularmente, la Sub-secretaría encabezada por Juan Manuel Rufeil, que coordinó estas actividades junto a los directores de distintos CPC y la titular del Esop, Victoria Flores.
Junto a los ediles del oficialismo, Rufeil, Guillermo Marianacci, y varios directores de CPC participaron también de operativos de control de precios máximos en distintos supermercados de la ciudad.
En resumen, tras un momento inicial en el que las tareas destinadas a la contención de Covid-19 y la preparación de la ciudad para hacer frente a la epidemia parecieron quedar acotadas al trabajo de quienes integran el Comité de Emergencia Municipal, el intendente activó todas las terminales del Palacio 6 de Julio para que cada una, desde su lugar, participe en el control de la emergencia.