Quejas de Adiuc por clases virtuales en UNC

El gremio de los docentes universitarios publicó un documento con reclamos a la Casa de Trejo sobre la nueva modalidad de enseñanza.

La UNC logró, en tan solo dos semanas, una colosal tarea: digitalizar el cursado de sus más de 80 carreras de grado. Este esfuerzo permitirá que sus decenas de miles de estudiantes no vean sus trayectos académicos afectados por la cuarentena, y puedan avanzar con el cursado de sus respectivas materias.

La mayoría de las unidades académicas ya está en plena época de cursado, y tanto docentes como estudiantes se van adecuando día a día a las nuevas modalidades, incluyendo el uso de plataformas y aplicaciones como Moodle, Google Meet, Zoom y otras similares.

La crisis sanitaria provocada por la epidemia de coronavirus (COVID-19) empujó a los universitarios a adoptar repentinamente modalidades y tecnologías que durante años se han pregonado como el siguiente paso en cuanto a inclusión y universalización de la educación pública, pero que encontraba mucha resistencia de parte de, principalmente, el claustro de profesores.

Las estimaciones en cuanto a la duración de la cuarentena y las medidas de prevención que regirán cuando esta se levante, permiten proyectar un escenario de aulas vacías hasta, al menos, el inicio del segundo semestre. Hasta hace unos pocos años, esto habría implicado que los estudiantes “perdiesen” el semestre automáticamente, pero las nuevas tecnologías abren un nuevo abanico de oportunidades.



A pesar de ello, hubo un sector desde el que surgieron críticas hacia la digitalización del cursado. Se trata de Adiuc, el gremio de los docentes universitario, que enfocó sus cañones contra el Rectorado con exigencias sobre la labor docente.

En un documento titulado “La educación superior en tiempos de pandemia – Derechos laborales en contextos virtuales”, Adiuc describe su punto de vista sobre la nueva realidad de la UNC: “las y los docentes universitarios fuimos convocados a desarrollar nuestro trabajo en un nuevo escenario, ajeno al marco de regulaciones vigentes: el de la educación en entornos virtuales, en condiciones de aislamiento en nuestros hogares, junto a nuestras familias, también afectadas por esta situación”.

A continuación, enumera un listado de situaciones que, de acuerdo al gremio, atentan contra los derechos laborales de los profesores: “nuestro hogares no están preparados para el trabajo y la educación a distancia de toda la familia; el trabajo de cuidado -mayoritariamente realizado por mujeres- se multiplica en la situación de aislamiento; el acceso a las tecnologías para producir, transmitir y recibir información es desigual y limitado; nuestra capacidad de concentración se restringe; nuestros saberes y competencias para desarrollar estrategias de educación virtual son insuficientes”.

Partiendo de estas premisas, el documento cita un conjunto de demandas hacia el gobierno universitario. Estas incluyen diversos aspectos como la suspensión de los plazos administrativos de todos los trámites académicos y la prórroga de las designaciones interinas de docentes hasta que se normalicen las actividades, que cada unidad académica informe las condiciones para el dictado virtual y la posibilidad de licencias especiales por tareas de cuidado, la generación de mecanismos de cobertura de seguridad y salud por parte de la aseguradora de riesgos de trabajo (ART) para el trabajo desde el hogar.

Asimismo, el documento exige “considerar las dificultades vinculadas a las nuevas condiciones de trabajo asentadas en el desarrollo de espacios y estrategias no presenciales”, es decir, “la falta de acceso a la tecnología, la formación y destrezas en el uso didáctico de herramientas digitales, las regulaciones del trabajo que han organizado nuestras rutinas cotidianas, las reconfiguraciones de los roles y responsabilidades al interior de los equipos de cátedra, entre otras cuestiones centrales”.

Reclamos nacionales

A nivel nacional, las dos principales federaciones gremiales de la docencia universitaria tuvieron actitudes similares a la adoptada localmente por Adiuc.

El secretario general de Conadu, Carlos De Feo, elevó una nota a los rectores de las universidades nacionales a través del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), a fin de solicitar que se respeten los derechos laborales de los docentes universitarios en el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus. “La modalidad de virtualización de las clases que se está implementando en las universidades, no debe implicar una sobre exigencia en las funciones docentes, que no sólo constan de la enseñanza, sino también de la planificación, evaluación, investigación y extensión”, expresaron desde Conadu.

Lo propio hizo Conadu Histórica a través de su mesa ejecutiva nacional. Esta federación remarcó que “toda modificación y adecuación de las tareas de enseñanza son inherentes a las funciones y obligaciones docentes normadas en el Convenio Colectivo de Trabajo (según Dec. 1470/98), y por lo tanto, deben ser objeto de tratamiento paritario tanto a nivel nacional como en cada una de las Universidades Nacionales”.

Por ello, reclaman “la inmediata constitución de las Paritarias del Nivel Particular (en modo virtual o presencial, según indiquen las disposiciones emanadas del Poder Ejecutivo Nacional) en todas las Universidades Nacionales, así como en el Nivel General para el abordaje de todas las situaciones previstas en la coyuntura”.