Manejo de la crisis: el Panal da (mínimo) lugar a oposición

A casi dos semanas de decretado el aislamiento obligatorio, la Provincia decide abrir un poco el juego con la oposición. Le otorgó dos lugares en el Centro de Operaciones de Emergencia Provincial.

Por Yanina Soria

Desde el día uno de la pandemia, en Córdoba todas las acciones sanitarias, preventivas y obligatorias estuvieron absolutamente centralizadas por el gobierno de Juan Schiaretti. Sin dejar de acatar las medidas nacionales y apoyando públicamente las decisiones del presidente Alberto Fernández cada vez que así lo requirió, la Provincia hizo uso de su autonomía e impartió a su vez sus propias medidas para contener el avance del virus y prepararse para lo que viene.

Todas las decisiones que se tomaron hasta aquí, salieron del despacho del gobernador quien, inicialmente junto a un reducido comité de expertos, fueron avanzando sobre el frente sanitario. En paralelo, Schiaretti ordenó trabajar sobre lo social atacando con medidas paliativas para los sectores más empobrecidos donde el rigor de la cuarentena pegaría más duro.

Así, el Centro Cívico concentró la estrategia de actuación y de comunicación del coronavirus en Córdoba. Desde un comienzo, el oficialismo gestionó el manejo de la crisis sin participación de la oposición.

Y si bien la situación de extrema complejidad que se vive no da lugar para reproches ni fisuras políticas, frente a lo desdibujados que quedaron quien no son parte del gobierno, hace unos días comenzaron a oírse con mayor énfasis las primeras demandas de participación que, lógicamente, llegaron camufladas de proyectos parlamentarios o manifestaciones concretas de disposición para colaborar.

El contraste que a nivel nacional mostró el presidente desde un comienzo sentando en su mesa a los principales referentes de la oposición, generando fotos permanentemente con Horacio Rodríguez Larreta y reuniones virtuales con todos los gobernadores, sirvió para demandarle a Schiaretti el mismo “federalismo” en la provincia.

Lo cierto es que recién ahora, a casi dos semanas de decretado el aislamiento social preventivo y obligatorio, la Provincia decide abrir un poco el juego y darles un lugar a dirigentes de la oposición. Aunque en verdad, será más en roles de veedores que de agentes con alguna chance real de intervenir en alguna resolución; tendrán voz, pero no voto.

La realidad es que el Panal no convidará la toma de las decisiones más importantes con dirigentes que no sean los propios y, en todo caso, destinará algo de tiempo para ir informando a los distintos bloques políticos como avanzan las medidas.

Algo de eso hubo ayer en la Legislatura donde, a través de una reunión virtual, el vicegobernador Manuel Calvo y el ministro de Desarrollo Social, Carlos Massei, pasaron revista frente a los presidentes de todas las bancadas. O lo que ocurrirá hoy cuando Calvo y el ministro de Gobierno, reciban a representantes de Juntos por el Cambio que en realidad habían solicitado una audiencia con el propio gobernador.

Concretamente por ahora, el lugar mínimo que se abrió para legisladores e intendentes de la oposición es en los Centros de Operaciones de Emergencias (C.O.E). Vale recordar que el Gobierno tendrá en los próximos días ocho puntos de seguimiento del coronavirus en distintos puntos de la provincia de Córdoba que, con equipos interdisciplinarios e interinstitucionales, tienen el objetivo de recopilar, analizar y gestionar toda la información y las acciones que se lleven a cabo en los ámbitos de la salud, la seguridad y la acción social, para paliar los efectos de la pandemia.

En la reunión de Labor Parlamentaria de ayer, se resolvió que en representación de la oposición serán los legisladores Marcelo Cossar (UCR) y Elisa Caffaratti (juntos por el Cambio) quienes integren el C.O.E Provincial que funciona en la ciudad de Córdoba. Mientras que en los regionales se irá invitando a los legisladores departamentales, intendentes y jefes comunales que no son de Hacemos por Córdoba.

Ayer, dos nuevos nodos

La Provincia puso en funcionamiento ayer el Centro de Operaciones de Emergencias (C.O.E.) de Jesús María y el de Santa María de Punilla, dos más de los siete que serán habilitados en distintos puntos del territorio provincial. El primero, atenderá a otras 49 localidades que integran los departamentos Sobremonte, Río Seco, Tulumba Totoral, Ischilín y norte del departamento Colón; mientras que el segundo tendrá injerencia sobre 42 localidades de los departamentos Punilla y Cruz del Eje.