Salariazo del intendente Edgar Bruno: Decisión equivocada y muy inoportuna

En plena emergencia sanitaria el intendente de Canals, Edgar Bruno, se aumentó el 80 por ciento del sueldo. Así de cobrar 75 mil pesos por mes pasará a cobrar 140 mil. No es el primer escándalo que protagoniza el dirigente de La Militante y de Unión por Córdoba. Alguna vez la policía lo detuvo por repartir volantes truchos contra Juan Jure firmados por la JR y cuando era tesorero de la Cooperadora del Hospital lo acusaron de pedir “colaboraciones” imitando la voz del ex director Miguel Minardi.

Por Alejandra Elstein

Cuando el 10 de junio Edgar Bruno ganó las elecciones para convertirse en el nuevo intendente de Canals su primer discurso fue enfundado en una remera azul con el nombre de su referente, José Manuel De la Sota. “Estoy seguro que desde donde esté me va a acompañar”, dijo un Bruno emocionado.

Si José Manuel De la Sota lo estuviese viendo aumentarse el sueldo de 75 mil pesos a 140 mil como acaba de hacer, cuando el mundo está hablando de emergencia sanitaria, no cabe duda que se tiraría cada pelo de la cabeza, lo llamaría por teléfono y le diría: “¿qué hiciste?  No aprendiste nada”.

Edgar Bruno era uno de los privilegiados de formar parte del círculo chico de José Manuel De la Sota cada vez que venía a Río Cuarto. Tuvo la suerte de compartir múltiples e íntimas reuniones con el ex gobernador desde el espacio La Militante. Joven de confianza de Adriana Nazario y conocido en la ciudad por ser un kamicaze de la política. Con el paraguas protector del jefe máximo, Bruno se dio el lujo de “equivocarse” en reiteradas oportunidades sin pagar las consecuencias.

En plena emergencia sanitaria donde cada peso cobra una relevancia estratégica, Edgar Bruno se aumentó un 80 por ciento su salario. Ante la crítica reacción de los ciudadanos el intendente, lo primero que hizo, fue argumentar que fue el Concejo Deliberante quien autorizó el incremento y que, dicha medida, ya había sido anunciada durante la campaña electoral.

La concejal de Canals por la oposición, Adriana Conte (Compromiso Federal) explicó que el proyecto del Ejecutivo planteó una modificatoria de una ordenanza anterior que  estipulaba como sueldo del intendente 4 salarios de la categoría menor del empleado municipal categoría 5.

El proyecto de Bruno cambió ese cálculo y en adelante el sueldo del intendente se calculará en base a la categoría más alta municipal. “Con el aumento que se fijó por la categoría, más el acuerdo salarial para todos los empleados,  recibirá un 103% más”, dijo Conte en los medios que la consultaron.

El aumento es sólo para Bruno, ya que secretarios o subsecretarios seguirán cobrando de acuerdo con la anterior ordenanza. Bueno, se ve que no era cuestión de aumentarle el sueldo a todos.

Su historia militante

Hace 10 años, en el 2009, Edgar Bruno era el tesorero de la Cooperadora del Nuevo Hospital, presidida por su amigo Franco Miranda. Los jóvenes voluntariosos que trabajan ad honorem para la institución protagonizaron un escándalo de película. Resulta ser que, en una reunión que se realizaba en la Casa de Gobierno de Río Cuarto, varios intendentes comentaron que habían recibido una llamada del entonces director del Hospital Miguel Minardi, para que realizaran un aporte “voluntario” a la cooperadora. La mala suerte para la cooperadora fue que, en la reunión, también estaba Minardi, quien afirmó no haber realizado dichas comunicaciones. ¿Qué había pasado? Alguien se hacía pasar por el director del hospital, que tiene un tono de voz muy particular, y les pedía a los intendentes la colaboración. Los jefes comunales, quienes recurren periódicamente al Hospital, no se negaban al pedido porque consideraban que era justo apoyar a la institución.

El procedimiento

Primero: Pedían hablar con el intendente y simulaban ser el director del Nuevo Hospital Miguel Minardi. No decían que hablaban de parte de Minardi, sino que eran Minardi.

Segundo: Para convencer al intendente de que colaborara volvían a mentir. Le informaban que tras la inauguración del nuevo equipamiento, el gobierno de la provincia debía pagar el 60 por ciento y los municipios el otro 40.

Tercero: Nunca informaban al donante que sólo el 60 por ciento de lo que aportaban era para el Hospital. El 40 por ciento restante era para el cobrador.

Lo que le había llamado poderosamente la atención a uno de ellos, a Alberto Escudero de Las Higueras, fue que un día, a la media hora de recibir el llamado, le avisan que ya estaba la gente de la cooperadora en el municipio para retirar el dinero. “No puede ser, pensó, no es así de simple, yo tengo que cumplir con un proceso administrativo”, dijo Escudero.

El mismo llamado recibió la jefa comunal de Malena, Jorgelina Soardo, y la jefa comunal de Washington.

Cuando se lo consultó al presidente de la Coperadora, el amigo y hoy legislador provincial Franco Miranda, éste explicó que efectivamente convocaban a los intendentes  pero negó de plano que ellos hubiesen realizado una maniobra de ese tipo para engañar a los jefes comunales. Sin embargo, informó que la recaudación de estas características estaba tercerizada con una empresa que se llevaba el 40 por ciento de lo recaudado. Es decir, la empresa cobraba, se quedaba con un porcentaje y después le daban el dinero que quedaba a la cooperadora.

Lo cierto es que, ante la duda, la cooperadora se desarmó.

En octubre de 2010, volvió a suceder un hecho escandaloso protagonizado por Edgar Bruno.  A los efectivos de la policía que recorrían el centro les llamó la atención dos jóvenes que se conducían en un auto y que estaba distribuyendo panfletos que decían “Jure ladrón”. El papel estaba firmado por la Juventud Radical. Pero grande fue la sorpresa cuando se conoció que uno de esos jóvenes era un militante del delasotismo, Edgar Bruno, en ese entonces empleado de la Dirección General de Rentas.

El caso no pasó a mayores en la justicia, ya que el fiscal Julio Rivero decidió archivar el caso por considerar que no había delito ya que no se había afectado ningún espacio público. Quedaba en manos del intendente Juan Jure iniciar una querella, pero éste desistió porque consideraba que era una pérdida de tiempo.

En política la oportunidad y otras circunstancias para tomar algunas decisiones son clave. El aumento de los salarios de los funcionarios públicos siempre trae polémica. El ciudadano es muy sensible, muchas veces con razón, cuando los políticos se suben los sueldos.

Por eso cuando se conoció que el intendente de Canals había decidido aumentarse el sueldo porque comparativamente hay intendentes de localidades más pequeñas que cobran cien mil, las críticas explotaron.

Bruno argumentó que él se dedicaba full time a la gestión y no como otros intendentes anteriores que a la una cerraban la municipalidad y se dedicaban a su actividad privada. También señaló que “a la política había que revalorizarla”. Tal vez tenga razón. ¿Pero justo ahora? ¿Y subiéndose el sueldo?

Una decisión equivocada en un momento inoportuno.