No lleves tu amor a la ciudad

Aunque por aquí fue “The Gambler” la canción que hizo conocido al cantante Kenny Rogers, fallecido el viernes a los 81 años, en Estados Unidos siempre le pedían que cantara “Ruby, Don´t Take Your Love to Town”, un tema con una polémica letra sobre la Guerra de Vietnam.

Por J.C. Maraddón
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Es habitual que el mercado internacional preste atención a la música que proviene de los Estados Unidos y que conozca vida y obra de las estrellas oriundas de ese país que se destacan en los más diversos géneros musicales. Además de las figuras del pop y el rock estadounidenses, trascienden los más destacados en estilos mucho más específicos, como los de origen afroamericano, que por estos días son los que predominan, dentro de variantes como el rap y el trap. De hecho, el blues nacido a partir de los esclavos africanos que trabajaban en las plantaciones norteamericanas, es considerado el origen de la mayoría de las tendencias contemporáneas.

Sin embargo, en las premiaciones que se realizan en Estados Unidos, hay un segmento en que la repercusión de los nominados se restringe casi exclusivamente al territorio de esa nación, aun en estos tiempos en que lo global es lo que prima. Y es que, si hablamos de música country, lo más probable es que los de afuera ignoremos mucho más de lo que sabemos sobre esa corriente que, sin embargo, ha sido una de las que contribuyó al germen del omnipresente rocanrol. Ante el listado de sus más famosos representantes, apenas si lograremos identificar a unos pocos nombres. Por eso, es muy difícil que por aquí haya quien pudiese haber conocido en tiempo real la carrera de Mel Tillis, intérprete y compositor country que comenzó su carrera a finales de los años cincuenta, como autor de canciones que le encargaba una editorial, para que la grabaran otros vocalistas.

El sello Columbia lo fichó para que fuera él mismo quien le pusiese voz a sus píezas, pero su fama compositiva siempre estuvo un paso más allá y su talento autoral era requerido de forma permanente, para proveer de hits a ídolos populares como Brenda Lee o Tom Jones, entre muchos otros. En 1966, Mel Tillis sumó a su vasto repertorio de obras propias una canción cuya letra, por demás polémica, iba a dar mucho que hablar. En “Ruby, Don´t Take Your Love to Town”, él contaba la historia de un ex combatiente que había sido herido en la guerra y ahora estaba postrado en su casa, mientras veía cómo su esposa se acicalaba todas las noches para salir de juerga. Aunque Mills se había inspirado en un conocido suyo que había peleado en Corea, al momento de darse a conocer el tema la acción bélica transcurría en Vietnam, y a algunos veteranos no les cayó simpático el asunto.

En 1969, “Ruby, Don´t Take Your Love to Town” fue grabada por el grupo californiano The First Edition, que la convirtió en un rotundo hit y así se consolidó como una banda country, después de haber arrancado como una de las tantas exponentes de la psicodelia. Poco antes del éxito de ese single, habían acordado renombrarse como Kenny Rogers And The First Edition, en honor al carisma de su cantante, y tras el arrasador suceso de ese tema, fue imposible volver atrás. Unos años más tarde, Rogers iniciaría una carrera solista descomunal.

El viernes pasado, cuando se conoció la noticia de la muerte de Kenny Rogers, a los 81 años, en los medios locales se le rindió homenaje con la difusión de “The Gambler”, la canción que le dio fama universal y que lo hizo conocido también en la Argentina a finales de la década del setenta. Sin embargo, los fanáticos de la música country asocian a Rogers con aquella composición de Mel Tillis, que aunque pertenecía al catálogo de The First Edition, era recuperada por el intérprete en cada uno de sus shows, como tributo a su pieza consagratoria.