Con excusa sanitaria, gremios K avalan incumplimiento de Nación

Conadu firmó el acuerdo paritario con Nación, mientras que Conadu Histórica mantiene su rechazo.

Mientras la actividad áulica está frenada en todo el país y los profesores universitarios se abocan a la digitalización de contenidos para uno de los semestres más particulares que se recuerde, el Gobierno nacional apretó el acelerador a fondo en la paritaria docente y, con el aval de los gremios conducidos por el kirchnerismo, dio por finalizada la negociación.

Con la segunda propuesta del Gobierno sobre la mesa, las federaciones docentes consultarían a sus afiliados y se volverían a reunir con los funcionarios de la cartera educativa nacional. Sin embargo, ante el inminente anuncio del “aislamiento social, preventivo y obligatorio”, el equipo que conducen el ministro Nicolás Trotta y el secretario de Políticas Universitarias Jaime Perczyk convocaron a las partes el jueves.

Allí, con el asentimiento de Conadu y otras federaciones alineadas partidariamente con el Frente de Todos, el Gobierno consumó su maniobra que implica un incumplimiento del acuerdo paritario 2019. Conadu Histórica, por su parte, se negó a firmar el acuerdo, por considerarlo un peligroso antecedente para futuras negociaciones colectivas.

Cláusula gatillo, dilatada

El acuerdo que en 2019 firmó la gestión de Cambiemos con las seis federaciones que representan a profesores universitarios y preuniversitarios (Conadu, Conadu Histórica, Fedun, Fagdut, UDA y Ctera) incorporó una cláusula gatillo al final del período. El objetivo de la misma era que si la inflación, contabilizada hasta el mes de febrero inclusive, superaba los aumentos salariales recibidos por los docentes, entonces se actualizasen con el sueldo de marzo para evitar la erosión del poder adquisitivo.

La gestión que encabeza el presidente Alberto Fernández decidió no pagar el 14,57 por ciento que implicaba esa fórmula. En cambio, propuso diluirla en aumentos escalonados a lo largo del semestre: 9,7 por ciento en abril, 3,3 por ciento en junio y 3 por ciento en julio.

Además de morigerar el impacto de los aumentos salariales en las arcas públicas, la propuesta oficial le permite al oficialismo nacional “hacer la plancha” a lo largo del semestre con un aumento de apenas 1,43 por ciento correspondiente a la paritaria 2020.

Para complementar el incumplimiento, la propuesta incluye otros ítems: una garantía salarial (especie de piso) de 23 mil pesos a partir de marzo y de 25 mil pesos en julio; doble pago del Fondo de Incentivo Docente por 4 meses, de 1210 pesos; actualización de los valores del Programa de Capacitación Docente acordados el año pasado y la puesta en funcionamiento de la comisión de preuniversitarios para rediscutir el nomenclador que rige para los profesores de las escuelas secundarias dependientes de universidades nacionales.

Promesa de debates

Los gremios concluyen la paritaria con la promesa del Ejecutivo nacional de iniciar el proceso de debate sobre dos normativas particularmente sensibles para el sector. Por un lado, tal como lo anunció Fernández en la apertura de sesiones del Congreso, el Gobierno sostiene que promoverá una nueva Ley de Educación Superior.

La actual normativa, que rige a universidades e institutos de educación superior, tanto privados como públicos, fue sancionada en 1995. Durante los 12 años de kirchnerato, el actual oficialismo supo expresar en múltiples ocasiones que querría modificarla, pero nunca lo hizo.

Por otra parte, el Gobierno también se comprometió a abrir una nueva discusión sobre el convenio colectivo de trabajo de los docentes universitarios. Firmada durante el último mandato de Cristina Fernández, la actual versión provocó fuertes polémicas en el mundo universitario, por establecer por ejemplo el ingreso a carrera docente sin participar de un concurso abierto de antecedentes y oposición a miles de profesores interinos. En un contexto de aumentos salariales mínimos, los gremios podrían buscar compensar a sus afiliados con nuevos avances en términos de prerrogativas laborales.

Reacciones sindicales

Conadu Histórica criticó duramente la propuesta salarial del Ejecutivo. En un comunicado, aseveró que el Ministerio debe “pagar lo acordado y firmado en la paritaria 2019” porque “no hacerlo y cambiar los términos de la paritaria firmada, es práctica desleal, un antecedente muy grave en las negociaciones paritarias y completamente injustificado”. Además el comunicado agrega: “exigimos el pago de los acuerdos paritarios del 2019, que es una obligación legal que deben cumplir el Ministerio de Educación y todas las organizaciones firmantes. Proponemos retomar la discusión salarial 2020 cuando el escenario sanitario lo permita”.

En cambio, el secretario general de Conadu, Carlo de Feo, se expresó optimista al respecto: “las universidades y los trabajadores al igual que el pueblo argentino estamos mostrando un grado de solidaridad y patriotismo impresionante para superar esta situación. En este marco es que hemos planteado un acuerdo de corto plazo hasta que la situación sea más favorable, y la consulta docente dio por resultado la aprobación por amplia mayoría de la propuesta salarial que desde CONADU contribuimos a mejorar”, expresó el dirigente gremial.