Liga Cordobesa, contra los argumentos feministas

El ente madre del fútbol cordobés le contestó a la diputada Alejandra Vigo por su apoyo a algunas protestas en el fútbol femenino, sacando a relucir algunas facturas políticas pendientes. ¿Controversias dirigenciales?

Por Federico Jelic

La Liga Cordobesa de Fútbol vuelve a mantener un hostil comportamiento en relación con sus respuestas contra el fútbol femenino, aunque en realidad, el tiro fue en este caso contra la política. Dentro de su reglamento interno habrá seguramente aspectos para discutir en pos del desarrollo de la actividad y algunos vericuetos, el tema radica que en este caso salió a contestar a referentes sin importar su investidura o conexión, con la bandera de la discusión claro está , pero quizás en este caso sin tomar conciencia de las posibles consecuencias.
Poco parece importarle al ente madre del fútbol cordobés, que ahora preside Alejandro Fernández, bendecido por su antecesor y gran líder no solo en tiempos contemporáneos, sino también titular por más de 15 años: Emeterio Rufino Farías. Supervisa y mantiene sus influencias como si nada hubiera pasado.
Recordando que el ex mandatario de Escuela Presidente Roca fue presidente de la Agencia Córdoba Deportes de 2011 a 2015, en la gestión de José Manuel de la Sota, quizás esta respuesta no llama la atención. No tiene la mejor sintonía con el actual jefe provincial Juan Schiaretti, aunque en esta ocasión eligió como blanco adversario a su esposa, la Diputada Nacional Alejandra Vigo. La excusa fue el fútbol femenino pero de fondo evidentemente hay mucha tela para cortar.

Apoyando a la marcha
Con la convocatoria de Futboleras Organizadas y otras agrupaciones en defensa de los derechos de las futbolistas dentro de la ola feminista, se celebró la semana pasada frente a la sede de la Liga Cordobesa, a metros de La Cañada por la calle 9 de Julio, una marcha que buscaba visibilizar las problemática del fútbol femenino, sobre todo protestando contra el límite de edad en los campeonatos (32 años).
Y no tardó mucho en aparecer el respaldo de Vigo, con un posteo en redes sociales en pos de adherirse a la iniciativa: “Quiero brindar todo mi apoyo a las jugadoras cordobesas y a las Futboleras Organizadas. Han planteado un justo reclamo ante la intención de reducir arbitrariamente el límite de edad. Una decisión que, lejos de promover la práctica deportiva, perjudica al desarrollo del Fútbol Femenino. El Fútbol es un deporte maravilloso y las mujeres tenemos los mismos derechos que los varones para jugarlo y disfrutarlo. ¡Fuerza chicas!”, fue su mensaje colaborativo, haciendo gala de la necesidad de la inclusión de todas las mujeres, independientemente de su fecha de nacimiento. No faltaron en este contexto (no de parte de Vigo) las acusaciones de machismo a la hora de tomar determinaciones con respecto al torneo de mujeres.
Y desde la Liga tomaron este mensaje como una provocación. Mediante un descargo importante, respondieron parte por parte a ese posteo y de paso dejaron asentados algunos rencores del pasado.
“Nos vemos en la obligación de dirigirnos a la Sra. Diputada Nacional (…) sobre la acción mediática con la excusa de oponerse a decisiones reglamentarias que legítimamente a adoptado la Liga en el Fútbol Femenino”, fue el encabezamiento de la misiva.
“Al igual que usted, esta institución tiene interés en desarrollar la actividad (…) nuestros clubes afiliados han trabajado arduamente para adecuar sus instalaciones, aún cuando la mayoría de ellas atraviesan situaciones económicas complicadas (…)”, prosiguió, para después continuar con algo de sorna las explicaciones: “Se ha decidido ampliar el espectro de edad de las jugadoras con la incorporación de la categoría Sub 15 y esto significa, como no escapará a su elevado criterio, un nuevo desafío (…) y es necesario que puedan competir en condiciones dignas y no todos los clubes pueden alquilar predios y deben sobreexigir sus desgastados campos de juego, en los que deben entrenar todas las categorías y disputar la totalidad de los encuentros”, avanzó el escrito, para meterse de lleno después en las críticas políticas a las que hacemos referencia.
“En años anteriores contábamos con el apoyo de distintos estamentos oficiales, que con el tiempo fueron desapareciendo. Aún así, fuimos perdiendo recursos que otrora nos brindaba la Lotería de Córdoba, que eran destinados para la adquisición de indumentaria para los clubes afiliados. También fue discontinuado el programa del PAICOR. Durante años se mantuvo un acuerdo con la Agencia Córdoba Deportes para que, en los partidos de fútbol profesional que se disputen en el estadio Mario Kempes, la recaudación de las playas de estacionamiento sea destinada en su totalidad a las divisiones inferiores de la Liga y ese recurso también ha sido cercenado”, describió, para después caerle con todo el polvorín a la propia Vigo. “Incluso, y no es ociosa la referencia, cuando Ud. fue funcionaria provincial se comprometió a colaborar con la infraestructura de los clubes para el desarrollo del fútbol femenino. pero las propuestas nunca se concretaron”.

Cortocircuito en marcha
El escrito después baja decibles, invita a discutir las problemáticas del fútbol amateur aunque pero el golpe ya había sido dado. Bien político. ¿Cuánto habrá tenido que ver Farías? ¿Existe algún despecho o factura del líder de la Liga con el gobierno de Schiaretti? Está claro que el gobernador eligió a otros referentes para dirigir el que hace las veces de Ministerio del deporte cordobés como Medardo Ligorria y ahora Héctor Campana. Farías no es su hombre y no estuvo entre los potenciales candidatos. Eso quedó claro, por eso el ruido general y con un aroma político que abruma.
¿Habrá conciliación o represalias? Por ahora, Alejandra Vigo no hizo otro pronunciamiento. Hubo entretelones de toda naturaleza en la relación entre la Liga y el gobierno provincial en estos años, con la salvedad de que en este debate por primera vez hay esquirlas en el fuego cruzado, con el subterfugio de los aires renovadores del feminismo en el fútbol cordobés. Promete continuar.