Nación tras radicales: línea directa a intendentes y reunión con Foro

Alberto Fernández le ofreció a jefes comunales de la UCR, ligados a Gerardo Zamora y no, un canal propio con Wado de Pedro. Para hoy está prevista una audiencia de integrantes del Foro de Intendentes radicales con el secretario de Obras Públicas, Martín Gill. Mientras, Massei repartirá tarjetas alimentarias en Villa María.

Por Bettina Marengo

Mientras avanza el entendimiento político entre albertistas y schiarettistas cordobeses, acuerdo que se plasmaría en las internas del PJ nacional y del PJ cordobés, el gobierno de Alberto Fernández muestra una especial atención sobre los intendentes, figuras clave de la construcción territorial de cualquier poder central con pretensiones de mantenerse. El ojo no está puesto solo sobre los jefes comunales peronistas, que desde la asunción del Frente de Todos han visitado (en grupo o en soledad) distintos despachos nacionales, alentados por la presencia de dirigentes cordobeses como Martín Gill en la Secretaría de Obras Públicas y Walter Saieg y Gabriel Bermúdez, en la Secretaría y Subsecretaría de Transporte de la Nación, respectivamente. De hecho, el senador albertista Carlos Caserio “paseó” ayer a un grupo de intendentes peronistas del departamento Punilla por las oficinas de los mencionados funcionarios nacionales, de la ministra Eugenia Bielsa, de Desarrollo Territorial y Hábitat, del Daniel Arroyo, titular de Desarrollo Social ,y de Juan Cabandié, ministro de la cartera de Ambiente.
Unas semanas atrás, una veintena de intendentes radicales del interior de Córdoba, algunos declarados albertistas y otros no, se reunieron con el jefe de Estado, de la mano del gobernador de Santiago del Estero, el radical K Gerardo Zamora.
Como los peronistas, no se volvieron a sus pagos con plata, pero sí con una promesa de atención prioritaria cuando las cosas mejoren. El Presidente pateó todo lo relativo a fondos para “después del 31 de marzo”, fecha en que la Casa Rosada pretende tener encaminado el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional por el refinanciamiento de la deuda con el organismo. Al mismo tiempo, según fuentes nacionales y de jefes comunales que hablaron con el diario Alfil, Alberto Fernández prometió a los radiales que tendrían un canal directo con el Ministerio del Interior, a cargo de Eduardo “Wado” de Pedro. En rigor, sería una especie de oficina de atención directa, sin pasar por otros filtros políticos y/o institucionales, que se canalizará a través del dirigente Gustavo Maurizzi, uno de los que armó la gira de los radicales a la Casa Rosada. “Nos aseguraron que vamos a tener prioridad porque fuimos los que apoyamos a Alberto”, comentó un intendente al diario Alfil. Cabe recordar que casi todos los que estuvieron hace diez días en el despacho del mandatario se habían reunido con él el pasado mes de septiembre, cuando todavía era candidato presidencial.
Se sabe que al Centro Cívico (como a ningún gobierno provincial) no le cae bien que la Nación haga tratos directos con los municipios, conducidos por peronista o no, porque el buen diálogo con los jefes territoriales de todos los colores es uno de los grandes capitales de Hacemos por Córdoba. Sin embargo, habría habido “comprensión” por parte del ministro de Gobierno de la Provincia, Facundo Torres, que pocos días después de esa reunión en la Rosada recibió a los integrantes de la Mesa Provincia- Municipio, en la primera reunión del año. Es que tras veinte meses de recaudación tributaria en retroceso, es poco lo que la Provincia puede aportar económicamente a los gobiernos locales “Se entiende que son acercamientos por la gestión; a los vecinos no les importa de dónde vienen los recursos”, explicó un informante del interior que le dijo a este diario que hoy por hoy los intendentes “solo están pensando en las paritarias” salariales.

Radicales con Martín Gill
El operativo seducción de la Nación con intendentes radicales no se reduciría a las gestiones directas con Wado de Pedro ni a los alcaldes que simpatizan con la línea del santiagueño Gerardo Zamora. Para hoy está prevista la visita de una veintena de jefes comunales que integran el Foro de Intendentes de la Unión Cívica Radical, encabezados por Ariel Grich y con gran presencia de mestristas, al viceministro de Obras Públicas de la Nación, Martín Gill.
Aunque a la repartición que comanda el intendente de Villa María en uso de licencia le corren las generales de ley, es decir, no tiene fondos para obra pública, la idea es anotarse en lista de espera. La audiencia de Gill y los intendentes radicales no sería en el Ministerio de Obras Públicas sino en la cartera de Economía, a cargo de Martín Guzmán. Cabe destacar que Gill tiene en carpeta el lanzamiento de un programa de obras pequeñas de hasta 5 millones que es muy apetecible para comunas “chicas”.

Massei en Villa María, sin Gill
Mientras Gill recibe a los radicales en Buenos Aires, el schiarettismo hace pie en Villa María para la entrega de las tarjetas del Plan Nacional contra el Hambre que se impulsa desde el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, que comanda Daniel Arroyo.
Es sabido el malestar de El Panal con el licenciado intendente villamariense. De hecho, el ministro de Desarrollo Social de la Provincia, Juan Carlos Massei, encabezará sin Gill el reparto de las tarjetas para comprar alimentos, una de las principales (y festejadas por sus beneficiarios) medidas de la Nación con llegada directa a los sectores pobres. El funcionario nacional suele regresar a su ciudad los viernes y fines de semana, por lo que el anfitrión de Massei y quien representará a Villa María será el intendente a cargo, Pablo Rosso, que no contó con los votos del accastellismo-schiarettismo para asumir al frente del Ejecutivo municipal.