Diputados: el FdT juega contrarreloj y los aliados tensionan

El interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, que viene garantizando quórum al oficialismo en Diputados, empieza a impacientarse, y ya hay quienes hablan de plazos fatales para que la Casa Rosada cumpla lo comprometido.

El Frente de Todos cuenta con 119 escaños en la Cámara Baja, diez menos de los necesarios para sesionar. Esta falta viene siendo subsanada por acuerdos tejidos entre el ofi cialismo y dos interbloques que responden a peronistas no alineados con el FdT (Interbloque Federal) y a referentes que lideran partidos provinciales no peronistas y desprendimientos de Cambiemos (Unidad Federal para el Desarrollo).
El problema es que lo comprometido por los principales artífi ces de estos acuerdos, el presidente de Diputados, Sergio Massa, y el presidente del bloque ofi cialista en la Cámara, Máximo Kirchner, no ha sido cumplido por la Casa Rosada, y los mandatarios que controlan los interbloques que hasta ahora han fungido como “garantes de la gobernabilidad” empiezan a perder la paciencia.
Entre los gobernadores, tanto propios como ajenos, crece la sensación de que el Gobierno Nacional está paralizado. Muchas de las designaciones que se comprometieron en cargos que debe rellenar el Ejecutivo Nacional jamás llegaron y esos expedientes siguen acumulándose en el escritorio de Santiago Cafiero, Jefe de Gabinete de la Nación de estrechísima relación con el presidente, y los fondos que la Nación debía entregar a las provincias por obra pública adeudada siguen sin recibirse. Más aún, también crece el desencanto de provincias que por su situación financiera conservan la posibilidad de tomar créditos en el exterior pero no pueden hacerlo porque el Ejecutivo Nacional rehuye firmar los avales necesarios para que tales líneas de crédito en dólares queden finalmente abiertas.
El obstáculo: la Casa Rosada se niega a respaldar cualquier toma de créditos en moneda extranjera hasta que concluya la renegociación de la deuda. En este escenario los reclamos de propios y extraños no dejan de llegar.
Una semana atrás trascendió que el mandatario santiagueño Gerardo Zamora -que aporta tres senadores y siete diputados al Frente de Todos, y cuya esposa es la segunda autoridad dentro de la Cámara Alta por decisión expresa de CFK- recriminó en durísimos términos a Alberto Fernández la inacción del Ejecutivo, que mantiene en suspenso la designación de uno de sus hombres -Carlos Lugones Aignasse- al frente del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos.
Este sería sólo un ejemplo. Casos similares se repiten en las distintas carteras. En el Interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, los tres diputados que integran el espacio por el Bloque del Frente de la Concordia Misionero y que responden a Carlos Rovira no ocultan su molestia por la demora en la designación de Luis Lichowski al frente de la Presidencia de la represa de Yacyretá, que habiendo sida comprometida tiempo atrás aún no se concreta. Pero más allá de éstas y otras designaciones acordadas e incumplidas por la Casa Rosada, los integrantes de ambos interbloques también reclaman por la falta de giro de Asignaciones del Tesoro Nacional comprometías a sus distritos que nunca llegaron. En este pelotón podría contarse a los cuatro cordobeses que, liderados por el Carlos Gutiérrez, participan del Interbloque Federal desde el bloque Córdoba Federal.
Después de facilitar el quórum y acompañar al oficialismo en la sanción de controvertidas iniciativas -cuéntese entre ellas a la Ley de Emergencia Económica sancionada a fines de diciembre- la nación sigue sin dar señas claras de cuándo comenzará a pagar la deuda que mantiene con Córdoba por la ejecución de obra pública.
Si bien la Casa Rosada ya reconoció la existencia de esta deuda, que supera los 12.000 millones de pesos (y de otra de al rededor de 2.000 millones de pesos por compensaciones a la Caja de Jubilaciones) con la Provincia, aún no ha definido cuando comenzará a saldarla.
En declaraciones ofrecidas por Juan Schiaretti una semana atrás, en Rio Cuarto, el mandatario explicó que “lo más razonable es darle tiempo al Gobierno Nacional para que se acomode”. Aún así, los acuerdos tejidos en Diputados por el oficialismo con los interbloques en cuestión empiezan a entrar en tiempo descuento, y estas “alianzas” en pos de la gobernabilidad empiezan a tensionarse. Si los diputados de Unidad Federal para el Desarrollo dieran por concluido su respaldo al FdT en la Cámara Baja, huelga decirlo, el apoyo del Interbloque Federal podría volverse invaluable para el oficialismo, con lo cual el peso estratégico de la entente de la que participan los diputados cordobeses aumentaría drásticamente.