Sin opción, HPC habilita desfile de intendentes por Bs. As.

Cada vez, son más los jefes comunales peronistas que buscan generar una agenda de obras con la Nación.

En estos 60 días de gobierno de Alberto Fernández, fue incesante el desfile de intendentes de Hacemos por Córdoba por los distintos despachos nacionales en busca de fondos que oxigenen financieramente a sus municipios donde la crisis pega de lleno.
Entusiasmados con la idea de ser recibidos por los propios ministros o secretarios de las distintas áreas y articular respuestas directamente con ellos, los jefes de comunas y municipios PJ buscan proyectar agendas de obras con la Nación.
Y la presencia de peronistas cordobeses en áreas estratégicas como Transporte u Obras Públicas alienta aún más esa posibilidad.
En general, las delegaciones de dirigentes del interior que salen rumbo a la Rosada o las reuniones bilaterales que algunos intendentes pudieron mantener con funcionarios del Frente de Todos, son articuladas por los principales referentes peronistas del albertismo en Córdoba, como el propio senador Carlos Caserio, la diputada camporista Gabriela Estévez, el secretario de Transporte Walter Saieg, o el vice ministro de Obras Públicas, Martín Gill.
Como ya se dijo desde éstas páginas, en el Centro Cívico no ven con buenos ojos la avanzada nacional sobre sus referentes del interior provincial. La idea de expansión territorial del Frente de Todos enciende una luz de alerta en Hacemos Por Córdoba que, después de los comicios del 12 de mayo, se quedó con la mayoría de los municipios locales.
Nadie sabe a ciencia cierta cómo terminará la actual y compleja trama política donde el espacio que lidera el presidente Alberto Fernández busca la unidad con el PJ Córdoba mientras que el gobernador, como jefe máximo del partido, se muestra reticente a ello.
Con las elecciones intermedias del ´21 y la carrera por la sucesión interna como telón de fondo, el peronismo de Schiaretti está dispuesto a no ceder un centímetro de su armado político y territorial.
Por eso, cada foto de sus alcaldes con funcionarios nacionales resulta un trago amargo difícil de digerir. Sin embargo, en el Panal entienden que la expedición de sus dirigentes por la Casa Rosada es imparable y difícil de controlar considerando el contexto nacional pero también el estado de las finanzas provinciales.
Por lo tanto, frente a eso que ya es inevitable, desde Hacemos por Córdoba comenzarán a moverse de otra manera: habilitando el besa mano de intendentes con la Nación pero dejando en claro algunas reglas mínimas con los suyos.
La primera es avisar. Aunque nadie lo diga por lo alto, se sabe que en los despachos del Centro Cívico molesta y mucho enterarse de esos encuentros por los medios o las redes sociales. En la era de la simbología y en momentos en que el Frente de Todos busca sumar al PJ local, los actores involucrados no pasan inadvertidos para el oficialismo cordobés.
Por otro lado, en el Gobierno esperan que al menos sus intendentes se traigan algo. Sostienen que, por ahora, las reuniones dan más para la lectura política que para la solución concreta de los problemas planteados.

La misión del FdT
Otra mirada tienen en cambio en el oficialismo nacional desde donde aseguran que las demandas son escuchadas y atendidas. Señalan que la idea es armar una agenda que aglutine a los intendentes según las regiones productivas de la provincia y las necesidades que comparten las localidades para planificar y ofrecer respuestas comunes para cada sector.