El futuro de Daniele y del Suoem se decide en mayo

El ex titular de los municipales de Córdoba espera que la Justicia restituya su condición de empleado activo. El proceso electoral interno del sindicato estará marcado por esa decisión y la evolución de la relación con el Ejecutivo municipal.

Por Yanina Passero
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La secretaria general del Suoem, Beatriz Biolatto, transita su último año como referente de los empleados municipales de la ciudad. Cada día que pasa la delfín de Rubén Daniele en el poder, es uno más que marca el fracaso del operativo retorno del histórico capo sindical.
Este año habrá elecciones internas y, como se sabe, cada uno de los interesados en ocupar la cabecera de la mesa desarrolla su estrategia de posicionamiento, con perfil bajo y ratificando un liderazgo que Daniele no tiene, al menos en los papeles.
El hombre que representó por más de tres décadas a los estatales cordobeses sabe que “su chapa” no alcanzará para mantenerse vivo en el imaginario de los afiliados que tienen urgencias coyunturales; y que tampoco su autoridad o respeto a la trayectoria de su dirigencia política se mantendrá en el tiempo. No tiene más remedio que la paciente espera.
La sucesión de Daniele es un tema de vieja data en la intimidad de la Lista Verde. Biolatto fue elegida con un amplio apoyo de las bases y con conciencia del plan que montaría Daniele para jaquear la jugada del entonces intendente Ramón Mestre. Apenas la comisión directiva convocó a elecciones anticipadas, una delegada del Ministerio de Trabajo de la Nación a cargo del macrista Jorge Triaca impidió la convocatoria.
De 2008 a esta parte la historia no aportó grandes novedades. Daniele quedó en un segundo plano, con apariciones públicas contadas que, curiosamente, coincidían con un enrarecido clima interno dentro del Suoem. Daniele aseguraba que volvería a liderar a los municipales. Incluso, despidió con una puesta en escena al radical y al ritmo de “Mestre, ciao; Mestre, ciao”, inspirados en la popular canción italiana de resistencia antifascista.
Daniele marcó en rojo un mes de su almanaque. Es vox populi en los despachos municipales que en mayo se resolvería el derrotero judicial del sindicalista.
La resolución pondría punto final al litigio iniciado apenas Mestre declaró el estado jubilatorio de Daniele en la Municipalidad. Sin embargo, como uno y otro cultivan un perfil bajo en la escena pública, poco importa quién resulta ganador o perdedor.
Si la Justicia falla en contra, se abre una nueva etapa para uno de los gremios más poderosos de la provincia. Biolatto fue la cara visible del sindicato y lideró las discusiones con el Ejecutivo, como se espera por su cargo. Sin embrago, se apoyó en dirigentes de la conducción y delegados que, naturalmente, levantaron perfil. No blanquearán sus aspiraciones políticas hasta que la Justicia decida.
La posibilidad de reinstalación de la condición de empleado activo es muy improbable, incluso así lo ha reconocido el propio Daniele. Si se especula con una respuesta adversa no puede descartarse que el oficialismo en el Suoem analice posibilidades.
Cierto es que Biolatto ya cumplió la edad jubilatoria, aunque no inició los trámites. Por lo tanto, estaría en la misma situación que Daniele en 2017. De todas maneras, nadie la descarta en la búsqueda de su reelección porque se especula que la vida interna del gremio no será objeto de interés de la gestión del peronista Martín Llaryora.
De todas maneras, la campaña se desarrollará en el marco de tensiones con el Ejecutivo. La relación debutó con conflicto tras la desvinculación de contratados que finalmente fueron reincorporados. La clave estará en el acuerdo salarial que se discutirá en marzo. La paz entre las partes dependerá de esa instancia medular.
Llaryora acaba de aplicar una fuerte suba de impuestos que oficialmente se explicó por el deplorable estado de las cuentas públicas. Ahora bien, si la necesidad de aumentar la recaudación presionando sobre los bolsillos se explica por los gastos salariales, el sanfrancisqueño tendrá que surfear la ola del malestar.
Si hay voluntad oficial de que se palpe un retorno en una mejor calidad de servicios, esto implica un acuerdo ajustado con el gremio.
Como se observa, las elecciones sindicales y la necesidad de fondeo conjuran un futuro complejo en el Palacio 6 de Julio.