Liga de gobernadores albertofriendly: Schiaretti por ahora no juega

El mandatario provincial se mantiene al margen del juego de sus pares peronistas, que comienzan a reunirse entre ellos para avanzar en cuestiones de gestión y con el telón de fondo de la reorganización del PJ. El stand by nacional a la espera del reperfilamiento de la deuda.

Por Bettina Marengo

Con medio gobierno nacional abocado a la restructuración de la deuda y la otra mitad esperando que se defina el tema para avanzar en la gestión, el Ejecutivo nacional formalizó la suspensión por 180 días de las designaciones y contrataciones en la administración pública nacional. Aunque referentes de la Casa Rosada en Córdoba aseguraron a Alfil que la resolución publicada en el Boletín Oficial no afectará los cargos nacionales para la Provincia, lo cierto es que algunos gremios ya comenzaron a mostrar nerviosismo por la ausencia de directivos en sus respectivas reparticiones. Es que la novedad se suma a (o explica) la demora que ya se venía registrando en los nombramientos en las reparticiones nacionales, lo que se reflejó en una nota publicada días atrás por este medio, titulada “Designaciones nacionales a cuentagotas”.
Medio en broma, medio en serio, un albertista reconoció que el llamado “reperfilamiento” de la deuda es tan determinante para gobierno de Alberto Fernández que también es la condición previa para llevar a Tribunales a exfuncionarios macristas acusados o sospechados de delitos.
El stand by no es sectorizado, con casi la única excepción de la implementación del Plan contra el Hambre del Ministerio de Desarrollo Social. A sesenta días de la asunción de la nueva administración, y pese a los avances políticos en las relaciones bilaterales Nación-Provincia, escasea la llegada de buenas noticias desde la Casa Rosada. Por ahora, los funcionarios cordobeses viajan a Buenos Aires, muestran sintonía, pero se vienen con promesas. De la Anses, por ejemplo, no hubo más noticias para la Caja de Jubilaciones luego del encuentro de su titular, Alejandro Vanoli, hace quince días, con los ministros de Finanzas de las provincias con cajas previsionales no transferidas. Sí tuvo más suerte Gustavo Bordet, el mandatario entrerriano, a quien la Nación comenzó a pagar la deuda por el financiamiento del déficit del año pasado (uno de los ítems que reclama Córdoba). Se trata de números inferiores a los de Córdoba, cabe aclarar. Mientras, el Ministerio de Finanzas de la Provincia aguarda el giro, que hasta ayer no se había producido.

Gobernadores
En esa meseta, el gobernador Schiaretti aparece recostado en la gestión provincial, puertas adentro, ocupado con Córdoba Capital, en recorridos por departamentos (ayer estuvo en San Martin por segunda vez en una semana) y en las elecciones municipales de la ciudad de Rio Cuarto, donde el mes próximo podría tener buenas noticias, con la posible reelección de Juan Manuel Llamosas. Sus colegas peronistas, en cambio, empezaron a jugar en liga. Una liga de gobernadores que no es exactamente la que pensó Schiaretti luego de ganar ampliamente las elecciones provinciales, el año pasado, cuando aspiraba a liderar a los mandatarios cercanos para poner tope al kirchnerismo. Al contrario, el cemento que une a los peronistas hoy es el apoyo al gobierno nacional y la agenda interna de un PJ nacional encolumnado con las necesidades de Alberto Fernández. El PJ, hoy conducido por el sanjuanino José Luis Gioja, se encamina a renovar autoridades en marzo.
El chaqueño Jorge Capitanich, que aspira a suceder a Gioja, se reunió anteayer con el sanluiseño Alberto Rodríguez Saa. Unos días antes, fue el anfitrión en Resistencia de una cumbre entre el santafesino Omar Perotti, el santiagueño Gerardo Zamora y el propio Capitanich, con la participación del ministro del Interior, Wado De Pedro y su par de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis. El encuentro fue para la firma de acuerdos hídricos, pero la foto fue más allá de los aspectos operativos. Perotti es el gobernador con mejor relación con Schiaretti, y conversan (el aumento de las retenciones les complica a ambos el frente interno), pero el santafesino tiene una asiduidad con el gobierno nacional de la que carece el cordobés. Según fuentes nacionales vinculadas a Interior, los mandatarios se coordinan entre ellos, sin intervención de Balcarce 50.
De momento, dicen en el Centro Cívico, no hay intención de sumase al juego de los gobernadores peronistas aliados al Frente de Todos en esa especie de Liga de Gobernadores “albertofriendly”. “No por ahora”, matizó una fuente tradicional del oficialismo provincial. Otra ratifican que la línea seguirá como hasta ahora: apoyo institucional y parlamentario, pero distancia política.