Asomo de primeros candidatos para compulsa decanal de mayo

Ocho facultades de la UNC renovarán sus decanos y vices a través del sistema de elección directa, con el voto de profesores, estudiantes, graduados y no docentes.

Mientras los edificios de la Casa de Trejo comienzan de poco a retomar el ritmo habitual, la rueda de la política universitaria comienza a girar nuevamente de cara a la renovación de decanos y vicedecanos que protagonizarán ocho unidades académicas en el próximo mes de mayo.
Las Facultades de Odontología, Famaf, Lenguas, Filosofía y Humanidades, Ciencias Químicas, Ciencias Exactas, Ciencias Agropecuarias y Arquitectura celebrarán sendas elecciones directas de para elegir a sus máximas autoridades unipersonales. Este sistema, instaurado en 2016 por impulso del rector Hugo Juri, permite que sean todos los profesores, estudiantes, graduados y no docentes los que elijan a decanos y rector con su propio voto.
Aunque la inscripción de candidatos se realizará en abril, los eventuales postulantes comienzan por estos días a cortejar a sus futuros votantes en conversaciones y reuniones extraoficiales. En general, el hado de la política universitaria ha beneficiado a aquellos candidatos que se esforzaron por amalgamar distintos grupos, tarea que exige una enorme dedicación de tiempo.

Nuevos y repetidos
En Odontología hay varios docentes con intenciones de tomar la posta de Mirta Lutri, incluida una candidata “cantada”: la kirchnerista Silvia López de Blanc. Esta representante de lo que supo llamarse scottismo compite infructuosamente por el sillón decanal cada tres años, recibiendo en cada oportunidad la misma falta de apoyo de sus colegas.
Otro es el caso de Guillermo De Leonardi, actual secretario académico y candidato novedoso, quien podría representar al oficialismo y sumar a nuevos sectores. En cambio, la ex decana Carmen Visvisián, habilitada aún a un mandato más por el estatuto, habría desistido de reintentar para evitar una derrota como la de 2017, cuando obtuvo el tercer puesto en los comicios.

Añoranzas
En Famaf (Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación), aún no aparecen candidatos firmes, y la atención está centrada en la doble función que la decana Mirta Iriondo tiene desde el mes pasado, cuando asumió como titular de la empresa estatal Fadea.
Algunos nostálgicos de la casa se ilusionan con un regreso triunfal de Francisco “Pancho” Tamarit, que lo reposicione para la compulsa rectoral de 2022. Sin embargo, en el kirchnerismo cordobés resuenan rumores de un ofrecimiento para hacerse cargo de Fabricaciones Militares en Villa María, y quienes frecuentan al exrector mencionan las oficinas del ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación como el destino soñado.
Doble intención
A diferencia de Iriondo, su colega Gustavo Chiabrando está empeñado en tener la palabra decisiva sobre quién lo reemplace en Ciencias Químicas. El vicedecano Marcelo Mariscal cuenta con la bendición del decano, operación más que redituable para Chiabrando. No sólo dejará a un leal en el principal despacho de la Facultad, sino que se asegura que, por disposición estatutaria, no pueda repetir en 2023, dejando la puerta abierta para su regreso al decanato.

Experiencia
En Ciencias Agropecuarias todo indica que Jorge Dutto, actual prosecretario general de la UNC, sería el sucesor natural de Marcelo Conrero. Con una extensa trayectoria en gestión tanto en su Facultad como en el Rectorado, el ex secretario general de Ciencias Agropecuarias podría perfilarse como el favorito de cara a las urnas.

Segundo turno
Solo dos de los decanos con mandato hasta el 31 de julio tienen la posibilidad de competir para renovar su cargo por un nuevo trienio. Se trata de Mariela Marchisio en Arquitectura y Pablo Recabarren en Ciencias Exactas. Los oficialismos de ambas unidades académicas renovarían la confianza en sus actuales mandatarios para enfrentar las urnas en mayo.

En la misma jornada electoral, el próximo 21 de mayo se elegirá a ocho nuevos decanos, pero también se renovará la totalidad de la representación colegiada de la UNC. En el caso del Consejo Superior, se elegirán 15 consiliarios docentes (uno por Facultad), 10 estudiantes, tres graduados y dos no docentes.
En las Facultades, se votará por los nueve consejeros docentes, seis estudiantes, dos graduados y un no docente que componen cada Consejo Directivo. Estos 270 consejeros que se elegirán en total conforman también, junto a los 15 decanos, la Asamblea Universitaria, máximo órgano de gobierno universitario, encargado de las modificaciones al estatuto y la creación de nuevas Facultades.