Con Zelarayán, Artime toma la posta

El ídolo y ex delantero, líder del grupo “Belgrano Primero” solicitó a la dirigencia actual un pedido de explicaciones sobre la acreditación del 30 por ciento del “Chino”, vencido a Estados Unidos. Un claro acto de campaña mediática en medio de un clima pasivo en internas políticas.

Por Federico Jelic

Belgrano-ArtimeEn Belgrano los tiempos proselitistas son a cargo de la oposición, porque evidentemente el oficialismo debe ocuparse de asuntos más importantes de agenda pero queda de esta forma, relegado en el campo de acción. Más allá de la prioridad en lo deportivo, con un equipo deambulando en las zonas bajas de la Primera Nacional, desde el otro costado de la grieta se mueven constantemente y los dejan expuestos en materia de proselitismo.

En este caso, del lado de la tropa del ex jugador e ídolo del club, Luis Fabián Artime, no descansan aprovechando cada espacio para hacerse notar. No tanto con propuestas ni presentando el proyecto deportivo institucional para las elecciones inminentes de abril, sino que al menos juegan a inspectores, vigilando los recursos del club, sean jugadores de inferiores o créditos a favor.

“Belgrano Primero” parece ser la primera fuerza política que salió a escena con total convencimiento y convicción para acceder a la administración de la entidad de Alberdi. El otro contrario o ideológicamente adverso a la conducción actual, Santiago Montoya, aún juega sus cartas con misterio. Misma situación ofrece el histórico líder Armando Valentín Pérez, habida cuenta de que poco se conocen de sus movimientos dialécticos en pos de su procura de regresar al despacho principal de Belgrano. ¿Y Jorge Franceschi? El presidente no hizo ningún pronunciamiento sobre su posible continuidad o apetencia para renovar su mandato. Entonces, dentro de esta parsimonia general, Artime toma la delantera, aunque sea redundante, actuando con sapiencia oportuna en cualquier acto que pueda ser político. O demagógico. Pero la venta del enganche Lucas Zelarayán es una acción que puede ser tomada como efectiva en pos del cuidado de los recursos de la institución. Además, las urnas los pueden colocar en los altos mandos directivos y ellos mismos podrían aprovechar esos ingresos. ¿Será ese el pensamiento de las bases?

Tajada por Zelarayán

Quizás la llegada de Zelarayán a Tigres de México fue la transferencia más exitosa de la historia de Belgrano. La operación rondó los cinco millones  medio de dólares, con el agregado de que la entidad “Pirata” conservó un generoso porcentaje: el 30 por ciento.

Y claro, ahora después de unos años, hizo valer esa plusvalía, que va a tono con la primavera del último mercado de pases. Es que el “Chino” desembarcó en la poderosa liga de los Estados Unidos, la Metro League Soccer, más precisamente al Columbus Crew Soccer Club, por una cifra cercana a los ocho millones de dólares. Y por ende, desde Alberdi serán acreedores del 30 por ciento de ese porcentaje.

El tema es la actividad política. Una vez que bajó la euforia  de la venta con la foto de Zelarayán presumiendo con Kobe Bryant y del recibimiento colosal de los hinchas y otros condimentos pasionales, el grupo “Belgrano Primero” salió a marcar la cancha, denotando su verdadera vocación electoral. Desde las entrañas del núcleo se acercaron a la sede para presentar un escrito solicitando información de dicha trascendencia, detalles del cobro del porcentaje y avales correspondientes. El abogado y socio Ricardo Leiva junto a otros integrantes de la agrupación, como para empezar a custodiar patrimonialmente el futuro de las finanzas de la entidad de Alberdi.

“Después de haberse concretado este pase, no hubo ninguna información y le corresponde un 30%. Se conoció que la transferencia fue por 8 millones de dólares, por lo que a Belgrano le corresponden aproximadamente 2.400.000 dólares por los derechos del jugador”, indico Leiva con precisión. A su vez, se cobra Mecanismo de Solidaridad. Más ingresos para las arcas.

Dentro de la misiva, exponen algunos puntos particulares:

1-Porcentaje de participación en los derechos económicos sobre el pase del jugador.

2-Conocer si ha existido comunicación entre Belgrano y Tigres de México.

3-Cuáles son las acciones de Belgrano a fin de proteger sus derechos.

Franceschi no es ajeno a ambas situaciones. Desde el club manifestaron que oportunamente fueron elevados los pedidos de informe a la institución mexicana en función de confirmar los montos oficiales de la operación y una vez deducida las condiciones, gestionar el cobro del 30 por ciento correspondiente. Vale destacar que se ha imitado el proceso con otros cobros pendientes: Tomás Guidara, porcentaje de Renzo Saravia y de Cristian Romero.

¿Qué hay de extraordinario en estas acciones? Que a poco más de tres meses de los escrutinios y renovación de autoridades, la única fuerza política que muestra signos vitales y real intención de llegar mediantes las urnas al gobierno es la de Artime. Montoya y Lazcano Colodrero se han constituido como otro núcleo opositor pero por ahora, de sus apuestas no hay mayores conocimientos. Y está claro que Pérez cuenta con un caudal importante que mueve montañas con solo un dedo, no obstante, hasta el momento lo domina una paciencia atónita, quizás esperando algún paso en falso para actuar. Lo de Zelarayán fue la excusa ideal para que “Primero Belgrano” y el “Luifa” volvieran a levantar la mano en señal de “acá estamos si el oficialismo no quiere actuar”. Dentro del lenguaje político, son los que tomaron la posta y le sacaron 100 metros al resto en cuanto a la campaña, que se mantienen en línea de largada.

¿Y Franceschi? ¿Y Sergio Villella? ¿Y Ramón De La Rúa? ¿Y los integrantes de “Amás Belgrano”? Silencio total. Quizás el oficialismo se encuentra esperando para dar a conocer sus plataformas políticas, o se mantienen expectantes de que la faceta deportiva los reposicione de nuevo como “elegibles”. Y eso dentro de la compulsa electoral, puede significar dar mucha ventaja, aunque también representa un ancla o una responsabilidad la que no se libra fácilmente, ni con resultados ni con floridos discursos.