Humor cordobés para la sequía

El intendente peronista tomaba un café con el cronista de Alfil, y entre charla y charla, le contó que estuvo en un despacho nacional para pedir recursos, pero que se volvió sin nada en la mano.

IP: Es poco lo que necesito, pero no hay plata.

A: ¿Qué le dijeron? Así, que no hay plata? ¿Que vuelva otro día?

IP: Eso, que por ahora no. Nos reímos por no amargarnos y concluimos con que son el Ministerio del Mate y el Café. Es lo único que hay. Secos de recursos.

  1. ¿Al menos un criollo habrá?

IP: Qué va. En Buenos Aires no hay criollos.