Negrismo pidió la nulidad de la suspensión de la vice 1° del Comité

De Ferrari y el apoderado de Morena acusan al mestrismo de tomar una decisión “arbitraria”

La vicepresidente 1° del Comité Central de la UCR, la negrista Patricia De Ferrari, acusó que la suspensión provisoria en su cargo, dispuesta por la mayoría del mestrismo y de sus aliados en la Casa Radical es un caso de “abuso de poder flagrante del órgano partidario”.
Para De Ferrari, y el apoderado del grupo Morena, Eugenio Márquez, “de ninguna manera el Comité Central de la Provincia puede arrogarse funciones que claramente violentan la garantía del debido proceso partidario, que debe ser ejercido por el Tribunal de Conducta”.
De Ferrari fue suspendida por el Comité Central porque fue candidata a legisladora por la alianza Córdoba Cambia (PRO, Frente Cívico y Coalición Cívica-ARI), cuya lista enfrentó el 12 de mayo a la radical. Además, por ser la vice 1° debe reemplazar al presidente, justo Ramón Mestre, cuando este, por ejemplo, sale de vacaciones; esa es la situación actual, por lo que ahora la sucesión temporaria recae en el deloredista Mauricio Cravero. El mar de fondo es el conflicto entre Ramón Mestre y Mario Negri por el control de la Unión Cívica Radical.
La notificación negrista elevada al Comité Central pide la nulidad de la resolución tomada el 12 de diciembre pasado, y advierte que si no es favorable el recurso continuará en las barandillas de la Justicia Electoral Federal.
Para De Ferrari, sus suspensión “resulta arbitraria”, y está “extralimitando las funciones del Comité Central de la Provincia” por una denuncia que la afectada desconoce.
“Es tan absurdo, que se suspende en el cargo de vice presidenta y sigo siendo secretaria del Comité Central de la Provincia. Es decir, no puedo ocupar el cargo, pero no he sido separada del órgano”, recalcó.
Con un innecesario acento feminista, cuestión que no está en debate, la negrista señaló que “se nos habla de incompatibilidad, y la única que existe es ser mujer y con militancia en un núcleo distinto al de la mayoría”.
Para la actual legisladora, es un caso “discriminación política y partidaria, que no comulga con los lineamientos de la Carta Orgánica de la UCR, la que utilizan gravemente para justificar la decisión”.
“Solo se respetan las opiniones de la actual mayoría del núcleo Confluencia y sus adherentes”, acusó.
El planteo negrista reclama que la suspensión es una “decisión nula de nulidad absoluta, ya que ha sido dispuesta violentando lo dispuesto por la Carta Orgánica partidaria, ya que la decisión en crisis no resulta una adecuada solución a un conflicto del órgano, menos aún es consecuencia de un proceso donde se haya respetado las garantías de defensa, y además no es preventiva ni adecuada al conflicto, ya que se relaciona directamente con la sanción definitiva”.
“Estamos en presencia de un problema de falta de respeto a la decisión mayoritaria de los legisladores radicales electos, de mantener el bloque de Juntos por el Cambio”, expresó, en relación a que se votó si formar un solo bloque o constituir dos. Finalmente, recordó que “el mismo Comité Nacional de la UCR ha avalado estos bloques”.